Ir a contenido

Jornada de movilizaciones

Macron gana la batalla de la reforma laboral

Los sindicatos apenas movilizan a la calle contra la política liberal del presidente durante la cuarta jornada de protestas desde el inicio del curso político

Eva Cantón

Manifestación contra la reforma laboral de Macron, en Marsella.

Manifestación contra la reforma laboral de Macron, en Marsella. / AFP / ANNE-CHRISTINE POUJOULAT

Hace justo un año, el 16 de noviembre del 2016, Emmanuel Macron anunciaba su candidatura a las elecciones presidenciales. Nadie podía imaginar entonces que alcanzaría el Elíseo seis meses después, ni la sacudida que el exministro de Economía de François Hollande le iba a propinar al tablero político francés.

En su programa ‘ni de izquierdas ni de derechas’, Macron situó la reforma del mercado laboral como un prioridad para transformar el país y se comprometió a aprobarla mediante decreto en el primer tramo de su mandato. Las llamadas ordenanzas que modifican el actual marco laboral se firmaron el 22 de septiembre y antes de finales de año el nuevo texto entrará en vigor.

Si a su predecesor le costó meses de encendidas protestas en las calles, Macron está a punto de ganarle el pulso a los sindicatos, que no han logrado la unidad necesaria para hacer peligrar la reforma laboral del Ejecutivo. La jornada de movilización de este jueves, la cuarta desde el inicio del curso político, ha demostrado que la contestación se desinfla.

Descenso de manifestantes

A pesar de que por primera vez se ha unido a la convocatoria  Fuerza Obrera (FO), contraria a la reforma pero reticente respecto a la estrategia del sindicato más beligerante, la CGT, la cifra de manifestantes no ha aumentado

En París se ha quedado en 8.000, según la policía (40.000 según los organizadores), la mitad que el pasado 21 de septiembre y lejos de los 24.000 que desfilaron el 12 de septiembre. Había programadas unas 170 manifestaciones en toda Francia y paros en el transporte, que no han tenido apenas incidencia.

Pese a todo,  el secretario general de la CGT, Philippe Martínez, no piensa tirar la toalla. "Esta jornada de movilización sindical contra la política liberal de Macron no es el último cartucho", ha asegurado en la cabecera del cortejo parisino, que partió de la plaza de la República y finalizó en la de Nación en medio de gases lacrimógenos tras los incidentes protagonizados por unos cincuenta encapuchados.

Con consignas en contra de los decretos "liberales" del Gobierno, la "ruptura" del modelo social francés y el "presidente de los ricos", a la movilización se han sumado algunos sindicatos estudiantiles contrarios a la reforma del sistema de acceso a la universidad recientemente presentada por el Gobierno, que contempla por primera vez criterios de selección para entrar en las facultades con problemas de plaza.

Ganar por KO

También han desfilado muchos militantes de la Francia Insumisa, cuyo jefe de filas, Jean Luc Mélenchon, ha participado en la manifestación de Marsella sin ahorrar críticas a una estrategia sindical que, a su juicio, ha impedido crear un frente común con las fuerzas políticas.

"Todo parece conducir a una derrota del movimiento obrero tradicional. Sería algo sin precedentes", alertaba recientemente en su blog Mélenchon, quien admitió hace unos días que Macron había ganado la primera manga. "Ahora aumentan las posibilidades de que gane por KO", añadió.

Para darle la mejor experiencia posible estamos cambiando nuestro sistema de comentarios, que pasa a ser Disqus, que gestiona 50 millones de comentarios en medios de todo el mundo todos los meses. Nos disculpamos si estos primeros días hay algún proceso extra de 'login' o el servicio no funciona al 100%.