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CRISIS FINANCIERA

Argentina pide ayuda al FMI por el hundimiento del peso

La subida del dólar, la falta de financiación y una inflación galopante ponen a Macri en apuros

La situación tiene a la sociedad del país en vilo por los amargos recuerdos del 'corralito'

Abel Gilbert

El presidente Mauricio Macri.

El presidente Mauricio Macri.

Después de otra jornada negra para el peso argentino, cada vez más hundido por la demanda de dólares y los efectos de una inflación desatada, el Gobierno de Buenos Aires  ha pedido auxilio financiero al Fondo Monetario Internacional (FMI). Para detener los fectos de la escalada de la moneda estadounidense, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) había fijado tasas de interés superiores al 40%, y obligado a la banca privada a desprenderse de dólares para frenar su creciente cotización. Pero esas medidas han resultado inútiles.

Como si el país regresara a los turbulentos años 90, preludio de la crisis que estalló en el 2001 con el corralito, el presidente, Mauricio Macri, no ha dudado en levantar el teléfono y pedir ayuda a Christine Lagarde, la directora del organismo, que le ha confirmado un acuerdo inmediato. La noticia trajo un leve respiro a los mercados que en los últimos días viven convulsionados por la fuerte depreciación de la moneda nacional.

La situación tiene a la sociedad en vilo por los amargos recuerdos que creía no volvería a vivir jamás. Macri ha negado que la situación obedezca a la política económica vigente desde el 2016 y que combina un alto endeudamiento externo con déficit fiscal. La deuda externa argentina ha aumentado más de un 35% desde la llegada del Gobierno de derechas al poder, de manera que los mercados internacionales comienzan a mostrarse reacios a seguir prestando dinero.

Reelección en peligro

Para colmo, el incremento de tasas en Estados Unidos ha acelerado la fuga de capitales especulativos en Argentina. En este escenario, el dólar ha pasado de los 19 pesos por unidad a superar la barrera de los 23. "Durante los dos primeros años tuvimos un contexto favorable y eso está cambiando en la actualidad. Están subiendo la tasa de interés y el petróleo, entre otras variables que nosotros no podemos controlar. Somos de los países del mundo que más dependemos de la financiación exterior", ha explicado Macri.

Según el presidente argentino, la ayuda del FMI aportará "un mayor respaldo para evitar crisis" como las que ya han tenido que afrontar en su historia. Macri ha pedido a su vez que la oposición que no intente sacar rédito de las circunstancias y le ha exigido que se aleje "de la demagogia y la mentira".

El descalabro del dólar, sumado a los nuevos tarifazos  --que el Congreso quiere anular-- han deteriorado la imagen del presidente y ponen en peligro sus aspiraciones para la reeleción en el 2019. "Estamos recorriendo el único camino posible para salir del estancamiento, implementando una política económica gradualista que trata de equilibrar el desastre que [los KIrchner, los anteriores gobernantes] nos dejaron en las cuentas públicas", ha dicho.