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Ayuda a los ricos

Trump encarrila una impopular reforma fiscal que dispara deuda y desigualdad

Los más ricos y las grandes corporaciones son los más beneficiados por el nuevo sistema impositivo

Los republicanos eliminan la oligatoriedad de tener un seguro médico del 'Obamacare'

Idoya Noain

Protesta contra la reforma fiscal del Trump.

Protesta contra la reforma fiscal del Trump. / AFP/ CHIP SOMODEVILLA

Los números no cuadran ni en los análisis más optimistas, solo un tercio de la población lo aprueba y el consenso entre la mayoría de expertos es que se dispararán la deuda y la desigualdad a través de un esquema de redistribución de la riqueza que beneficia a los más ricos y a las grandes corporaciones y no a la clase media como se había prometido. Aun así, Donald Trump y los republicanos están a punto de sacar adelante su reforma fiscal.

Las mayorías en las dos Cámaras y el respaldo de legisladores que han dejado de tener reticencias prácticamente garantizan la aprobación de la denominada Ley de Empleos y Recortes de Impuestos. La Cámara de Representantes le ha dado luz verde este martes al mediodía y el Senado lo ha hecho por la noche. Y aunque los republicanos toparon con un revés de última hora (tuvieron que retirar tres provisiones de la ley y deberán votar de nuevo este miércoles en la Cámara Baja para aprobar la nueva versión), se espera la luz verde. Y Trump podrá firmar la ley, como quería, antes de Navidad.

Sequía legislativa

Se trata de un logro políticamente trascendental para el presidente y el partido tras casi un año de sequía legislativa pese a controlar Casa Blanca y Congreso. Es, también, un paso peligroso: uno de los pocos caminos para compensar la caída en ingresos en las arcas públicas, que se ha estimado en 1,4 billones de dólares en la próxima década, será recortar el gasto en el estado del bienestar.

Y aunque el presidente prometió en campaña que no tocaría las pensiones o la asistencia sanitaria para mayores, los republicanos en el Congreso ya han anunciado que esa es su próxima meta. De momento, la reforma eliminan la obligación de contratar un seguro médico (o pagar una multa). Según la Oficina de Presupuesto del Congreso, eso dejará a 13 millones sin seguro.

La norma consolida una tributación mejor para las rentas de capital que para las del trabajo aligera las obligaciones fiscales más para empresas que para individuos. Y la tesis que defienden los republicanos es que las nuevas condiciones ventajosas para las corporaciones, que verán una inédita reducción de sus tasas desde el 35% hasta el 21% y dejarán de pagar el impuesto mínimo alternativo, incentivarán el crecimiento económico, la creación de empleo y las mejoras de los sueldos, supliendo el coste de la medida.

Una tesis contestada

Esa tesis, no obstante, está desacreditada por la mayoría de economistas. Altos directivos reconocen que priorizarán el reparto de beneficios entre sus accionistas. Y aunque Trump asegura que la reforma pone a EEUU "a las puertas de un milagro económico" donde el crecimiento podría llegar al 4%, nadie coincide en esa previsión.

Se habla como mucho de un repunte "modesto" y breve, dado el envejecimiento de la población. Incluso desde Wall Street bancos como Goldman Sachs creen que "el efecto a partir de 2020 y más allá parece mínimo y podría de hecho ser ligeramente negativo". Y hasta la conservadora Tax Foundation, que suele ser la preferida por los republicanos por sus optimistas cálculos, estima que hay un coste de casi medio billón de dólares no cubierto (cifra que otros elevan hasta el billón).

Más rico, más beneficio

Familias e individuos también verán reducidos a partir del 1 de enero sus impuestos (con una tasa máxima del 37% frente al 39,6% que estaba en vigor hasta ahora) pero para ellos las rebajas son temporales y expirarán en ocho años (las de las grandes empresas son permanentes). Y además, los grandes beneficiados de la reforma no son los integrantes de la clase media y trabajadora, sino los más ricos entre los ricos.

"En general los hogares con mayores ingresos reciben recortes mayores de media", ha concluido el Tax Policy Center, cuyo último análisis también apunta a que esa disparidad se intensificará en 2027. Entonces el 53% de los estadounidenses pagarán más impuestos, el 82,8% de los beneficios de la reforma irán al 1% más rico de la población (que se ahorrará de media más de 20.000 dólares al año) y el 0,1% de la población que ingresa 5,1 millones de dólares anuales o más se ahorrará de media casi 150.000 dólares.

Los beneficios para las grandes fortunas no acaban ahí. Aunque no se ha eliminado el impuesto de sucesiones se ha doblado la cantidad exenta por propiedades, acciones y otros bienes hasta los 11 millones de dólares para individuos y 22 millones para parejas. Y promotores inmobiliarios como Trump y su familia se han beneficiado de una medida, añadida a última hora.

LAS CLAVES DE LA REFORMA

RECLASIFICACIÓN

La reforma permite reclasificar ingresos salariales regulares como si fueran ganancias empresariales, que tienen un trato fiscal más ventajoso. Los expertos avisan de que se dispararán los ejercicios de contabilidad creativa y fraude.

SANIDAD

Los republicanos, que no lograron tumbar Obamacare, le dan un golpe. A partir de 2019 eliminan la obligación de asegurarse (o pagar una multa). Según la Oficina de Presupuesto del Congreso eso subirá las pólizas y dejará a 13 millones sin seguro.

ESTADOS

Al reducir hasta un máximo de 10.000 dólares las deducciones por hipoteca e impuestos estatales y locales los republicanos castigan estados de alta tasación como Nueva York o California (feudos demócratas) y forzarán en ellos recortes de gasto público.

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