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CRISIS ECONÓMICA

Macri pide confianza y una multitud rechaza los acuerdos con el FMI para Argentina

El presidente reconoce la existencia de "tormentas" pero ratifica el ajuste económico

Abel Gilbert

El presidente argentino, Mauricio Macri.

El presidente argentino, Mauricio Macri. / AFP / NATACHA PISARENKO

“Estamos pasando una tormenta fruto de muchas circunstancias”, reconoció el presidente argentino, Mauricio Macri, en el peor momento de su gestión. La crisis económica y el ajuste en ciernes han provocado un descenso abrupto de su popularidad. El malestar incluso ha llegado a los militares. La promesa de un aumento salarial del 8% para los rangos inferiores y una suma fija de unos 60 euros para los oficiales en un país que cerrará el año con una inflación superior al 30% ha provocado insatisfacción institucional.

El Gobierno se vio obligado este lunes a suspender el tradicional desfile del Día de la Independencia. Macri abandonó la ciudad de Buenos Aires y se marchó a Tucumán, la provincia norteña donde se completó la ruptura con España en 1816, para evitar la masiva manifestación contra el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). A 1.250 kilómetros de distancia de los gritos y cánticos en su contra, el presidente reconoció que la “tormenta” es resultado de “nuestra propia gestión, de los mercados externos y de políticas tomadas por Gobiernos anteriores”.  Macri, no obstante, pidió a la sociedad “tener confianza porque sabemos a dónde vamos y cómo vamos a lograr las metas que nos hemos puesto”. Por eso le pidió además a empresarios y sindicalistas "una aportación desde la sensatez”.

Falta de credibilidad

“Comparto las angustias del momento”, dijo también Macri. De acuerdo con Taquion Research & Strategy, solo un 34% de la sociedad le cree en estos momentos al presidente. El entendimiento con el FMI augura un durísimo ajuste fiscal con una ola de despidos en el Estado. La agencia oficial de noticias Telam acaba de echar a 350 empleados, anunciando más despidos en todo el sector público. Unas 8.000 pequeñas y medianas industrias cerraron desde finales del 2015, cuando asumió el Gobierno de derechas.

Miles de comercios tuvieron similar suerte. Muchas de las principales avenidas de la capital dan cuenta de esa crisis.  El paro ha subido al 9%. El salario perdió una capacidad de compra del 20%. La devaluación desde enero del 2016 es del 117%. La fuga de capitales durante los primeros cinco meses del 2018 llegó a los 9.600 millones de dólares. El precio del servicio de gas se quintuplicó en dos años. La electricidad se incrementó un 562% y se espera otra subida del 50%. Un viaje en metro cuesta un 46% más caro.

Manifestación masiva

En este contexto se realizó en el centro de la ciudad de Buenos Aires una masiva manifestación bajo la consigna. “La Patria no se rinde” y “La independencia no se negocia”. Organizaciones políticas, sindicales y sociales, así como colectivos de artistas e intelectuales convocaron a una multitud. Durante la jornada se leyó un documento en el que se denunció el deterioro de las condiciones de vida de millones de argentinos.

Al llegar Macri al poder, la deuda externa argentina ascendía a 167.000 millones de dólares. En la actualidad es de 253.741 millones de la misma moneda. La deuda crece 213 millones por día y 123.500 dólares por segundo. Según las calificadoras de riesgo, Argentina es por estos días una plaza más peligrosa que Grecia a pesar del acuerdo con el FMI por el cual el Gobierno de derechas debe recibir un préstamo de 50.000 millones de dólares, a cambio de poner en marcha drásticas medidas de austeridad. Según Bloomberg, el seguro contra la suspensión de pagos griega es más barato que el argentino.