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CRISIS HUMANITARIA EN EL MEDITERRÁNEO

Salvini: "Hemos marcado un punto a favor nuestro"

El ministro de Interior italiano se vanagloria de haber impedido el desembarco de los inmigrantes del 'Aquarius' y que el barco viaje ya hacia Valencia

Rossend Domènech

Racismo en Italia: El ultraderechista Matteo Salvini cierra el puerto a los barcos de las ONG. / ZML

“Gracias al buen corazón de España, hemos marcado un punto a nuestro favor”, ha manifestado Matteo Salvini, secretario de la Liga, ministro de Interior y vicepresidente del Gobierno populista presidido por Giuseppe Conte. “Agradezco a las autoridades españolas el gesto, es cuanto esperábamos”, añadió Conte poco después.

“No nos dejéis solos”, había pedido Conte en la noche del domingo después de una reunión de urgencia con sus vicepresidentes y verdaderos apoderados del Ejecutivo, Salvini y Luigi Di Maio, también ministro por los indignados del Movimiento 5 Estrellas (M5S). “Gracias España, Italia ha violado las normas internacionales”,  tuitó en la tarde  del lunes el presidente de Malta, Joseph Muscat.

A pesar de ser vicepresidente y ministro, Salvini dio extrañamente la rueda de prensa desde la sede de la Liga en Milán y no desde alguno de los palacios del Gobierno, mostrando su “satisfacción por como se va resolviendo el caso de la nave Aquarius”.

El ministro se reafirmó en el hecho de que “levantar la voz de manera constructiva, en la UE funciona”, pero que la cuestión “no termina con este caso”. “Hemos abierto un frente para una nueva política migratoria continental”, añadió, mostrando su orgullo porque “en nueve días de estar en Interior, hemos recuperado años de adormecimiento, aunque la cuestión no haya terminado”. Palabra de un Matteo Salvini, que una semana atrás juró el cargo y que no parece haberse percatado de que el primer caso concreto de su política ultraderechista y xenófoba ha sido resuelto por un gobierno de izquierdas. Ni tampoco que su intransigencia está causando ampollas tal vez irreversibles en su socio en el gobierno, los indignados del Movimiento 5 Estrellas (M5S).

Cambiar el Tratado de Dublín

En los próximos días, el primer ministro, Giuseppe Conte, viajará a París y a Berlín para plantear oficialmente la necesidad de reforma del Tratado de Dublin. Roma insistirá en cambiar la cláusula en la que se afirma que el país donde desembarcan los inmigrados debe también albergarlos a la espera del estado de refugiado. Se trata de un periodo que puede durar dos o más años porque hay que identificar no solo a la persona sino también las causas de su huida, y los gobiernos locales generalmente no suelen colaborar.

“Hemos abierto un frente para una nueva política migratoria continental”, subrayó un Salvini triunfante, que con su cierre en banda ha abierto varios frentes internos e internacionales que conllevarán consecuencias inmediatas y a medio y largo plazo.

Las costas italianas, menos seguras

Desde este lunes los 8.000 kilómetros de costas italianas ya no son el “puerto” más cercano porque es el menos seguro para quienes atraviesen el Mediterráneo central, según están ilustrando en estas horas todos los grandes y pequeños líderes de los indignados, con el objetivo, aunque a regañadientes, de hacerle costado a Salvini.

Varios líderes del Gobierno han subrayado también durante la odisea del Aquarius que son los países donde están registradas las oenegés que salvan personas en el mar las que deben hacerse cargo de ellos. ¿Qué sucederá si el sistema operativo central de la Armada italiana, que desde Roma dirige todas las operaciones de salvamento, decide que este u otro buque desembarque en Francia, Gran Bretaña, España u Holanda, algo que las confusas leyes actuales le permitiría hacer?

Buques a la deriva

Es probable, pues, que si el cierre de Italia será más o menos permanente, quienes realicen la travesía sin morir en el intento se conviertan en huéspedes de buques de oenegés sin un rumbo preciso, hasta que la UE no cambie las reglas. Como tantas y pequeñas réplicas de la odisea de 1947 del destartalado buque Exodus, repleto de judíos que huían de Europa y que ningún puerto quería.

En el ámbito interior, el caso Aquarius ha enardecido a Salvini, que aparece cada vez más como el “hombre fuerte” del Gobierno populista, lo que ya está provocando ampollas entre los militantes de los indignados del Movimiento 5 Estrellas. Filippo Nogarin, alcalde Livorno por los indignados, colgó en Twiter un mensaje ofreciendo el puerto de la ciudad para el desembarque de los 629 inmigrados, pero a los pocos minutos lo retiró. “Sigo pensandolo, pero podía dañar al Gobierno”, explicó después de que se lo pidiera su partido.

Reforzados tras las municipales

Las elecciones municipales parciales del pasado domingo han permitido a Salvini de ampliar aún más los territorios administrados. Si en las generales de marzo obtuvo el 14,7% de los votos, este domingo subió de 11 puntos y una posible, o imposible, alianza política con los indignados les daría entre el 80% y el 90% del electorado. “Tal vez ya se imagina en el balcón de Piazza Venezia” de Roma, dijo el domingo un cómico en un programa televisivo, en alusión a los discursos de Benito Mussolini en la oceánica plaza durante el fascismo, equivalente a la de Oriente de Madrid durante la dictadura de Franco. "Huelo a años 30", ha declarado el progresista Walter Veltroni.

Otras 790 personas rescatadas

Según ha informado la Organización Internacional de Migraciones (OIM), otras 790 personas han sido salvadas en las últimas horas por barcos mercantes que transitaban frente a Libia y navíos militares de los dispositivos Eunavformed y Frontex para el  control de las fronteras externas de la UE. De acuerdo con el sistema de salvamentos, los 790 inmigrantes deberán ser trasbordados a otras naves para llevarlos hacia “un puerto seguro”, que nadie sabe aún cual será.

La breve odisea del Aquarius y las que probablemente seguirán en los próximos días coinciden con una curiosa inactividad de la Guardia Costera de Libia, que ya no intenta interrumpir las salidas de emigrantes del país. Paralelamente, en el sur de Libia, por donde entran los emigrantes subsaharianos, las 100 tribus que, de acuerdo con el anterior Gobierno de Roma, controlaban las fronteras, resultan haberse esfumado, según ilustran fuentes oficiosas.

Propaganda electoral

De manera que la llegada del buen tiempo podría presagiar nuevas y masivas llegadas de emigrantes hacia Europa, como sucedió en los veranos pasados. “No doblegaremos la cabeza”, ha tuitado Salvini, verdadero factotum del nuevo Ejecutivo italiano, aún más después del nuevo avance electoral de su partido en las municipales parciales celebradas este domingo. Quienes en Italia no piensan como Salvini le reprochan que siga actuando como si estuviera aún  “en campaña electoral”. “Abandonen la propaganda y empiecen a gobernar”, mandan decir desde la patronal Confindustria.