25 sep 2020

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crisis política en Alemania

La cúpula socialdemócrata aprueba negociar un nuevo gobierno con Merkel

El SPD marca como líneas rojas la reunificación familiar de los refugiados, un sistema de salud universal y objetivos climáticos más ambiciosos

Martin Schulz tratará de ratificar la propuesta aceptada por la ejecutiva en el congreso de este fin de semana

Carles Planas Bou

Martin Schulz ofrece una rueda de prensa en Berlín.

Martin Schulz ofrece una rueda de prensa en Berlín. / EFE / FELIPE TRUEBA

El ‘no’ ya se ha transformado en un ‘quizás’. Tras una semana de intensa presión y debate interno, la ejecutiva del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) ha aprobado este lunes una propuesta para que la formación abra un periodo de negociaciones para formar un nuevo gobierno con la Unión Demócrata Cristiana (CDU) que lidera la cancillera alemana Angela MerkelAlemania parece encaminada a repetir otra Gran Coalición. “Tenemos que encarar los grandes desafíos”, ha asegurado el líder socialdemócrata, Martin Schulz.

Reunidos en su sede berlinesa, la cúpula socialdemócrata ha aprobado la propuesta de Schulz con una única abstención, la de Katrin Budde, líder del partido en el ‘land’ de Sajonia-Anhalt. Pero aunque la clase dirigente ve con buenos ojos explorar las negociaciones para entrar en el gobierno, la decisión no será oficial hasta que lo aprueben los delegados del SPD, convocados a partir de este jueves en un congreso federal del partido.

Líneas rojas

La decisión de la ejecutiva socialdemócrata no es gratuita. Si las bases del partido aprueban seguir negociando, la CDU deberá aceptar una serie de condiciones. En su reunión de este lunes, el SPD ha marcado ya sus líneas rojas para seguir adelante. Entre esos puntos indiscutibles se encuentran temas tan polémicos durante la campaña electoral como la reunificación familiar de los refugiados llegados a Alemania en los últimos años o objetivos contra el cambio climático más ambiciosos, puntos que quedaban fuera de la mesa en un gobierno liberal-conservador. Los socialdemócratas también pedirán la introducción de un seguro de salud universal y una reducción de impuestos para la clase media y baja.

Todos estos puntos rojos muestran las intenciones del SPD de marcar la agenda política alemana con sus temas pero no ilumina el camino a seguir. Así, se ha remarcado que aún entrando en las negociaciones con Merkel el resultado puede ser una Gran Coalición, un apoyo externo a un ejecutivo conservador en minoría e incluso la repetición de elecciones, una opción que ninguno de ellos desea.

Rechazo de las bases

La decisión tomada por la cúpula del SPD será difícil de defender ante sus votantes durante el congreso que se celebrará en Berlín del 7 al 9 de diciembre, que se prevé caldeado. Algunos sectores del partido ya han empezado una campaña en contra de una nueva Gran Coalición. En ese congreso, Schulz, bien visto por las bases, también se juega la reelección como líder del partido.

Supuesto abanderado del cambio en el SPD, el expresidente del Parlamento Europeo descartó tajantemente volver a pactar con Merkel, una alianza que les ha permitido estar en el gobierno en ocho de los últimos 12 años pero que les ha desangrado electoralmente. Era tiempo de renovar el partido. Pero el fracaso de las negociaciones para formar un tripartito entre conservadores, liberales i ecologistas le forzó a cambiar la dirección. Ahora ha querido que sean los miembros del partido quienes decidan el rumbo de la formación socialdemócrata más antigua de Europa, en sus horas más bajas. El 20,5% de los votos obtenido el pasado 24 de setiembre es su peor resultado histórico. Tocará hacer equilibrios.