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INCERTIDUMBRE EN ZIMBABUE

Mugabe se resiste a dimitir en las negociaciones con el Ejército

La oposición también reclama la renuncia del nonagenario presidente zimbabuense, sometido a arresto domiciliario desde el martes por los militares

El Periódico / Harare

Soldados sentados en un vehículo militar en una calle de Harare, la capital de Zimbabue, el 16 de noviembre.

Soldados sentados en un vehículo militar en una calle de Harare, la capital de Zimbabue, el 16 de noviembre. / AP

El presidente de ZimbabueRobert Mugabe, sometido a arresto domiciliario por el Ejército, insiste en que es el único mandatario legítimo y se resiste a dimitir pese a las presiones de los militares, que lo mantienen confinado en su casa desde el martes por la noche, según han informado este jueves medios locales.

Según una fuente política consultada por el diario 'Times' de Johannesburgo, Mugabe, de 93 años, no tiene ninguna intención de renunciar voluntariamente y rechaza incluso la mediación de intermediarios de la Iglesia. En cambio, los militares "insisten en que el presidente tiene que poner fin a su mandato". "Es una especie de punto muerto, un callejón sin salida", ha añadido esta fuente, que pudo hablar con los negociadores.

En Zimbabue, donde el poder ha estado monopolizado por Mugabe desde la independencia colonial, en 1980, la oposición también ha pedido la dimisión del nonagenario mandatario para zanjar la crisis "en interés del pueblo", ha declarado Morgan Tsvangirai, líder del Movimiento por el Cambio Democrático (MCD). El país, controlado por un Ejército que niega sin embargo haber perpetrado un golpe de Estado, permanece en la incertidumbre general y en un ambiente de calma tensa, en medio de los rumores en torno a las negociaciones para poner fin a los 37 años de Mugabe en el poder.

Ministros afines detenidos

Este miércoles, según ha confirmado medios locales, los militares no solo confinaron al jefe del Estado sino que arrestaron también a tres ministros afines a las aspiraciones políticas de la primera dama, Grace Mugabe, que sonaba como candidata a vicepresidenta después de que su marido destituyese la semana pasada a Emmerson Mnangagwa.

Precisamente, la expulsión del vicepresidente -un incondicional del partido gobernante ZANU y veterano de guerra que estaba en todos los pronósticos como sucesor de Mugabe- se ha interpretado por la mayoría de analistas como el detonante principal de la crisis.