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REUNIÓN DE LOS PAÍSES EUROPEOS

La UE avanza hacia el blindaje de sus fronteras frente a la inmigración

La minicumbre celebrada en Bruselas aboga por firmar más acuerdos con países terceros como el de Turquía

Los mandatarios de España e Italia, Pedro Sánchez y Giusseppe Conte, se marchan "satisfechos" de su estreno europeo

Silvia Martinez

Merkel y Juncker al inicio de la cumbre informal sobre inmigración en Bruselas.

Merkel y Juncker al inicio de la cumbre informal sobre inmigración en Bruselas. / YVES HERMAN / REUTERS

Alemania tiene prisa por encontrar un acuerdo migratorio que ponga fin a su crisis política interna. Italia quiere garantías de que no seguirá cargando con los inmigrantes que llegan a sus costas. Ni uno ni otro han visto satisfechas este domingo sus demandas en la minicumbre de urgencia organizada en Bruselas pero hay ideas que empiezan a abrirse paso y todas van en la misma dirección: un blindaje total de las fronteras con un refuerzo del control por parte de Frontex, más acuerdos con terceros países al estilo del cerrado con Turquía y centros donde retener a los inmigrantes.

La cita fue convocada por el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, para rebajar la tensión de las últimas semanas y reconducir un debate migratorio que sigue envenenando las relaciones europeas. Pese a los duros reproches de los últimos días, en la reunión, aseguran fuentes comunitarias, "no ha habido fricciones ni negatividad ni peleas de gallos".

Inicialmente fueron ocho los invitados pero finalmente han sido 16 los mandatarios que han acudido a la llamada de Juncker. Salvo Bulgaria, que ocupa la presidencia semestral de la UE, no ha acudido ninguno del este de Europa porque consideran el fenómeno migratorio un problema del sur. Ahora el luxemburgués informará oralmente al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, de los resultados para preparar la cumbre del 28 y 29 de junio, donde está previsto tomar las primeras decisiones.

Elementos de consenso

El encuentro ha terminado sin un documento de conclusiones, pero hay elementos que suscitan un cierto consenso. "Todos estamos de acuerdo en que queremos reducir la inmigración ilegal, que queremos proteger nuestras fronteras y que todos somos responsables de todo", ha resumido la cancillera alemana, Angela Merkel, tras la discusión de poco más de de cuatro horas.

La cita ha servido de bautizo europeo al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, que ha salido satisfecho. "Creo que ha sido positiva, esperanzadora y que hemos encontrado más puntos de unión que de discrepancia. Queda mucho por hacer pero se ha dado un importante paso adelante", ha asegurado. Con la misma sensación se ha marchado el maltés Joseph Muscat que hace dos semanas también se negó a acoger al Aquarius. "Ha ido mejor de lo esperado. Ha habido progresos. Espero que haya servido para ponernos en situación de entendernos mejor los unos a los otros la próxima semana porque si no tomamos decisiones en los próximos días la situación seguirá escalando", ha alertado Muscat.

Hasta el italiano Giusseppe Conte --que ha presentado un decálogo de ideas cuyo "85% es como el documento que impulsó la Comisión hace unos días", según fuentes comunitarias--, ha dejado un recado positivo. "Regresamos a Roma satisfechos. Hemos impreso la dirección correcta al debate", ha valorado Conte.

Dimensión exterior

Esa dirección se basa en blindar las fronteras exteriores y en mantener a los inmigrantes alejados de las costas de Europa a base de dinero y de vigilancia. "Nos centraremos en las cosas que pueden generar un acuerdo", explican en Bruselas. Lo primero será que los 28 se pongan de acuerdo en desembolsar los 500 millones de euros prometidos al Fondo de África y desbloqueen los 3.000 millones comprometidos con Turquía. En segundo lugar, convertir a la agencia Frontex en una auténtica fuerza policial --multiplicando su personal de los 1.500 personas actuales a los 10.000--, y hacer que EASO (la Agencia Europea de Apoyo al Asilo, por sus siglas en inglés) cumpla con su cometido fundacional.

Otro elemento clave será "hacer más y mejor con los socios en Africa" e impulsar acuerdos con otros países de origen o tránsito al estilo del pacto con Turquía. También han llegado para quedarse las llamadas "plataformas de desembarco", donde trasladar a los inmigrantes y solicitantes de asilo para determinar quien tiene derecho a presentar una demanda y quien no. Tusk la ha incluido en su borrador de conclusiones de la cumbre pero no todos los Estados miembros entienden lo mismo.

Italia, por ejemplo, es partidaria de crear este tipo de centros en países del norte de Africa, como en Niger o Libia, desde donde llegan el 80% de aquellas personas que desembarcan en el país. Otros como Francia y España abogan por crear centros de procesamiento en territorio europeo. El debate en la cumbre deberá acotar una visión común, dónde deberán ubicarse y cómo se pueden poner en marcha.

En lo que no ha habido avances de momento es en cómo evitar los movimientos secundarios dentro de la UE y en reconducir el debate sobre el reglamento de Dublín que tanta polémica ha suscitado. Si no hay cambios de última hora, esta discusión, que tanto divide, quedará aparcada hasta que la Comisión Europea presente nuevas propuestas después del verano.