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la ampliación de la ue

Bruselas enfría las aspiraciones europeas de los países de los Balcanes occidentales

La nueva estrategia política de la Comisión Europea cierra la puerta a nuevas adhesiones antes del 2025

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, exige resolver antes las disputas bilaterales

Silvia Martinez

Jean-Claude Juncker.

Jean-Claude Juncker. / AP / ARMANDO FRANCA

La aspiración de los países de los Balcanes occidentales –Serbia, Montenegro, Macedonia, Bosnia y Hercegovina, Albania y Kosovo- de convertirse algún día en miembros de la Unión Europea tiene todavía un largo camino por delante. La Comisión Europea ha enfriado esta pretensión en el marco de una nueva estrategia política que pospone hasta el 2025 al menos la entrada de nuevos socios en el club. “Quiero que esta región se acerque más a la UE y puedan adherirse cuando se cumplan las condiciones. De momento no es así”, zanja por ahora el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

La comunicación constata que las negociaciones de adhesión con Serbia y Montenegro están más avanzadas que con el resto de candidatos y que ambos países podrían sumarse al club en el año 2025. “Con una voluntad política fuerte, reformas reales y sostenidas, y soluciones definitivas a las disputas con sus vecinos podrían potencialmente estar preparados para la adhesión en la perspectiva del 2025”, señala el documento. La meta es extremadamente “ambiciosa”, sostiene, y solo será realidad si los países en cuestión hacen méritos y cumplen con las condiciones.

“Es evidente que no se trata de un plazo límite o de una fecha fija, sino una perspectiva”, ha añadido la alta representante para la política exterior, Federica Mogherini, quien espera abrir pronto negociaciones con otros países si cumplen los requisitos. Ante todo, lo que la Comisión Europea quiere evitar es heredar problemas bilaterales. “No habrá nuevas adhesiones si no se resuelven antes los conflictos fronterizos. Este juego de decir que en algún momento tras la adhesión resolveremos el problema, no lo vamos a permitir una segunda vez. Es un problema que habrá que resolver antes de la adhesión o no habrá adhesión”, ha avisado Juncker.

Disputas bilaterales

En la mente del presidente de la Comisión, una disputa fronteriza entre Eslovenia y Croacia, que Bruselas quiere resolver antes de dar luz verde a nuevas ampliaciones. Pero no es la única piedra en el camino. Por ejemplo, España –lo mismo que Chipre, Grecia, Rumanía y Eslovaquia- sigue sin reconocer a Kosovo y ha transmitido por escrito que este territorio no es parte de este proceso de ampliación. Serbia y Kosovo no han normalizado del todo sus relaciones, aunque Mogherini dice ser optimista, y Macedonia y Grecia mantienen abierta su disputa por el nombre del primero.

“La adhesión a la UE es mucho más que un proceso técnico. Es una elección generacional, basada en valores fundamentales que cada país debe abrazar más activamente”, recuerda el documento. “Los países de los Balcanes occidentales tienen una ventana de oportunidad histórica para blindar su futuro y unirlo firme e inequívocamente a la Unión Europea” pero “tendrán que actuar con determinación”, avisa la Comisión que pone el foco en la lucha contra la corrupción, el crimen organizado, la independencia del poder judicial, los derechos fundamentales y el refuerzo del Estado de derecho.

Seis iniciativas

Aunque todo el peso del proceso recae en los propios países de los Balcanes occidentales, Bruselas ha aprovechado la presentación para recordar la importancia geopolítica de la región. “Es una región todavía frágil, todos los días vemos tensiones que podrían explotar en cualquier momento”, ha recordado el comisario de ampliación, Johannes Hahn. De ahí que el nuevo plan prevea acciones en seis sectores específicos de interés común: el Estado de derecho, la seguridad y la inmigración, el desarrollo socioeconómico, la conectividad del transporte y la energía, la agenda digital y la reconciliación y las relaciones de buena vecindad.

La intención de Bruselas es apoyar la puesta en marcha de una batería de medidas entre el 2018 y el 2020 con cargo a los fondos de preadhesión. Solo este año está previsto el desembolso de 1.000 millones de euros. A este apoyo económico se suma el aval político de Juncker, quien a finales de este mes de febrero realizará una gira por la región. También los líderes de la UE tienen previsto celebrar una cumbre sobre los Balcanes occidentales en Sofia en el mes de mayo.

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