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POLÉMICA EN LA UE

El eurodiputado polaco que ofendió a las mujeres se libra del castigo

El Tribunal General de la UE anula la decisión de la Eurocámara porque no hubo desórdenes en los trabajos de la Cámara

Silvia Martinez

El eurodiputado polaco Janusz Korwin-Mikke, con un cartel a favor de la pena de muerte. 

El eurodiputado polaco Janusz Korwin-Mikke, con un cartel a favor de la pena de muerte.  / VINCENT KESSLER (REUTERS)

El eurodiputado ultraderechista polaco Janusz Korwin-Mikke se ha hecho famoso en la Eurocámara por sus exabruptos y ofensas contra los inmigrantes y las mujeres. Por ello ha sido castigado en varias ocasiones. En julio del 2016 y marzo del 2017 el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, decidió retirarle su derecho a dietas por un periodo de 10 y 30 días respectivamente y le suspendió temporalmente unos días su participación en actividades parlamentarias. El ultraderechista polaco recurrió la decisión y este jueves el Tribunal General de la UE le ha dado la razón.

Pese al carácter "particularmente ofensivo de los términos utilizados" por Korwin-Mikke en la cámara, los jueces consideran que el Parlamento Europeo no podía, en este caso, "imponer una sanción disciplinaria" ya que no hubo desórdenes ni perturbaciones de los trabajos del Parlamento y sus declaraciones fueron realizadas en el ejercicio de sus funciones parlamentarias.

En su sentencia los jueces recuerdan que la libertad de expresión ocupa un lugar esencial en las sociedades democráticas y por tanto es un derecho fundamental que está sujeto a restricciones siempre que se cumplan determinados requisitos. Es decir, que estén previstas por la ley, que respondan a un interés general y que no sean excesivas.

Posibilidad de recurso

En este sentido, el Tribunal General considera que la libertad de expresión de los parlamentarios debe gozar de una protección reforzada, dada la importancia de la Eurocámara y que únicamente deberían sancionarse declaraciones realizadas por eurodiputados en el supuesto de que afecten al buen funcionamiento o constituyan un grave peligro para la sociedad, como incitaciones a la violencia o al odio racial.

Y en este caso, concluyen los jueces, no se desprende que sus exabruptos provocasen "desorden alguno".  Es más, en la vista celebrada en Luxemburgo la Eurocámara reconoció que no hubo ni desorden ni perturbación en el hemiciclo. En consecuencia, “el Tribunal General anula las decisiones de la mesa que impugna el señor Korwin-Mikke”. No obstante, el Tribunal rechaza íntegramente las pretensiones de indemnización reclamadas por el polaco. A la decisión del Tribunal cabe recurso de casación ante el Tribunal de Justicia.

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