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ATAQUE AÉREO

Mueren bombardeados 52 milicianos pro-Asad que combatían contra el Estado Islámico

Aviones no identificados han protagonizado la incursión en la zona fronteriza con Irak

Adrià Rocha Cutiller

Misil lanzado desde la defensa siria responde en Damasco el ataque de EEUU, Reino Unido y Francia.

Misil lanzado desde la defensa siria responde en Damasco el ataque de EEUU, Reino Unido y Francia. / EFE / YOUSSEF BADAWI

Al menos 52 milicianos leales al régimen de Bashar el Asad han muerto en este lunes en bombardeos en el este de Siria, cerca de la ciudad de Abu Kamal, ha informado el Observatorio Sirio por los Derechos Humanos (OSDH).

Damasco ha confirmado los hechos y, aunque no ha querido confirmar el número de muertos, sí ha asegurado que hay decenas de ellos. «La mayoría de muertos son nacionales iraquíes», ha dicho la agencia de noticias estatal siria SANA. Asad, durante toda la guerra, se ha servido de la ayuda de las milicias chiíes iraquíes Hashd al Shabbi, la milicia libanesa chií Hizbulá y, además, de mercenarios rusos. En el ataque de este lunes, según el OSDH, han muerto, sobre todo, militantes libaneses y iraquíes.

Damasco culpa a los Estados Unidos, pero Washington dice que no ha tenido nada que ver. «Ningún miembro de la coalición internacional liderada por los Estados Unidos —que se encarga de luchar contra los restos del Estado Islámico en el este sirio— ha realizado ningún ataque en la ciudad de Abu Kamal», ha dicho el portavoz del comando central estadounidense, Josh Jacques.

Esta ciudad da a la frontera con Irak, y fue la última que estuvo en manos del Estado Islámico. Cayó bajo control de Damasco a finales de 2017. Pero en la región, mayormente desértica, siguen escondidas varias células yihadistas, que, periódicamente, realizan pequeñas ofensivas y capturan algo de territorio para, en pocos días, volverlo a perder. Es en las afueras de Abu Kamal donde, de hecho, se esconde supuestamente el líder del EI, Abu Bakr al Baghdadi.

Competición en el desierto

«El ataque es un intento de la coalición internacional de animar a los terroristas derrotados por el Ejército sirio», ha dicho este lunes SANA. Cuando, hace un año, el Estado Islámico estaba ya en plena retirada, Damasco entró en una competición con las Fuerzas Democráticas de Siria (SDF), el grupo militar sirio apoyado por los Estados Unidos.

Asad y las SDF competían para conquistar el máximo de territorio lo más rápido posible, para ver quién llegaba primero a la frontera iraquí. Damasco lo hacía por la orilla sur del Éufrates; las SDF, por la norte. Los aliados de los EEUU se quedaron con Raqqa —la antigua capital del EI—, mientras que Asad consiguió entrar primero en Deir Ezzor y Abu Kamal.

Ambos grupos, en la actualidad, están muy cerca, solo separados por un río y una frontera que ninguno de ellos reconoce. Desde hace meses ha habido incursiones a territorio rival y bombardeos como represalia. En la región, en febrero, 13 mercenarios rusos murieron en un bombardeo realizado por los Estados Unidos. Luchaban en el grupo conocido como Wagner, y lo hacían en favor del régimen de Damasco, aliado de Rusia.

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