Ir a contenido

ELECCIONES EN UN PAÍS CLAVE

Erdogan gana la superpresidencia turca y el control del Parlamento

El dirigente se asegura un mandato de cinco años con poderes casi ilimitados

Adrià Rocha Cutiller

Erdogan gana las elecciones presidenciales en Turquía. / EDEM ALTAN (AFP / VÍDEO: EFE)

Recep Tayyip Erdogan seguirá cinco años más al mando de Turquía. El presidente turco, conservador e islamista, ha ganado este domingo las elecciones presidenciales y parlamentarias simultáneas celebradas en el país: con ello ratifica el sistema presidencial aprobado por los pelos el año pasado y se asegura una "súperpresidencia" con poderes casi ilimitados.

Con este nuevo sistema, el presidente de la República de Turquía puede, a partir de este lunes, escoger jueces, nominar y despedir ministros y gobernar por decreto. Los resultados, sin embargo, no son aún oficiales, aunque el principal candidato opositor, Muharrem Ince, ha aceptado la derrota «La carrera no ha sido justa, pero Erdogan ha ganado», ha dicho de madrugada.

Erdogan dice que sí que ha sido justa: «Nos felicitamos por la victoria de la democracia. Turquía lo ha demostrado. Con la presidencia y el Parlamento bajo nuestro control seguiremos trabajando. Serviremos más y mejor a nuestro país», ha dicho Erdogan tras saberse los resultados.

La magnitud del resultado ha sorprendido a todos. Erdogan ha ganado las presidenciales con el 52,8% de los votos cuando los sondeos le daban, de media, un 48%. Su principal rival, el candidato del CHP, el soocialdemócrata Ince, ha llegado al 30%. Carismático, popular, dinámico y hábil, este antiguo profesor de física era la esperanza de la parte secular de Turquía; la mitad del país que aborrece a Erdogan.

«Que la oposición se haya unido ha estado una gran noticia. Hemos demostrado nuestra fuerza y capacidad. Ince es un gran candidato y tengo muchas esperanzas», explicaba, ante su colegio electoral de Estambul, Meral, una turca de 30 años. Todos, en sus filas, en los últimos días, explicaban lo mismo. Esperaban una victoria como mínimo parcial; una segunda vuelta en la que Erdogan se enfrentase a un Ince desbocado y lanzado a la presidencia.

Pero su empuje parece no haber sido suficiente: Erdogan ha ganado tanto en la carrera presidencial como en el Parlamento. Allí, la mayoría de sondeos daban la victoria a la oposición gracias, en buena parte, al resultado del partido prokurdo HDP, que ha logrado el 11% de los sufragios pero no ha podido evitar que el presidente controle la Cámara gracias al resultado del socio de coalicón de Erdogan, el MHP.

Este partido, ultranacionalista y ultraderechista, ha conseguido el 11,2% de los sufragios cuando los sondeos le daban el 4%. Y eso, sin haber hecho casi campaña electoral; dejándole todo su espacio al presidente turco, que ha acaparado la enorme mayoría de minutos televisivos.

Hace unos meses, el MHP sufrió una escisión, liderada por la exministra de Interior Meral Aksener. Esta política, enemiga de Erdogan, se sumó a la oposición con Ince; y esperaba robarle a su antiguo partido parte del voto nacionalista. Ha fallado y su partido, el IYI Parti (Partido Bueno) ha conseguido el 10% de los votos en el Parlamento, un punto menos que el MHP.

Participación masiva

Las elecciones se preveían tan ajustadas que la participación ha sido abrumadora. Tanto, que ha superado por dos puntos a la del referéndum del año pasado: este domingo ha llegado al 87%. Las dos partes de Turquía, la que adora a Erdogan y la que lo odia, se han lanzado a las urnas en un clima de tensión.

La oposición había lanzado una campaña masiva, con voluntarios repartidos por todo el país para supervisar las urnas. Salvo algunas excepciones —ha habido cuatro detenidos por intentar meter sobres en una urna— así ha sido. «He venido porque es extremadamente importante que no haya fraude —explicaba Duygu, voluntaria en un colegio electoral—. Lo que cuenta es que el proceso sea limpio; que el que gane lo haga justamente».

Erdogan, con este resultado, continuará siendo presidente de Turquía hasta 2023, el año en el que el país conmemorará su 100 aniversario de existencia, que llegó con la desaparición, tras guerra civil, del Imperio Otomano. El político islamista, al llegar esa fecha, habrá estado 21 años al mando, seis más que Mustafá Kemal Atatürk, el fundador de la patria y un semidiós en Turquía.

Pero, en los años que vienen, no lo tendrá fácil. La economía turca está en momentos difíciles: la inflación, al 12%, está desbocada; y, en el último año, la lira, la moneda del país, ha perdido un 20% de su valor respecto al dólar. «Pase lo que pase hoy, gane quién gane —decía, cabizbaja, Meral tras votar—vendrán tiempos difíciles. Este lunes el país seguirá polarizado y partido por la mitad; la economía no mejorará. 

Al menos tres muertos de un partido opositor en una reyerta en un colegio electoral

Al menos tres personas del partido opositor IYI Parti (Partido Bueno) han sido asesinados este domingo en un colegio electoral de Erzurum, en el este del país. Estaban en un colegio electoral cuando la pelea ha empezado: uno de ellos era el jefe provincial de esta formación.

«Han llegado 24 personas del Ministerio del Interior, y no lo hemos aceptado —ha explicado a la prensa turca un miembro local del partido socialdemócrata CHP, aliado en coalición del IYI Parti—. Luego ha venido uno del AKP, tampoco lo hemos aceptado y la pelea ha empezado y ellos han sacado varias pistolas». A causa del suceso ha habido, también, siete heridos.

La policía está investigando este y otros sucesos en estas elecciones, marcadas por una alta tensión. En colegios de todo el país —incluida Estambul— ha habido, durante el día, varias reyertas. Ninguna, a parte de la de Erzurum, ha causado muertos.

Para darle la mejor experiencia posible estamos cambiando nuestro sistema de comentarios, que pasa a ser Disqus, que gestiona 50 millones de comentarios en medios de todo el mundo todos los meses. Nos disculpamos si estos primeros días hay algún proceso extra de 'login' o el servicio no funciona al 100%.