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Sentencia judicial

El Supremo de EEUU avala el veto a ciudadanos de seis países musulmanes

La sentencia supone un espaldarazo a la controvertida política migratoria de Trump

Idoya Noain

Trump en la ceremonia de encendido de las luces de Navidad, el 30 de noviembre.

Trump en la ceremonia de encendido de las luces de Navidad, el 30 de noviembre. / GETTY IMAGES / PAUL MORIGI

El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha dado este lunes una alegría a Donald Trump y un espaldarazo a su polémico veto migratorio a musulmanes. Los magistrados han decidido que la tercera versión de la medida se puede aplicar mientras se dirimen en tribunales inferiores distintas demandas presentadas en su contra.

La última versión del veto, emitida en septiembre tras derrotas legales de dos anterioresprácticamente impide la entrada a EEUU de ciudadanos de seis países de mayoría musulmana: Siria, Irán, Libia, Yemen, Somalia y Chad. Esa orden también incluyó limitaciones a la inmigración de Corea del Norte y algunos ciudadanos de Venezuela.

Aunque los jueces del Supremo no han explicado las razones de su decisión sí han urgido a los tribunales federales inferiores a resolver pronto los casos pendientes. Dos de las magistradas, Sonia Sotomayor y Ruth Bader Ginsburg, han explicado que ellas habrían rechazado la petición de la Administración de poder proseguir con la aplicación.

La victoria es importante para Trump y aunque de momento le permite poder aplicar su política migratoria de mano dura aún no es definitiva. El abogado que ha representado a la Administración ante el Supremo, Noel Francisco, justificó que tras el veto no hay motivos religiosos sino solo a argumentos de “protección de la seguridad nacional”. En los casos que se deben resolver, no obstante, pueden influir en las valoraciones y las decisiones de los jueces acciones recientes y controvertidas de Trump que complican y hacen cuestionable esa línea argumental. La semana pasada, por ejemplo, el presidente de Estados Unidos retuiteó tres vídeos islamófobos de una cuenta de una activista de una organización británica de extrema derecha, una acción que generó condena generalizada y abrió una crisis con sus aliados en Londres.