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Sobornos en Argentina

Un juez allanó las propiedades de Kirchner

Se buscan pruebas que la incriminen como jefa de una asociación ilícita vinculada a la obra pública

La ex presidenta aseguró que es objeto de una persecución

ABEL GILBERT / BUENOS AIRES

Registros en casa de la expresidenta argentina Cristina Fernández. / DAVID FERNÁNDEZ (EFE / VÍDEO: ATLAS)

Llevaron perros y hasta efectivos de la Infantería bien pertrechados. Junto con ellos, efectivos de la Policía Federal allanaron por orden del juez Claudio Bonadío el apartamento que la ex presidenta y actual senadora Cristina Fernández de Kirchner posee en uno de los barrios más acomodados de la ciudad de Buenos Aires. Fueron a buscar pruebas que le permitan al juez acusarla de estar al frente de una red de corrupción que giró alrededor de la obra pública entre 2003 y 200º5.  Se esperaban procedimientos similares en las casas que CFK tiene en la patagónica provincia de Santa Cruz. Su abogado, Carlos Beraldi, no pudo presenciar la diligencia judicial.  “Una vez más estamos frente a una farsa : fui obligado a retirarme del domicilio y evitar que yo, como abogado defensor, controle el procedimiento”. Para el letrado, Bonadio y los policías se han comportado “de manera ilegal”. Gregorio Dalbón, otro de sus abogados, dijo: “es su morada, van a encontrar cuestiones personales. Si quieren circo, acá lo tienen”. Mientras se realizó el allanamiento, Fernández de Kirchner permaneció en la la vivienda de su hija Florencia, a unos cuatro kilómetros de distancia de los hechos.

El allanamiento fue autorizado por el Senado argentino en la noche del miércoles y en el marco de una resonante causa en la que se investigan millonarios una red de negociados. El descubrimiento de las fotocopias de ocho cuadernos escolares en los que un ex sargento del Ejército describió la presunta trama de negocios ilícitos mientras manejaba el auto de un subsecretario de Estado, sacude a parte de la opinión pública. Centeno quemó los cuadernos. Pero Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli no tienen intenciones de comprobar cuándo fueron escritos. La causa tiene 43 imputados y 12 arrepentidos, entre ellos poderosos empresarios de la construcción y ex funcionarios que no se privaron de nombrar a la ex presidenta en sus testimonios. También aparecen familiares y hombres de negocios cercanos a la familia del actual presidente, Mauricio Macri. Pero el objetivo principal del juez es la ex mandataria. A partir de lo decidido por el Senado, los investigadores  podrán entrar  a sus propiedades en la ciudad de Buenos Aires, y en las australes ciudades de Río Gallegos y El Calafate.

Persecución política

La senadora puso como condiciones para el allanamiento que no hubiera registros gráficos de los operativos y que estuvieran presentes sus abogados y un legislador designado por ella, así como que se resguarden sus objetos de uso personal y todo lo que contengan los inmuebles. Sin embargo, no se prevé que Bonadio acepte estas peticiones. Cristina Kirchner recordó el carácter “inédito” de la votación y aseguró que “a los que votan lo que quiere el poder, no les pasa nada”. La senadora aseguró que la causa de las fotocopias de los cuadernos “muestra al Poder Judicial como herramienta de persecución política” en el marco de “un modelo regional” que tiene su máxima expresión en el encarcelamiento del ex mandatario brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva. “¿En serio creen que la cartelización de la obra pública comenzó en 2003? ¿En serio creen que los 'arrepentidos' dicen la verdad?”, le preguntó a sus colegas.

Su discurso duró más de media hora durante la cual buena parte de los senadores no pudieron disimular su incomodidad. Fernández de Kirchner hizo una breve historia de las relaciones entre el Estado y los empresarios de la construcción que se enriquecieron con la obra pública. Recordó en ese sentido que Mauricio Macri es el hijo de Franco Macri, fundador de un imperio que creció sobre la base de los contratos con el Estado, y su primo hermano, Ángelo Calcaterra, es un poderoso empresario de la construcción, al igual que Nicolás Caputo, a quien el presidente considera su “hermano del alma”. En ese sentido, Fernández de Kirchner pidió que la justicia también pose sus ojos sobre ellos. “Si quieren investigar de verdad, hagan la auditoria global de la obra pública. Para lo que presenté un proyecto de ley, que espero también se vote”.

Según CFK, las persecuciones de las que dice ser objeto “ocurren a quienes con errores o aciertos creemos o defendamos algo y yo creo en lo que hice como presidente, en la distribución de la riqueza, en la ciencia y tecnología, en las universidades públicas, en el desendeudamiento como instrumento de autonomía. No me van a hacer arrepentir”. Para Fernández de Kirchner, el escándalo de las fotocopias de los cuadernos es una “distracción” que cada vez “da menos resultado”. Mientras, se profundiza la crisis económica y vuelve el riesgo de la suspensión de pagos de la deuda externa.  “Pueden meter a todos los opositores presos, pero si ustedes creen que la Argentina va a ser más gobernable, me atrevo a decir que no”.

Debate polémico

El macrismo no desaprovechó la oportunidad de cargarle a CFK responsabilidades sobre el presente económico. “Esta denuncia que involucra plata sucia tiene mucho que ver con ese gran agujero negro de lo que hoy le falta a la gente”, dijo el senador Luis Naidenoff. En el momento de la votación, que se produjo tras casi siete horas de debate, multitud de seguidores de la exmandataria se congregaron a las puertas de su apartamento de la capital a la espera de que comience el operativo de Bonadio.