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VIEJO CONFLICTO

Tormenta política en Grecia y Macedonia por el cambio de nombre

La oposición griega propone una moción de censura contra Tsipras

El presidente macedonio se niega a ratificar el pacto negociado por su primer ministro

Adrià Rocha Cutiller

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, en el Parlamento de Atenas.

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, en el Parlamento de Atenas. / AP / PETROS GIANNAKOURIS

Grecia y Macedonia han tardado 27 años en ponerse de acuerdo. Este martes, el primer ministro heleno, Alexis Tsipras, y su homólogo macedonio, Zoran Záevparecía que lo habían conseguido. Macedonia recibiría, al fin, un nombre real y no uno temporal. Pactaron que sería "Macedonia del Norte", que substituiría el tedioso y difícil de pronunciar Antigua República Yugoslava de Macedonia, fórmula como el país balcánico es reconocido oficialmente en la ONU

Pero 48 horas después el acuerdo parece tocado de muerte. La oposición a Tsipras, este jueves, presenta una moción de censura contra el primer ministro. Todos los partidos, incluido el socio de Gobierno de Syriza, el derechista y nacionalista ANEL, están a favor de la moción y en contra del acuerdo con Macedonia: el pacto es solo apoyado por Syriza y la formación centrista Potami. El Ejecutivo de Tsipras, con 151 votos a favor sobre los 300 diputados del parlamento griego, está en la cuerda floja.

«Estamos ante una situación sin precedentes en Grecia. Un primer ministro sin una mayoría clara en el Parlamento que está dispuesto a comprometer a su país en una situación imposible. El acuerdo [con el Gobierno macedonio] es profundamente problemático», ha dicho este jueves el líder del partido conservador Nueva DemocraciaKyriakos Mitsotakis.

Sin solución

Desde que es un país independiente (1991), Macedonia, habitada por dos millones de personas, ha vivido atrapada por su nombre. Grecia no acepta que el nombre oficial del país sea “Macedonia” ya que, según Atenas, Macedonia ya existe y es una región griega. Ambos países, además, consideran a Alejandro Magno como su patrimonio nacional exclusivo; reclaman su legado para sí.

El nuevo nombre, Macedonia del Norte, reconoce la existencia implícita de una “Macedonia del sur”, pero aún así los sectores nacionalistas griegos no están contentos: el pacto estipula que el gentilicio del país exyugoslavo será sólo “macedonio”. Esto, para ellos, es inaceptable. Este viernes ya hay una manifestación convocada en la plaza Sintagma de Atenas en protesta al acuerdo.

Rechazo en Macedonia

El pacto tampoco gusta un poco más al norte. Ha sido negociado por el primer ministro del país, socialdemócrata, y los sectores conservadores lo rechazan abiertamente. El presidente macedonio no lo ratificará. «Mi posición es final y no sucumbiré a ninguna presión, chantaje o amenaza. No apoyaré ni firmaré un acuerdo tan dañino», ha dicho Gyorge Ivánov. El presidente tiene poder de veto.

La falta de acuerdo entre Grecia —miembro de la OTAN y de la Unión Europea— y Macedonia bloquea las expectativas del país ex-yugoslavo de unirse a los dos clubes. Un pacto serviría para poder empezar el proceso de adhesión. Pero, en opinión de los conservadores macedonios, el acuerdo es “tan malo” que ni la posibilidad de entrar en la OTAN y la UE “sirve como excusa para aceptarlo”.

Eslovenia, Serbia, Kosovo, Bosnia y Herzegovina y Montenegro, los países que antes formaban la Federación Yugoslava se llaman, ahora, Eslovenia, Serbia, Kosovo, Bosnia y Herzegovina y Montenegro. No Macedonia: su nombre oficial y supuestamente temporal es Antigua República Yugoslava de Macedonia. Parece que seguirá siéndolo.