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GUERRA EN ORIENTE PRÓXIMO

Turquía anuncia el inicio de la ofensiva para tomar una provincia kurda en Siria

Situada al lado de la frontera turca, Afrín está controlada por las milicias kurdas de las YPG, a las que Ankara considera como terroristas

Adrià Rocha Cutiller

Simpatizantes de los rebeldes sirios levantan un retrato de Erdogan en apoyo de la operación turca contra las milicias kurdas, este viernes en Azaz (Siria).

Simpatizantes de los rebeldes sirios levantan un retrato de Erdogan en apoyo de la operación turca contra las milicias kurdas, este viernes en Azaz (Siria). / NAZEER AL-KHATIB

Llevaban meses enteros amenazando que lo harían; asegurando que estaban dispuestos a hacerlo; diciendo que, si las milicias kurdas de las YPG no se marchan, serían ellos quienes los echarían.

Este viernes Turquía ha bombardeado la provincia de Afrín, situada en el norte de Siria, junto a la frontera. El Ministerio de Defensa turco ha anunciado que la operación ha empezado y que Ankara enviará soldados en las próximas horas para tomar dicha provincia controlada por las YPG. Este grupo, opositor a Bashar el Asadrecibe el apoyo de Estados Unidos y de Rusia en la lucha contra el Estado Islámico.

Y esto es, precisamente, lo que molesta a Ankara. Dentro de las YPG hay miembros de la guerrilla del PKK, un grupo catalogado como terrorista tanto por la Unión Europea (UE) como por EEUU. Turquía, a diferencia de sus aliados de la OTAN, ve a las YPG enteras como una organización terrorista: está absolutamente en contra de su expansión en Siria.

Determinado

Estados Unidos pidió a Turquía que no ataque a sus aliados, pero el Gobierno de Erdogan dice estar determinado. «La amenaza contra Turquía se incrementa día tras día. Esta operación tendrá lugar. Lucharemos contra el terrorismo», ha dicho este viernes el ministro de Defensa turco, Nurettin Canikli, que ha explicado que, para esta operación, Turquía cooperará con Moscú. Pero no con Washington.

Durante el jueves, varios altos mandos del Ejército turco viajaron a Rusia para negociar con el Kremlin el inicio de la ofensiva: es Moscú quién debe permitir a Ankara el uso del espacio aéreo de la región de Afrin. En la zona, además, hay presencia de asesores militares rusos.

Según la prensa turca, que ha explicado que la artillería contra posiciones de las YPG se ha multiplicado en las últimas horas, los rusos se han apartado. Rusia, de momento, ni lo ha confirmado ni desmentido, pero parece dar luz verde a la operación.

Sin el beneplácito de Asad

Quien se ha mostrado en contra de la operación --a parte, por supuesto, de las YPG-- ha sido el régimen de Damasco, cuyo principal aliado es Moscú. «Avisamos al Gobierno turco que, si inician operaciones de combate en Afrin, lo consideraremos como una agresión», ha explicado un portavoz de Asad este viernes, que ha dicho que derribarán todo avión turco que traspase la frontera.

Ankara, sin embargo, considera que Damasco no tiene capacidad para hacerles frente: la operación, tanto si el régimen quiere como si no, tendrá lugar.

Con quien sí cuenta Turquía, en cambio, es con el Ejército Libre de Siria (FSA), opositor a Asad. Durante los últimos días, sus miembros se han estado desplazando hacia los alrededores de la provincia de Afrín ante la inminencia del ataque.

«Seguramente la operación empiece este sábado a las 7 de la mañana», ha dicho un portavoz del FSA. Turquía, en cambio, se ha cuidado de no marcar ninguna fecha para el inicio de una operación, la de Afrín, que complicará más aún —si es posible— la frágil situación en la que se encuentra Siria.

Una 'región autónoma'

Situada en el norte de SiriaAfrín fue tomada por las milicias kurdas en el 2012, poco después del inicio de la guerra. Desde entonces, ha constituido una de las «regiones autónomas» del Kurdistán sirio. Pero desde la operación turca 'Escudo Portector del Éufrates', en el 2016, esta provincia está separada de las demás regiones kurdas: en el norte y oeste está rodeada por Turquía; y en el sur y este, por los aliados de Turquía.

Se estima que en Afrín hay unos 10.000 combatientes de las YPG. Hasta este viernes había también 200 observadores militares rusos que, según Ankara, se han retirado para permitir el inicio de la operación.