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conflicto en áfrica

La ONU denuncia actos de canibalismo en la guerra de la República Democrática del Congo

Un informe relata las atrocidades cometidas tanto por los rebeldes como por el Ejército en lo que califica de crimenes contra humanidad

Reuters / Ginebra

Image de archivo de un grupo de civiles que escapan de la violencia de su ciudad  en la República Democrática del Congo.

Image de archivo de un grupo de civiles que escapan de la violencia de su ciudad  en la República Democrática del Congo. / EFE / DAI KUROKAWA

Un equipo de expertos del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas publicó ayer martes un informe donde denuncia las atrocidades cometidas tanto por los rebeldes como por lass tropas del Gobierno congoleño, incluidas violaciones masivascanibalismo y mutilación de los cuerpo de civiles asesinados.

El conflicto empezó en el 2016 en la región de la República Democrática del Congo (RDC) de Kasai entre las milicias Kamuina Nsapu y Bana Mura y el Ejército 

La ministra congoleña de derechos humanos, Marie-Ange Mushobekwa, calificó de "horrible" lo que está ocurriendo en su país. Los testimonios hablan de jovenes forzados a violar a sus madres, de niñas convencidas de que gracias a la brujería pueden esquivar las balas, y de mujeres a las que se les obliga a escoger entre ser violadas o ejecutadas. 

"Una víctima nos contó que en Mayo del 2017 vio a un grupo de milicianos de Kamuina Nsapu llevar genitales femeninos extirpados como medallas", explica el informe de la ONU. "Otros testimonios recuerdan haber visto como grupos de milicianos cortaban, cocinaban y se comían carne humana. También como bebían sangre y amputaban genitales masculínos a vícitimas que todavía estaban con vida". 

Niños soldados

El jefe del equipo de investigación, Bacre Waly Ndiaye, explicó al Consejo de la ONU que en una ocasión los milicianos del grupo Kamuina Nsapu, entre los que se econtraban niños armados con bastones, decapitaron a 186 personas de un solo pueblo. Después muchos de los menores, forzados a luchar al lado de los milicianos, murieron a manos del Ejército y enterrados después en varias fosas comunes. La ONU calcula que hay centenares de fosas comunes en el país.  

La ministra Mushobekwa afirmó que el Gobierno ha cooperado en la investigacione de la ONU con el propósito que que la verdad salga a la luz, aunque mostró cierta reserva sobre el contenido del informe al considerar que el equipo que lo ha elaborado ha trabajado demasiado deprisa.  "Una cosa es cierta. Todos aquellos que hayan participado en este tipo de crímenes, también las fuerzas de seguridad, deberán de responder de sus actos y serán castigado" añadió.

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