Ir a contenido

Los populistas, a un paso de formar gobierno en Italia

La Liga y los Indignados llegan a un acuerdo que será sometido ahora al referéndum de las bases

El programa abandona la idea de salir del euro pero contiene propuestas económicas irrealizables

Rossend Domènech

Luigi de Maio, en Roma el viernes.

Luigi de Maio, en Roma el viernes. / AP / Giuseppe Lami

Las fuerzas populistas están a un paso de formar Gobierno en Italia, que se convertirá así en el primer país europeo en dotarse de un Ejecutivo antisistema. Los líderes del Movimiento 5 Estrellas, Luigi de Maio, y de la Liga, Matteo Salvini, celebran este jueves su última reunión para acabar de pulir los flecos de su programa común.  Los dos partidos llegaron el miércoles por la noche a un acuerdo sobre el "contrato de un Gobierno para el cambio": 22 puntos en 40 páginas. Solo quedan seis puntos por acabar de negociar.

Después de haber sembrado la alarma con un borrador que anunciaba la salida del euro, el acuerdo final solo menciona que la cuestión será "negociada con los demás socios europeos". Pero el documento introduce otras variables que inquietan a Europa: soberanía nacional por encima de todo y renegociación de los Tratados de la UE, permanencia en la OTAN pero supresión "inmediata" de las sanciones a Rusia por la anexión de Crimea y ocupación de Ucrania.  En el apartado dedicado a la UE, consideran que sus competencias "deberían reducirse, recuperando los países aquellas que no pueden gestionarse de manera eficiente a nivel de la Unión".

Drástica bajada de impuestos

El programa económico aleja a Italia de Europa, además de contener medidas irrealizables que amenazan con hundir la economía nacional. Así, habrá una drástica bajada de impuestos, con la reducción a dos de los tramos fiscales (al 15% y a la 20%) para particulares y empresas. Además, se reducen los impuestos sobre la gasolina y gasóleo que en 2017 proporcionaron o 25.000 millones al Estado y se bloquea de la alta velocidad que debería unir Italia a Francia (y  España).  Se propone igualmente congelar o eliminar de la deuda italiana y la de otros países europeos con el Banco Central Europeo (BCE). 

El programa prevé también un IVA cero sobre los productos para bebés (22.000 millones menos de ingresos al Estado) y la creación de más jardines de infancia para hijos de italianos. Se reforman las pensiones para facilitar el acceso a la jubilación  y se plantea un sistema que llaman "cuota 100",  que permitirá jubilarse cuando la suma de los años de edad y de contribución sumen 100. Habrá una "renta para la ciudadanía" de 780 euros mensuales para los parados durante dos años, lo que costará al estado 17.000 millones. Las pensiones superiores a los 5.000 euros mensuales netos serán  recortadas "en nombre de una mayor justicia fiscal". 

Más duros en inmigración

Los imanes y líderes de religiones no católicas presentes en Italia deberán predicar en italiano. Los gitanos acampados irregularmente serán desalojados y los inmigrantes regulares deberán llevar sus hijos a la escuela si no quieren perder la patria potestad. Respecto a los inmigrantes sin papeles  y sin derecho al asilo, el programa prevé un centro de identificación y expulsión único y  "repatriaciones exprés", aunque se ignora como serán realizadas ya que Italia ha firmado acuerdos de devoluciones solo con cuatro países.

Los economistas estiman el coste global del programa entre unos 60.000 millones y 80.000 millones, una cifra que la economía más endeudada de la UE después de Grecia no se puede permitir. Sobre el posible candidato a primer ministro se barajaran cuatro nombres, desconocidos al público."Estamos dando pasos adelante, pero no hemos alcanzado ningún acuerdo”, sobre quien será el sucesor de Paolo Gentiloni, dijo  Di Maio, líder de los indignados

Además,  el pacto incluye algunas  medidas políticas que los analistas italianos ven con preocupación. Una de las medidas más polémicas es la creación de un "comité de conciliación" para los casos conflictivos que surjan entre ambos partidos, pero que de hecho restaría poderes al Ejecutivo  y al mismo Parlamento, vaciando sus prerrogativas. Consistiría en "confiar a un sujeto externoy extraparlamentario todos o casi todos los procedimientos deliberativos", comenta el analista Claudio Tito.

Según Di Maio y el líder de la Liga, Matteo Salvini, el acuerdo definitivo estará listo a más tardar este viernes y será sometido a un referéndum de las bases de ambas formaciones. Las votaciones tendrán lugar durante el próximo fin de semana en las plazas de toda Italia, que en estas horas están siendo reservadas por la Liga. Los indignados del Movimiento 5 Estrellas votarán telemáticamente.

Cuatro caras desconocidas para primer ministro

Giancarlo Giorgetti (51 años) , Gian Marco Centinaio (46), Emilio Carelli (65) y Riccardo Fraccaro (37). Son los cuatro nombres que más se barajan para ocupar el cargo de primer ministro. Pero también se citan a Alfonso Bonafede (42), Vincenzo Spadafora (44) y Vito Crimi (46). Son desconocidos para la mayoría de electores, lo que se considera normal en partidos que no han gobernado nunca.

Todos ellos son parlamentarios y forman parte de lo que se conoce como el “círculo mágico” de la Liga y el M5S. "Seguramente no será uno de la Liga", ha ilustrado Matteo Salvini, líder de aquel partido.

En las últimas horas está recobrando fuerza la candidatura de Luigi Di Maio, 31 años, líder político de los indignados, aunque sobre todas las candidaturas la última palabra dependerá en buena parte del Presidente de la República.

Temas: Italia

0 Comentarios
cargando