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CRISIS POLÍTICA

El Congreso de Perú abre el proceso de destitución del presidente Kuczynski

El mandatario peruano se enfrenta a una denuncia de haber recibido dinero de la constructora brasileña Odebrecht

El dirigente debe presentarse el 21 de diciembre ante el Parlamento

Abel Gilbert

El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski (centro), junto al vicepresidente Martin Vizcarra (derecha) y la vicepresidente segunda, Mercedes Arao (izquierda), en un acto en Lima en junio del 2016.

El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski (centro), junto al vicepresidente Martin Vizcarra (derecha) y la vicepresidente segunda, Mercedes Arao (izquierda), en un acto en Lima en junio del 2016. / JANINE COSTA / REUTERS

Perú entró vertiginosamente en zona de turbulencia política. El pleno del Congreso decidió en la noche del viernes y después de un agitado debate de seis horas admitir la moción de vacancia (destitución) contra el presidente Pedro Pablo Kuczynski (PPK) por “permanente incapacidad moral”. PPK, que asumió hace un poco más de un año, ha quedado en el ojo de la tormenta por sus presuntas relaciones con la empresa brasileña Odebrecht. El mandatario deberá presentarse ante el pleno del Congreso el próximo jueves para realizar su descargo.

Las bancadas de Fuerza Popular, Apra, Frente Amplio y APP superaron los 87 votos requeridos para aprobar la petición que puede derivar en la destitución de Kuczynski.  El jefe de Estado temía los pasos del Congreso. El jueves pasado aseguró que permanecerá al frente del Ejecutivo a pesar de la presión que afronta. “La corrupción sistémica pretende amenazar nuestro Gobierno y nuestra democracia. Compatriotas: no me voy a dejar amedrentar”, dijo el presidente. Además, pidió a la Fiscalía que le levante el secreto bancario para que determine si recibió dinero de la constructora brasileña. 

La “incapacidad moral” se aplica a “conductas graves que, sin ser delitos ni infracciones de un juicio político, deterioren a tal magnitud la dignidad presidencial”, consigna el proyecto parlamentario. Odebrecht reveló a los legisladores peruanos informaciones sobre pagos de 4,1 millones de euros entre el 2004 y el 2012 a dos empresas de asesoría vinculadas con PPK. El informe da cuenta a su vez que Westfield Capital, relacionada también con Kuczynski, obtuvo 635.000 euros entre el 2004 y el 2006. Por esos años, PPK manejaba la economía en el Gobierno de Alejandro Toledo, actualmente prófugo de la justicia de su país.

Complot contra la presidencia

“La tranquilidad en que ha vivido Odebrecht en Perú (sin las severas sanciones de otros países) le ha subido los humos a la empresa. Al grado de haberse atrevido a participar en un complot contra la presidencia de la República”, señaló el columnista del diario 'La República', Mirko Lauer. El legislador del Frente Amplio Hernando Cevallos dijo que PPK merece “un justo proceso” y debe explicar al país “todo lo que tenga que explicar”. Cevallos advirtió sobre los peligros que se ciernen sobre Perú: “El aprismo y el fujimorismo quieren iniciar y profundizar una época negra de Perú para que el Estado sea su caja chica, para seguirse lucrando con el Estado”.

Luz Salgado, congresista de Fuerza Popular, el partido de Keiko Fujimori, negó que estén conspirando para forzar la salida de Kuczynski. Según el diario 'El Comercio', el presidente comienza a perder apoyos internos. El ministro de Interior, Carlos Basombrío, estaría a punto de abandonarlo.