Ir a contenido

SALUD INFANTIL

¿Cómo pagar 10 dólares por una vacuna que cuesta 100?

Gavi, la Alianza para las Vacunas, aglutina toda la demanda de los países pobres, lo que le permite negociar precios a la baja

Antonio Baquero

Un operario en el almacén de vacunas de Maputo.

Un operario en el almacén de vacunas de Maputo. / ANTONIO BAQUERO

A las afueras de Maputo hay un edificio especial. Parece otra nave industrial más. Pero no lo es. A la entrada dos mujeres controlan los accesos. Nada más entrar en su interior se percibe una sensación distinta. Frío. Un frío que ahí es necesario. Estamos en el principal almacén de vacunas de Mozambique y esa baja temperatura es clave para conservar esas medicinas.

Los empleados entran con anoraks (una prenda que en un país como Mozambique resulta muy cara de ver) en el interior de los contenedores. Uno contiene la vacuna del rotavirus. Otro el de la neumonía. En un país con una infraestructura sanitaria muy precaria, ese edificio es la cámara del tesoro de la salud nacional.

Tanto el edificio como su contenido (los millones de dosis de vacunas) han sido financiado por Gavi, la Alianza para las Vacunas, un organización internacional creada el año 2000 y cuyo principal donante es la Fundación Bill y Melinda Gates.  La Fundació Bancaria La Caixa es uno de sus principales donantes privados.

Desde el 2008, la Fundació La Caixa ha aportado casi 25 millones de euros (20 millones de donaciones directas de la entidad financiera y 4,8 millones de aportaciones privadas). “Nuestra intención era dar a la sociedad española la posibilidad de participar en un proyecto como el de GAVI”, explica Carlota Moya, responsable del programa de Vacunación Infantil de la fundación.

Madres esperando su turno para ser vacunadas. / Antonio baquero

Así, los profesionales de La Caixa de los departamentos de banca de empresa y banca privada ofrecen a sus clientes la posibilidad de participar en el proyecto realizando donativos. Para incentivar las aportaciones, la Fundación se compromete a aportar el equivalente a lo que done el cliente, con lo que la aportación se dobla. Además, la Fundación Bill y Melinda Gates, igualan a su vez ese montante. El resultado final es que la aportación de cliente acaba multiplicada por cuatro. “Actualmente, tenemos a 1.500 empresas y a 1.700 clientes de banca privada que hacen aportaciones al proyecto. Solo este año hemos recibido más de 1.250.000 euros de Donaciones. Además contamos con 170.000 microdonativos de particulares. Solo el pasado miércoles recibimos 890 donaciones”, cuenta Moya.

Vacunas a 300 millones de niños 

Con ese dinero, Gavi intenta cumplir el objetivo que se planteó en el 2000, el año de su fundación: cambiar una situación de vulnerabilidad sanitaria que hacía que a principios del nuevo siglo murieran cada años 12 millones de niños menores de cinco años. «De ellos, 2,4 fallecían por enfermedades que podían evitarse con una vacuna», explica Anuradha Gupta, viceconsejera delegada de Gavi. «De esos 12 millones hemos logrado bajar a seis en estos 17 años y la vacunación masiva ha jugado un gran papel», comenta.El objetivo ahora es vacunar a otros 300 millones de niños antes del 2020. Lo que evitaría entre cinco y seis millones de muertes. 

Antes de Gavi, muchos países pobres carecían de recursos para comprar esas vacunas. «Ahora en cambio, Gavi no solo financia esas vacunas si no que hemos creado un mercado nuevo. Al comprar para cerca de 73 países (muchos de ellos pobres) conseguimos agrupar el 60% de la demanda mundial. Y eso nos permite negociar a la baja los precios con las farmacéuticas», explica. El resultado: «Nosotros conseguimos comprar por 10 euros vacunas por las que los países desarrollados pagan 100 euros».

Impacto económico

Desde su puesta en marcha, gracias a Gavi se han vacunado a 640 millones de niños y se han evitado al menos nueve millones de muertes. «La vacunación genera un círculo virtuoso», insiste  Gupta. «Para empezar, ahorra a miles de familias el trauma que supone la muerte de un hijo», relata, antes de enumerar una segunda ventaja: «Como las mujeres ya no temen que sus hijos se vayan a morir, entonces deciden tener menos niños. Empiezan a controlar su fertilidad. Con lo que también mejora la salud de las madres».

Un técnico sanitario vacuna a un bebé en Hindane (Mozambique). / ©GAVI 2017/ G. DINGEMANS

La viceconsejera delegada de Gavi señala además el impacto económico que tienen las vacunas. «Al no sufrir esas enfermedades, las familias se ahorran el dinero de la hospitalización. En los países en desarrollo hay cientos de miles de familias que han caído en la miseria por los gastos médicos», afirma y cita estudios económicos que señalan que, por cada dólar invertido en vacunas, se genera un ahorro de 14 dólares en hospitalización y un beneficio social de 44 dólares.