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CAMBIOS EN EL TABLERO ESTRATÉGICO DE LA GUERRA

Turquía, Rusia e Irán crean un frente común en Siria ante los planes de retirada de Trump

Los tres países apoyan a facciones rivales, pero se comprometen a "asegurar la paz" en el país

Los asesores de Trump lo convencen de mantener la presencia militar al menos a corto plazo

Adrià Rocha

Refugiados sirios huyen de las zonas controladas por los rebeldes.

Refugiados sirios huyen de las zonas controladas por los rebeldes. / GEORGE OURFALIAN / AFP

Turquía apoya a la oposición siria y Rusia e Irán al régimen de Bashar el Asad. Pero este miércoles, los presidentes turco, Recep Tayyip Erdogan, ruso, Vladimir Putin, e iraní, Hasán Rohaní, se han reunido en Ankara para, han asegurado, "buscar un futuro político al conflicto y asegurar la paz en Siria". El encuentro se ha celebrado la misma semana en la que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha anunciado que quiere que sus soldados abandonen el país árabe.

Erdogan, Putin y Rohaní, ante los periodistas, han evitado hablar de nada en concreto. "Hemos intercambiado nuestras opiniones y hemos acordado diferentes puntos, como colaborar más entre nosotros y enviar más ayuda humanitaria a Siria. Nos encontraremos los tres juntos, otra vez, en Teherán", ha dicho Putin.

Buenas palabras

De puertas para afuera todo han sido buenas palabras. Dentro, sin embargo, la cosa puede haber sido distinta. Según la prensa turca, Rohaní le ha exigido a Erdogan que se retire de Afrín, enclave situado al noroeste de Siria que ahora es controlado por Turquía. Hace tres meses, Ankara empezó allí una operación militar para hacerse con el control de la región, antes en manos de las milicias kurdosirias de las YPG (Unidades de Protección Popular), a las que el gobierno turco considera terroristas por sus vínculos con el PKK.

"La unidad territorial de Siria es lo más importante. Siria debe permanecer unida e independiente de otros países. Son sus ciudadanos los que deben decidir el futuro del país, no estados extranjeros", ha dicho Rohaní ante los periodistas.

Este ha sido, de hecho, el tono de la conferencia: acusaciones veladas mientras los tres protagonistas sonreían a las cámaras, se daban las manos y se abrazaban. "Nosotros -ha afirmado Erdogan- hemos tenido cuidado de no matar civiles, de mantener las ciudades en pie. Pero otros no. Esto se puede ver en el estado en que han quedado las ciudades de Siria. Afrín está intacta, mientras que muchas otras ciudades están completamente destruidas". Si se refería a Guta, casi bajo control total de Damasco tras meses de bombardeos extenuantes contra civiles -en los que Rusia ha participado-, solo lo sabe el propio Erdogan.

Patrocinadores del terrorismo

La única acusación con nombre y apellidos ha sido para Estados Unidos. "EEUU quiere al Estado Islámico y a Al Qaeda en Oriente Próximo. Esa es su política. Pero nuestros tres países, cooperando entre sí, hemos conseguido que estas organizaciones casi desaparezcan", ha dicho el presidente iraní.

Nadie ha hecho referencia, sin embargo, a las palabras de Trump. "Quiero que nos marchemos. Que nuestras tropas vuelvan a casa", dijo Trump este martes: "Estamos destrozando el Estado Islámico y nos marcharemos de Siria, como... Muy temprano. Ahora que se encarguen otros".

Su Ejecutivo y los altos mandos militares de EEUU, sin embargo, no están de acuerdo, y, según asegura la cadena de televisión CNN, el Consejo de Seguridad Nacional estadounidense ha convencido a Trump de mantener soldados en Siria aunque sea "a corto plazo". También el presidente francés, Emmanuel Macron, ha llamado a Trump este miércoles para intentar que cambie de opinión. Rusia, Irán y Turquía se preparan para repartirse el pastel.

Guta, a punto de caer toda en manos de Asad

Miles de civiles y combatientes opositores están abandonando la ciudad de Duma, la capital de Guta este. Esta región era, hasta la fecha, la única bajo control rebelde dentro de la provincia de Damasco. Era: desde enero, el régimen de Asad ha llevado a cabo una operación aérea y terrestre a gran escala para tomar la región. Cuatro meses y 3.000 muertos después -según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos-, Damasco controla ya el 95% de la zona. Es cuestión de horas que se haga con el control del 5% restante.

En los últimos días, la milicia opositora Jaish al Islam (Ejército del Islam en árabe) llegó a un acuerdo con Rusia para abandonar definitivamente Duma. Hace dos semanas, otra milicia de Guta contraria a Damasco hizo lo mismo. Todos ellos han sido enviados en autobuses al norte, a las zonas de Idleb y Jarabulus, donde hay presencia turca.