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FORO DE COOPERACIÓN ASIA-PACÍFICO EN VIETNAM

Trump defiende el proteccionismo y Xi alaba la globalización económica

El presidente de EEUU propone acuerdos bilaterales para recuperar influencia mientras su homólogo chino ensalza el libre comercio y la apertura de fronteras

Adrián Foncillas

Trump (izq) estrecha la mano del presidente de Vietnam, Tran Dai Quang, junto a su esposa, en la cumbre de la APEC, el 10 de noviembre.

Trump (izq) estrecha la mano del presidente de Vietnam, Tran Dai Quang, junto a su esposa, en la cumbre de la APEC, el 10 de noviembre. / AFP

Una tarde en Vietnam ha bastado para entender qué mundo quieren Estados Unidos y China. Regresó el Donald Trump candidato, aquel que alertaba de los peligros de la globalización y prometía devolver las fronteras, las aduanas y los aranceles. Unos minutos después le relevaba en el atril Xi Jinping para dibujar un horizonte esplendoroso donde todos los pueblos avanzarán de la mano guiados por el libre comercio.

El Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) que se celebra en Danang expuso las paradojas del mundo de Trump: un país nominalmente comunista enarbola la tradicional bandera estadounidense. El millonario neoyorquino defendió, en cambio, que ese régimen solo ha empobrecido a su país. “Desde hoy, competiremos en condiciones iguales y justas, no dejaremos que nadie se aproveche de Estados Unidos nunca más”, avanzó.

Trump juzga los tratados multilaterales como trituradoras de puestos de trabajo propios y propone relevarlos por acuerdos bilaterales en los que su poder de presión esté menos diluido. El presidente ofreció esos acuerdos a cualquier país que obedezca su dictado. “Pediremos a nuestros socios que cumplan las reglas como lo hacemos nosotros. Esperamos que los mercados se abran en la misma medida y que sea la industria privada, y no la planificacion oficial, los que dirijan la inversión directa”, señaló en lo que pareció una crítica a su anfitrión, Vietnam, y China.

Naturaleza exportadora

Ocurre que los gobiernos consideran su fórmula bilateral menos apetitosa y sospechan que Trump asimila el comercio justo a una balanza equilibrada. La práctica totalidad de los países asiáticos tienen superávit con Estados Unidos por su simple naturaleza exportadora.

Fue el discurso de Trump una síntesis de su célebre “América primero”: hipernacionalismo, amargos reproches a la Organización Mundial del Comercio y al mundo en general por causar todos los males de la economía estadounidense y ningún atisbo de autocrítica.

Su intervención dinamitó las posibilidades de recuperar la confianza en una zona que aún lamenta que jubilara el Tratado de Colaboración Transpacífica (TPP) cuando no había nacido. Ese acuerdo, cocinado durante cinco años por una docena de países, era el flotador en la crisis para los gobiernos de la zona. Estados Unidos ha dejado de ser un socio fiable desde entonces y China ha ocupado su rol.

Aquella decisión fue un error “desastroso” porque mitigó la influencia económica de Estados Unidos en la región, certifica Jonathan Sullivan, director del Instituto de Políticas Chinas de la Universidad de Nottingham. “Retiene su presencia estratégica, especialmente por su alianza con Japón, pero China está aplicando eficazmente la política del palo y la zanahoria para aprovechar la debilidad estadounidense", explica Sullivan. 

Iniciativas ambiciosas

Frente al egoísmo de Trump, Xi animó a todos a “subirse al tren rápido del desarrollo chino”. El presidente, que en tiempos de Obama fue descrito como “el más rojo entre los rojos”, volvió a erigirse en el salvador en los tiempos oscuros del proteccionismo. Defendió el libre mercado, la globalización, las fronteras abiertas y el resto del arsenal léxico con el que Washington ha regido el mundo en el último siglo. Pekín ha apadrinado en los últimos años iniciativas ambiciosas como la Nueva Ruta de la Seda o el Banco de Infraestructuras e Inversiones Asiáticas y Xi llegó este viernes a Vietnam con la flexibilización de su sector financiero para apuntalar su discurso.

La glorificación china del libre comercio choca con la realidad interna. Pekín impone restricciones a la entrada de agentes extranjeros en muchos sectores y su economía está altamente intervenida a través de políticas crediticias y subsidios.

Audiencia de empresarios

China ocupa el puesto 59 de 62 países en la lista sobre apertura a la inversión externa de la Organización para el Desarrollo y Cooperación Económica. Pero la opción china, aún con todas sus taras y limitaciones, sonó más atractiva a la audiencia de empresarios que se juntaron en Danang que el rancio proteccionismo de Trump.

El presidente estadounidense partirá este domingo hacia Filipinas para asistir en Manila a la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), en la que será la quinta y última etapa de su periplo por Asia.

La flexibilización del sector bancario

China ha flexibilizado su sector bancario, una de las peticiones más insistentes de la UE y Estados Unidos. La medida llega un día después de la cumbre en Pekín entre Trump y Xi. Las compañías extranjeras podrán controlar hasta el 51% de las coempresas que operan en China en el sector de la correduría, la gestión de activos o el negocio de contratos futuros, en comparación con la participación máxima actual del 49%. Este límite será suprimido en tres años.

Las leyes que impiden a los accionistas extranjeros poseer participaciones mayoritarias en los bancos serán suprimidas. En la actualidad, un inversor extranjero no puede concentrar más del 20% del capital de un banco. Eso condena a los actores  extranjeros a tener un papel muy limitado.

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