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crisis migratoria

Austria amenaza con aplicar controles en sus fronteras para frenar a los refugiados

Tras el acuerdo en Alemania, el Gobierno ultraconservador de Viena prepara más medidas restrictivas y advierte que "no cargará con los errores" de Berlín

Carles Planas Bou

Sebastian Kurz (derecha) y Heinz-Christian Strache, tras la conferencia de prensa celebrada en el monte Kahlenberg, en Viena, el 16 de diciembre.

Sebastian Kurz (derecha) y Heinz-Christian Strache, tras la conferencia de prensa celebrada en el monte Kahlenberg, en Viena, el 16 de diciembre. / EFE / CHRISTIAN BRUNA

La reacción no se ha hecho esperar. Este martes el Gobierno ultraconservador austríaco ha asegurado que se está preparando para adoptar medidas nacionales para proteger su frontera, una decisión que responde al pacto ‘in extremis’ llegado ayer en Berlín por la canciller Angela Merkel y su ministro del Interior, el rebelde Horst Seehofer, en el que se establecen controles fronterizos en el borde austroalemán. “No firmaremos un pacto a expensas de Austria”, ha advertido el canciller, Sebastian Kurz.

A falta de que los socialdemócratas alemanes apoyen el plan, Viena ha advertido que “tomarán acciones para contrarrestar las desventajas de Austria y su pueblo”. Hasta la fecha el Gobierno del canciller Sebastian Kurz ha mostrado su interés en reforzar los controles en la frontera meridional con Eslovenia y especialmente con Italia, de donde provienen la mayoría de inmigrantes. Hace dos semanas el líder austríaco ya amenazó con imponer vigilancia policial en el concurrido Paso del Brennero, que traviesa los Alpes.

La sorpresa saltó ayer por la noche cuando Seehofer anunció que seguiría en el cargo gracias a un acuerdo con Merkel que establece la creación de centros para migrantes en la frontera alemana y la expulsión hacia territorio austríaco de aquellos que estén registrados en estados de la Unión Europea (UE) con los que Alemania no tenga un acuerdo bilateral. “Han resuelto el conflicto a expensas de Austria”, ha lamentado el líder socialdemócrata y excanciller, Christian Kern. Para ello se aboga por un pacto bilateral con Viena que aún no se ha trazado y que cierta prensa transalpina ha calificado de “amenaza”.

Según el sistema de Dublín, ignorado hasta la fecha por Berlín, los primeros países de llegada son los responsables de tramitar las solicitudes de asilo, algo que sobrecarga de manera desproporcional a estados fronterizos como Italia o Grecia. Este jueves Seehofer se reunirá en Viena con su homólogo austríaco, Herbert Kickl, para informar de los detalles de un pacto con Merkel que Viena aún desconoce. En las próximas semanas ambos países negociarán un posible acuerdo bilateral. “No pagaremos más su errónea política de acogida”, ha advertido Kickl.

Amenaza de Schengen

El pacto pone un parche a la crisis política alemana pero amenaza con abrir otra mayor a nivel europeo. Y es que una reacción nacional en cadena en el continente puede dilapidar el sistema de libre circulación de Schengen, pilar fundamental de la UE. El mismo Kurz ya advirtió contra ello tras la cumbre europea de la semana pasada. En un gesto que la alineaba con Merkel contra las peticiones de unilateralidad del ministro bávaro, el canciller austríaco criticaba un posible cierre de las fronteras internas y alertaba de las “consecuencias negativas” de un efecto dominó. La decisión alemana no ha sido bien recibida en Viena y su reacción tampoco gustará a Eslovenia e Italia.

Por su parte, el vicecanciller austríaco, el ultraderechista Heinz-Christian Strache, ha pedido que la Guardia costera europea (Frontex) devuelva al norte de África a aquellos migrantes que intenten cruzar el Mediterráneo hacia el continente. “Una Europa sin fronteras internas solo puede ser estable con fronteras externas”, ha remarcado.

La posición austríaca remarca su apuesta por un mayor control y refuerzo de las fronteras exteriores europeas para evitar que las internas se cierren, dificultando la preciada libre circulación. Aunque a falta de detalles no se han pronunciado al respeto sobre este punto, el exministro de Defensa, el socialdemócrata Hans Peter Doskozil, pidió ayer al Gobierno tomar medidas contra los centros para migrantes alemanes, que considera “una carga unilateral para Austria”.

El pasado 1 de julio Austria asumió la presidencia rotativa de la UE, una posición que utilizará como altavoz de su posición cada vez más restrictiva con la llegada de migrantes al continente.