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CIERRE FRONTERIZO

Alemania, Austria e Italia pactan reducir "a cero" la inmigración irregular a la UE

Berlín, Viena y Roma tratan de limar asperezas en medio de la discusión sobre qué hacer con los migrantes que los alemanes pretenden expulsar

Los ministros del Interior europeos no consiguen un acuerdo para modificar el sistema de asilo pero coinciden en reforzar más las fronteras exteriores

Carles Planas Bou

Los ministros de Interior de Alemania, Italia y Austria. 

Los ministros de Interior de Alemania, Italia y Austria.  / LISI NIESNER

Sonrisas y apretones de manos para reducir "en lo posible a cero" la inmigración irregular. Reunidos en un cumbre migratoria en la ciudad transalpina de Innsbruck, los ministros del Interior de Alemania, Austria e Italia han exhibido su cooperación para frenar la llegada a la Unión Europea (UE) de personas que no tengan el estatus de refugiado. "Queremos poner orden", ha asegurado el austríaco Herbert Kickl.

Kickl junto a sus homólogos alemán e italiano, los ultraconservadores Horst Seehofer y Matteo Salvini, han querido dar una imagen de unidad en un momento en que los tres países están enraizados en una disputa sobre cómo tratar a los solicitantes de asilo que llegan a Alemania pero que ya han sido registrados en otros países. Seehofer, enemigo íntimo de la canciller Angela Merkel, quería expulsarlos unilateralmente pero en una agónica negociación a principios de mes la líder democristiana consiguió convencer a su ministro de la necesidad de obtener el beneplácito de sus aliados.

En ese sentido, Seehofer se reunió ayer con Salvini para tratar de llegar aun pacto bilateral que  permita devolver esos inmigrantes a Italia. El ultraderechista se opone rotundamente a esa propuesta.

Aunque el canciller austríaco, Sebastian Kurz, habló del eje Berlín-Viena-Roma para frenar la inmigración, la crisis política alemana ha evidenciado las grietas de esa supuesta alianza, que ya genera reticencias históricas. Más allá de su simbiosis xenófoba para rechazar migrantes los problemas afloran cuando la expulsión de éstos de un país afecta al otro.

CIERRE DE FRONTERAS

Los tres dirigentes ser reunieron para unificar sus posturas antes de la reunión de ministros de Interior y Justicia de los Veintiocho. A pesar de no llegar a acuerdos concretos, los minitros europeos han señalado su intención de reforzar la protección de las fronteras exteriores de la UE, de llegar a acuerdos con los países de origen y de tránsito de los migrantes y sancionar a los que no acepten las deportaciones de sus ciudadanos.

Puesto sobre la mesa por Viena, la propuesta de crear centros de detención de migrantes en el norte de África sigue siendo polémica. Aún así, Kickl remarcó que deberán respetar las leyes internacionales y mejorar la relación con esos países.

La reforma del procedimiento de asilo europeo, conocido con el sistema de Dublín, sigue encallada. Mientras estados receptores como Italia o Grecia presionan por una modificación que distribuya la carga que soportan, los otros países se niegan a aceptar la llegada de migrantes ni la repartición en cuotas propuesta por Merkel. Se espera que las negociaciones sigan hasta principios de agosto.

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