26 sep 2020

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PRECAMPAÑA ELECTORAL EN RUSIA

La policía rusa detiene de nuevo al opositor Navalny en otra jornada de protestas

Miles de ciudadanos se movilizan en un centenar de ciudades pidiendo el boicot a las elecciones presidenciales de marzo

Las manifestaciones congregan a menos público que convocatorias anteriores del célebre bloguero, que fue liberado horas después

Marc Marginedas

Alexei Navalny, a la izquierda, habla con el líder de la oposición Ilya Yashin durante las protestas de este domingo en las calles de Moscú. 

Alexei Navalny, a la izquierda, habla con el líder de la oposición Ilya Yashin durante las protestas de este domingo en las calles de Moscú.  / SERGEI ILNITSKY (EFE)

Nada más comenzaron a escucharse los eslóganes de la concurrencia llamando "ladrón" a Vladimir Putin, Pavel, técnico informático de 32 años, se apróximó al grupo de antidisturbios que rodeaba la estatua del poeta Aleksándr Pushkin, en la plaza homónima de Moscú, y depositó un ramillete de flores a los pies de uno de ellos, gesto al que el policía le respondió con una mueca de indiferencia. "Ellos son tan víctimas de este régimen como nosotros, pero no pueden hablar", se desgañitaba ante los reporteros.  

Pavel era uno de los 4.000 manifestantes que este domingo participaron en un acto organizado en la capital rusa por el bloguero y opositor Alekséi Navalny para protestar contra su exclusión de la parrilla de candidatos por la Junta Electoral en las presidenciales de marzo, alegando que ha sido condenado en un discutible caso de corrupción. Un centenar de ciudades rusas vivieron actos similares en los que miles de ciudadanos pidieron el boicot a la cita electoral, pero que congregaron a menos público que en convocatorias anteriores realizadas por el disidente. Entre el centenar largo de arrestados en la capital rusa se hallaba el propio Navalny, aprehendido por una decena de antidisturbios en plena calle, placado en el suelo y arrastrado posteriormente a un furgón policial mientras los acompañantes gritaban "pozor!" (vergúenza en ruso). Fue puesto en libertad horas después.

Generaciones jóvenes

No lejos de allí, Ala Petrova, de 62 años, pese a los cinco grados bajo cero que marcaba el termómetro, sostenía impasible un cartel en el que podía leerse: "quiero vivir hasta el cambio de régimen". Esta mujer era casi una excepción entre un público donde predominaban los rostros de veinteañeros y como máximo treintañeros, y barbas e indumentarias 'hipster'. "Putin es una continuación de Stalin", criticaba.

Ala está encantada de que sean las generaciones jóvenes quienes lleven la voz cantante en el movimiento de protesta contra el Gobierno, y lamenta que sus coetáneos, los pensionistas, se hayan convertido en el "granero de votos" del líder del Kremlin, en palabras empleadas por muchos expertos. "Yo no añoro la URSS; nunca he votado por Putin y nunca lo haré", puntualizaba.

"Son unas elecciones sin elección" 

Asiendo con la mano izquierda una bandera rusa, Iván Tenkov, de 22 años, pelo revuelto e incipiente perilla, encajaba mucho mejor en el prototipo de manifestantes concentrados en el centro moscovita este domingo. Destaca la "absurdidad" que supone ir a votar cuando el resultado ya se conoce de antemano y critica que no se pueda respaldar "al candidato" que ellos proponen, es decir, Navalny. "No hay futuro en Rusia mientras Putin siga en el poder; la mitad de la población vive en la pobreza debido a la corrupción del presidente y sus ministros", denunciaba.

Entre los asistentes, algun joven con los ojos ocultos tras gafas de sol, que declinaba dar su nombre real y cantaba, acompañado de una guitarra, una canción contra el Gobierno. 

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