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El Eurogrupo acuerda el fin del rescate griego y el alivio de la deuda

El Gobierno de Atenas seguirá sometido a una "vigilancia reforzada" para garantizar que no se olvida de las reformas

Silvia Martinez / Luxemburgo

Tsipras y Moscovici., en una reunión en Atenas el mes de febrero pasado.

Tsipras y Moscovici., en una reunión en Atenas el mes de febrero pasado. / AFP / ANGELOS TZORTZINIS

Los ministros de economía y finanzas de la Eurozona han cerrado al filo de la medianoche el acuerdo sobre la ultima revisión del tercer rescate a Grecia así como una batería de medidas de alivio de la deuda –del 178% del PIB- que permitirán al Gobierno de Alexis Tsipras poner punto final a ocho años de rescates el próximo 20 de agosto. A cambio, Grecia acepta seguir sometida a una “vigilancia reforzada” para garantizar que cumple con todas las reformas prometidas y cumple sus compromisos con sus acreedores.

El acuerdo ha sido posible tras una reunión que se ha prolongado durante todo el día, encuentros a varias bandas y muchas llamadas de teléfono por la firmeza de Berlín. El punto más espinoso en pactar ha sido el alivio de la deuda. No habrá quita (tampoco se preveía) pero los términos para devolver los préstamos –han recibido 273.000 millones en tres rescates desde 2010- serán más ventajosos para hacer más sostenible la deuda griega.

El gobierno de Tsipras se beneficiará de una extensión de los vencimientos de los bonos helenos de 10 años, de un período de gracia de otra década para devolver los préstamos y recibirá un último desembolso de 15.000 millones de euros que le permitirán crear un colchón de liquidez con el que cubrir sus necesidades en los próximos meses. “Esto permitirá a Grecia regresar a los mercados”, ha anunciado el presidente del Eurogrupo, Mario Centeno. Con este último desembolso Grecia conseguirá dotarse de un colchón financiero de 24.100 millones de euros con el que responder a sus necesidades financieras durante los próximos 22 meses.

A cambio de estas nuevas condiciones la economía griega seguirá sometida a una “vigilancia reforzada” que se activará en las próximas semanas. No será tan estricta como en el pasado, pero seguirán desplazándose a Atenas cada tres meses para comprobar que el ejecutivo heleno no se olvida de las reformas. Un mecanismo, ha dicho el ministro de finanzas francés, Bruno Le Maire, que permitirá a los acreedores asegurarse de que Atenas cumple sus obligaciones y se garantiza la sostenibilidad de la deuda.

“Es una buena noticia para la UE”, ha dicho Le Maire que ha saludado los esfuerzos realizados por el gobierno griego de Tsipras que ha adoptado más de 450 medidas y reformas desde que llegó al poder. “Ha respondido a las demandas de la UE y del FMI y eso demuestra su responsabilidad”, ha añadido. "No es un momento banal. Es un momento histórico", ha valorado el comisario de asuntos económicos, Pierre Moscovici, satisfecho porque la conclusión del programa pone punto final a la crisis existencial de la moneda única.