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REFERÉNDUM HISTÓRICO

El aborto: tabú y silencio en Irlanda

Jóvenes irlandesas que se quedaron embarazadas sin planearlo explican las dificultades que encontraron en su entorno

Alba Tarragó Bosch

Una familia pasa bajo un cartel que pide votar no en el referéndum sobre el aborto en Irlanda. 

Una familia pasa bajo un cartel que pide votar no en el referéndum sobre el aborto en Irlanda.  / ARTUR WIDAK (AFP)

Amy Ledwidge es lo que actualmente se considera una madre joven. Se quedó embarazada sin que entrara en sus planes a los 22 años y acabó dando a luz a su hijo, Logan. "Te dicen que no puedes abortar, pero tampoco te están protegiendo. No tienes opción, estás sola", afirma. Ella ni siquiera pudo plantearse interrumpir la gestación en el extranjero debido a la gran presión sometida por parte de su pareja y de su familia.

Durante los tres primeros años de vida de Logan, que ahora acaba de cumplir cuatro, Amy no pudo trabajar porque su sueldo no le permitía pagar una guardería ni tampoco podía dejarlo a cargo de su familia, de la cual no recibió ningún tipo de apoyo. Las circunstancias la abocaron a una depresión posparto de la cual se ha recuperado recientemente.

Después de que el padre de su hijo la dejara, solicitó una ayuda de manutención para el pequeño ante un
tribunal familiar. El juez le denegó la petición por el simple hecho de que ella entonces ya tenía trabajo, mientras que su ex estaba desempleado, de manera que quedaba exento de cualquier responsabilidad económica o de cuidado.

Vulnerabilidad

Como apunta Ailbhe Smyth, la codirectora de Together for Yes, la campaña nacional de la sociedad civil que lucha por la ley del aborto, la norma "tiene un mayor impacto en la gente más vulnerable, como las mujeres con pocos recursos". Además, subraya que "las ayudas del Estado para padres solteros o familias monoparentales son muy escasos". Como consecuencia, actualmente "hay unos 3.000 niños que viven en alojamientos de emergencia en Irlanda, donde puden permanecer durante uno, dos o tres años". 

Ante la inminente celebración del referéndum, cada más mujeres han decidido romper el silencio en el cual han vivido durante mucho tiempo por miedo al rechazo social. Nicola O’Leary, una publicista nacida en Kinsale, una ciudad al sur de Cork, mantuvo varios años en secreto un embarazo indeseado que decidió interrumpir al poco de cumplir los 22.

El sentimiento de culpa era tan grande que no fue capaz ni de hablarlo con su madre, a la que estaba muy unida. "Sentía muchos remordimientos, que era inferior a los demás o que iría al infierno, pero fue
la decisión correcta", cuenta O’Leary. Cuando todo sucedió, se encontraba estudiando en el Reino Unido. "La única cosa de la que me arrepiento es de haber sentido miedo y culpa", aclara la publicista, que ahora tiene 37 años.

Coste elevado

Los datos publicados por Abortion Rights Campaign muestran que el coste de un aborto para una mujer irlandesa se sitúa alrededor de los 1.000 euros, teniendo en cuenta el desplazamiento, el tratamiento y el alojamiento. A pesar del gran gasto que supone, las cifras reveladas por el Departamento de Salud del Reino Unido el año pasado revelan que a lo largo del 2016 un mínimo de 3.265 mujeres irlandesas viajaron a este país para abortar. Y esta cantidad podría ser mucho más elevada, ya que solo hace referencia a las mujeres que proporcionaron su dirección irlandesa, extremo al que no están obligadas.

La consecuencia de convertir en tabú una cuestión como el aborto en Irlanda es la ausencia de debate social al
respecto, hecho que genera una gran ignorancia a su alrededor. Aprovechándose de ello, las clínicas conocidas como rogue agencies --clínicas corruptas--, han intentado difundir falsos mitos sobre el aborto en Irlanda. Algunas mujeres que acudieron en una situación de crisis de embarazo a estos centros han declarado que sus trabajadores les advertían de que una terminación podía derivar en una futura infertilidad, que la mujer no volvería a sentir deseo sexual o incluso que podía provocar cáncer de mama. Con la finalidad última de convencer a las mujeres de no abortar, les hacían abrazar a una bebé de juguete mientras les preguntaban: "¿Cómo serías capaz de matar a una cosa así?".

Temas: Irlanda Aborto

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