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Trump se despide del G-7 con amenazas a sus aliados

El líder estadounidense torpedea a última hora el acuerdo enojado por las críticas de Trudeau, al que llama "débil y deshonesto"

Ricardo Mir de Francia

Trump contra todos. La foto que resume el final de la cumbre del G-7, en la que el presidente de EEUU se ha despedido con amenazas a sus aliados. / JESCO DENZE HANDOUT (EFE)

Trump contra todos. La foto que resume el final de la cumbre del G-7, en la que el presidente de EEUU se ha despedido con amenazas a sus aliados.
Canadas Prime Minister Justin Trudeau and G7 leaders Britains Prime Minister Theresa May, Frances President Emmanuel Macron, Germanys Chancellor Angela Merkel, Japans Prime Minister Shinzo Abe and U.S. President Donald Trump discuss the joint statement following a breakfast meeting on the second day of the G7 meeting in Charlevoix city of La Malbaie, Quebec, Canada, June 9, 2018. Adam Scotti/Prime Ministers Office/Handout via REUTERS. ATTENTION EDITORS - THIS IMAGE WAS PROVIDED BY A THIRD PARTY.
Donald Trump antes de tomar el Air Force One.

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La cumbre del G-7 en el balneario canadiense de La Malbaie ha dejado al menos dos fotos que sirven de metáfora para describir lo que parece haber sucedido dentro. Y decimos “parece” porque el acceso a la prensa ha estado enormemente restringido. Una de ellas es el apretón de manos entre Donald Trump Emmanuel Macron, tan duro por parte del francés que su pulgar quedó marcado en la manopla entumecida del neoyorkino. La otra muestra a un Trump sentado, escéptico y con los brazos cruzados a un lado de la mesa, mientras el resto de líderes pie le avasallan de pie como quien quiere convencer a un ateo de la existencia de Dios. Nada indica que lo hayan logrado. La cumbre acabó con un cruce de reproches elevados de tono. Un reflejo de los tiempos que corren, por más que nadie pueda permitirse prescindir del otro.

Cuando el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, dijo que Trump está poniendo el peligro el orden mundial que su propio país construyó después de la segunda guerra mundial, no exageraba. Todas sus instituciones siguen en pie, pero cada día son más irrelevantes. Lo son unas Naciones Unidas castigadas en su presupuesto por no bailar al son de los dictados de Washington. Lo es la Organización Mundial del Comercio, dinamitada con los aranceles unilaterales de EE UU a la industria pesada extranjera. O los principios y valores compartidos que han permitido a la Casa Blanca liderar el mundo sabiendo que contaría con el apoyo de Occidente. Trump está tratando de reescribir las reglas y parece dispuesto a dilapidar la relación con sus aliados si no se avienen a las concesiones que demanda.

Prácticas injustas

“Somos como una hucha en la que todo el mundo roba. Pero eso se va a acabar”, dijo antes de despedirse de la cumbre en una rueda de prensa. Fue el último en llegar y el primero en marcharse de camino a Singapur, donde busca la foto inédita con el sátrapa norcoreano Kim Jung-un. Las reuniones sobre el cambio climático y energía limpia se las saltó. No le interesa. Y aunque sostuvo que la relación con sus aliados “es de 10”, en una escala del cero al diez, se fue sin ceder aparentemente un ápice. Dijo que aspira a eliminar todos los “ridículos e inaceptables” aranceles y barreras comerciales a las exportaciones estadounidenses y a acabar con las “prácticas comerciales injustas” de sus competidores. “Si no lo arreglamos, vamos a dejar de comerciar con todos esos países”, dijo a modo de amenaza.

"Somos como una hucha en la que todo el mundo roba", afirmó Trump

Macron confirmó la firma de un comunicado conjunto con la rúbrica de sus siete participantes, lo que serviría para transmitir la impresión de que hay un consenso de mínimos y las conversaciones han sido constructivas. La canciller Ángela Merkel dijo que existe el deseo compartido de reducir aranceles y barreras comerciales, pero también reconoció que el diablo está en los detalles.

Furia contra Trudeau

Lo cierto es que todo estalló cuando Trump se había ya marchado. Le llegaron las palabras del primer ministro canadiense Justin Trudeau en una rueda de prensa posterior y, enojado, ordenó a los suyos no suscribir el comunicado conjunto firmado por el resto de países del G7. De paso, anunció que prepara aranceles a los coches de importación "que inundan el mercado estadounidense". Y lo remató con algún que otro improperio a Trudeau a través de Twitter, mensajes divulgados mientras se encontraba a bordo del Air Force One, camino de Singapur.

Trudeau advirtió a Trump al finalizar la cumbre que su país no tendrá "ninguna duda" en tomar represalias comerciales contra EEUU llegado el caso. "El primer ministro de Canadá, Trudeau, actuó de manera tan blanda y sumisa durante nuestro encuentro del G7 y después, cuando ya me había ido, dio una rueda de prensa para decir, que los aranceles de EEUU son un tanto insultantes» y que «no dejará que le mangoneen. ¡Qué deshonesto y débil!", tuiteó Trump.

Trump sabrá "en un minuto" si Kim va en serio

Tras la complicada cumbre del G-7, Donald Trump ha partido hacia Singapur, donde el martes se reunirá con el presidente norcoreano, Kim Jong-un. El líder estadounidense afirmó que le “bastará un minuto” para saber si su interlocutor va en serio en las negociaciones, que pretenden lograr la completa desnuclearización de Corea del Norte. “Muy pronto sabré si algo positivo puede pasar. Si no es el caso, no malgastaré mi tiempo ni el suyo”, aseguró antes de abandonar Canadá. Más contenido en su optimismo que en otras ocasiones, Trump mostró su esperanza de que la reunión pueda servir para abrir un diálogo directo con Pionyang, pero advirtió de que no mantendrá eternamente la actitud dialogante. “Siento que Kim quiere hacer algo grande para su pueblo. Tiene la oportunidad, pero si no la aprovecha no la volverá a tener”. 

        

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