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POSIBLES CANDIDATAS

Cuatro mujeres para las elecciones del 2020 en EEUU

Hillary Clinton no consiguió romper el techo de cristal definitivo pero una de estas cuatro mujeres podría lograrlo en las próximas presidenciales

Idoya Noain

La izquierda a derecha i de arriba a abajo: Elizabeth Warren, Kamala Harris, Kirsten Gillibrand y Susan Collins.

La izquierda a derecha i de arriba a abajo: Elizabeth Warren, Kamala Harris, Kirsten Gillibrand y Susan Collins.

Elizabeth Warren

Las bases más progresistas del Partido Demócrata aspiraban a que esta antigua académica, que estuvo al frente de la Oficina de Protección Financiera al Consumidor creada para intentar frenar los excesos de Wall Street tras la última crisis y que ha sido combativa senadora desde el 2012, retara en primarias a Hillary Clinton. Decidió no hacerlo, dejando a Bernie Sanders como refugio de esa base progresista.

De cara al 2020 podría dar finalmente al paso (y de si lo hace o no puede depender que lo hagan otras de la lista). Es la que disfruta de más reconocimiento a nivel nacional, no tiene problemas para recaudar fondos y su historial es probadamente progresista. Y aunque tendría 71 años en 2020, Trump para entonces tendrá 74. La edad no será un factor.

Kamala Harris

Aunque lleva poco más de un año en el Senado, esta mujer de 53 años que durante seis fue fiscal general de California es una de las mayores estrellas emergentes del Partido Demócrata. Ese estatus no ha hecho más que crecer por sus afiladas intervenciones en el Comité de Inteligencia del Senado, donde ha salido airosa del trato condescendiente dispensado por colegas republicanos. En una memorable sesión se enfrentó a la secretaria de Seguridad Nacional de Trump con una inapelable denuncia del racismo y xenofobia de la Administración. Es solo la segunda senadora negra de la historia (y primera nativo-americana) y cuenta con una fiel base de activistas. Y aunque en su contra puede pesar la falta de experiencia legislativa, con su candidatura repetiría el calendario que siguió Barack Obama.

Kirsten Gillibrand

La abogada y antigua congresista estatal por Nueva York, de 51 años, entró en el Senado en el 2009 para ocupar el escaño de Clinton, pero pronto logró por méritos propios la elección. En su tiempo en la Cámara Alta ha ido alejándose de posiciones centristas y girando más hacia la izquierda. Años antes del #MeToo ya se había convertido en voz y vehículo fundamental para la lucha contra el abuso sexual. Y aunque su foco estaba especialmente puesto en el combate de esas agresiones dentro del Ejército de Estados Unidos, ahora ha liderado la lucha del partido contra el acoso (y también en las denuncias al comportamiento del presidente). Si alguien tiene dudas del potencial riesgo que representa su candidatura solo tiene que saber que es una las personas a las que Trump trata de descalificar con un apodo. Le llama “peso ligero”.

Susan Collins

Aunque la “ola rosa” que se identifica en la política de EEUU está dominada por candidatas y votantes demócratas tiene también su vertiente republicana. Y la veterana senadora de Maine, que tiene 65 años y está en la Cámara desde 2007, es una esperanza para el ala moderada del partido. No calló sus críticas a Trump durante la campaña ni ha huido de denuncias o disidencia durante su presidencia, y fue una de las tres personas que impidieron que su propio partido tumbara la reforma sanitaria de Barack Obama (aunque luego apoyó la reforma fiscal que eliminó una parte clave de ese plan sanitario). Aunque el 53% de las mujeres blancas votaron a Trump, los sondeos indican que es el grupo de votantes en que el presidente está perdiendo más apoyo. Collins podría ser un imán para evitar la potencial fuga de sus votos.

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