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MEMORIA HISTÓRICA

Un exguardia nazi expulsado por EEUU llega a Alemania

Washington no le puede juzgar por crímeres cometidos durante la guerra que no hayan tenido lugar en su territorio

No está claro si Berlin abrirá un proceso porque la mera pertenencia a las SS no es punible según el derecho alemán

EFE

El campo de concentración de Birkenau.

El campo de concentración de Birkenau. / KACPER PEMPEL (REUTERS)

Un exmiembro de las SS, Javik Palij, acusado de complicidad en el asesinato de 7.000 judíos cuando ejercía de guardia "voluntario" en el campo de concentración nazi de Trawniki, en Polonia, ha llegado a Alemania después de que fuera expulsado de Estados Unidos, el país que formuló las acusaciones. Palij nació en Polonia y emigró a EEUU en el 1949, después de la segunda guerra mundial. Tras haber atravesado el océano ocultó su pasado y se presentó siempre como un campesino. 

En el 1957, obtuvo la ciudadanía estadounidense, retirada décadas más tarde, cuando salió a la luz su verdadera historia. Washington lleva desde el 2005 intentando expulsarlo del país, ya que los tribunales estadounidenses no le pueden juzgar por crímenes cometidos durante la guerra que no hayan tenido lugar en su territorio. Sin embargo, Alemania también había rechazado hasta ahora hacerse cargo de Palij porque, además de no haber poseído nunca la ciudadanía alemana, no existía ninguna orden de detención en su contra. 

Maquinaria de exterminio

Según el diario alemán 'Bild', el hecho de que fuera reclutado por las SS como "guardia voluntario", recibiera formación en campo alemanes y fuera incorporado en la maquinaria de exterminio nazi no habían sido puntos tenidos en cuenta por el Gobierno alemán hasta el momento. Tampoco Polonia y Ucrania, país al que pertenece actualmente la ciudad natal de Palij, querían acoger al exnazi. 

Palij siempre negó haber participado activamente en crímenes de guerra y ha asegurado que su cometido, al que dice le habían obligado, era el de vigilar puentes y ríos, según declaró hace 15 años en una entrevista con el 'New York Times'. Sin embargo, la investigación abierta en Estados Unidos le considera "un elemento esencial en la maquinaria de exterminio" de los campos nazis. 

No punible según el derecho alemán

No está claro si se abrirá un proceso en Alemania en su contra. De momento "la mera pertenencia a las SS o la formación recibida en Trawinki no son punibles según el derecho alemán", ha precisado el fiscal Jens Rommel en declaraciones al 'Bild'. Hace tres años la fiscalía de Wurzburg abrió una investigación contra él, aunque tuvo que cerrarla por falta de pruebas. El caso se encuentra desde entonces en la oficina central para el esclarecimiento de los crímenes del nacionalsocialismo en Ludwigsburg.