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Lucha contra el terrorismo

El Gobierno de May contempla la muerte de los yihadistas británicos en Siria como "la única opción"

"La brutalidad de sus actos les hace irrecuperables para la sociedad", asegura el secretario de Estado de Exteriores, Rory Steward

Begoña Arce

Una densa humareda sube hacia el cielo en los combates entre las Fuerzas Democráticas Sirias y el Estado Islámico en Raqqa (Siria), el 20 de agosto.

Una densa humareda sube hacia el cielo en los combates entre las Fuerzas Democráticas Sirias y el Estado Islámico en Raqqa (Siria), el 20 de agosto. / REUTERS / ZOHRA BENSEMRA

Matar a los británicos que luchan con el Estados Islámico en Siria e Irak, "es la única opción", para el Gobierno de la primera ministra Theresa May. Rory Stewartsecretario de Estado de Asuntos Exteriores y del Departamento de Desarrollo Internacional, confirmó el respaldo oficial a la drástica solución de acabar con cientos de británicos que se unieron como voluntarios luchando por la yihad en Siria. La muerte, y no un juicio o la perdida de la ciudadanía, debería ser el destino de elementos tan peligrosos, según Steward.

 "Esa gente no tiene la menor lealtad hacia el Gobierno británico. Están exclusivamente dedicados, como miembros del Estado Islámico, a la creación de un califato; creen en una doctrina de odio extremo, que incluye el matarse ellos mismos, matar a otros y tratar de usar la violencia y la brutalidad para crear un Estado del siglo VIII o VII", declaró el antiguo diplomático exoficial de infantería, durante una entrevista a la BBC.

"Me temo que tenemos que ser serios, porque esa gente es un serio peligro para nosotros y desgraciadamente la única forma de solucionarlo será, casi en cada uno de los casos, matarles", abundó Steward. La brutalidad de sus actos les hace irrecuperables para la sociedad, según el Gobierno, que añade: Son gente que ha ejecutado a otras personas de un tiro en la cabeza, que ha tomado como rehenes a mujeres y niños, que ha torturado y asesinado, tratando de imponer su voluntad con violencia". El político conservador, que en el pasado fue tutor de los príncipes Guillermo y Enrique, reconoce, sin embargo, que abordar este problema plantea "cuestiones morales muy difíciles".

Viaje sin retorno

La confirmación de la línea más dura del Gobierno se produce dos semanas después de que el ministro de Defensa, Michael Fallon, advirtiera de que los yihadistas británicos se han convertido ellos mismos en objetivo legítimo de la Real Fuerza Aérea Británica (RAF) o de los misiles norteamericanos. Las declaraciones de Stewart respaldan los comentarios de Brett McGrurk, el enviado especial de Estados Unidos de la coalición contra Isis, cuya misión, señaló, era asegurarse de que cada luchador extranjero que fue a Siria muera en aquel país.  

De acuerdo con las autoridades británicas, unas 850 personas han viajado a Siria e Irak desde el Reino Unido para integrarse en grupos yihadistas. En torno a 150 habrían muerto o continúan en la región. Un centenar más han sido condenados por delitos relacionados con la guerra en aquellos países. Un portavoz de Theresa May aseguró que "nadie debe poner en duda la determinación de luchar y derrotar a los terroristas del EI, sea cual sea su nacionalidad".   

Posible rehabilitaciónº

No todo el mundo considera acertada esa política de May. El abogado Max Hill, que ha realizado una revisión independiente de la legislación antiterrorista, afirmó la pasada semana que los voluntarios del EI de retorno al Reino Unido pueden ser rehabilitados, porque algunos de ellos fueron unos ingenuos cuando marcharon a Siria como voluntarios.