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ENTREVISTA

Hamza Yalçin: "Erdogan está intentando ser como Franco"

El periodista sueco-turco, que estuvo 56 días encarcelado en España a raíz de una orden de Interpol cursada por Turquía, cree que el presidente turco iniciaría si fuera posible una guerra civil con tal de mantener el poder

Martí Benach

Hamza Yalçin, en una sala del Ateneu Barcelonès, el 19 de octubre.

Hamza Yalçin, en una sala del Ateneu Barcelonès, el 19 de octubre. / CARLOS VALBUENA

Hamza Yalçin, residente en Suecia desde 1984, vivió una auténtica pesadilla en verano tras ser detenido en el aeropuerto de El Prat a raíz de una orden de la Interpol cursada por Turquía. Le acusaban de insultar al presidente Erdogan en uno de sus artículos. Pasó 56 días entre rejas hasta que le dejaron en libertad y España rechazó al fin su extradición. Este jueves volvió a Barcelona para participar en un acto sobre libertad de expresión organizado por el PEN Català y el Ateneu Barcelonès.

-¿Alguna vez imaginó que pasaría dos meses en prisión en un país de la Unión Europea?

-Ya estuve en la cárcel una vez, en Grecia, cuando crucé la frontera, en 1998, pero no recuerdo tan mal comportamiento de las autoridades como en España. Nunca me lo imaginé, y me sorprendió, no solo por el maltrato de los guardias, sino por el tribunal. Nunca me dejaron hablar, me advirtieron de que solo contestara a sus preguntas, nada más. En Suecia es muy diferente, a veces incluso es difícil percatarse de quién es el juez...

-¿Cómo explica su detención siendo ciudadano de Suecia y previamente asilado político en ese país?

-Todavía no lo entiendo, creo que no les importó para nada. Les dije que era ciudadano sueco, vieron mi carnet de identidad, y que vivía en Suecia y no había cometido ningún delito. Pero alegaron una orden de búsqueda de la Interpol basada en que había escrito artículos críticos contra Erdogan, y un tribunal español me arrestó por esta razón. Fue increíble. Podían haber contactado con las autoridades suecas para buscar una solución, pero no lo hicieron. No sé por qué, no tengo explicación, fui retenido por las autoridades españolas por una petición de Erdogan.

-¿Ha recibido en algún momento alguna disculpa oficial o no oficial del Gobierno español?

-No, ninguna. No lo esperaba, pero creo que deberían haberse disculpado. Quizá pensaron que ya fueron suficientemente amables al liberarme. No hicieron nada más. Incluso creo que al juez le entristeció, que le forzaron a hacerlo. Me sentí como un ratón encarcelado por un gato, hasta que alguien detuvo al gato y liberó al ratón.

-¿Cómo ve desde el exterior la actual situación política turca y la deriva autoritaria del presidente Erdogan?

-Erdogan están intentando ser como Franco, pero quizás es peor que él, porque también intenta utilizar la religión y el fútbol. No tiene oposición política, y acumula todo el poder, además de aunar la religión y el nacionalismo contra el pueblo kurdo. Cuenta con un apoyo popular cercano al 40%, pero aún así es muy alto, ya que controla todos los poderes del Estado (el Ejército, la policía, la magistratura…) y la oposición está completamente dividida. Todo esto le hace muy peligroso, y mucha gente se siente amenazada por él, también en Europa, a cuenta de los refugiados y por sus conexiones con el Estado Islámico.

-¿Cree que la UE está haciendo lo suficiente para defender la libertad de expresión en un país candidato a la adhesión al club comunitario?

-No estoy seguro. Lo dicen, pero la UE es una comunidad cuya objetivo no es apoyar la democracia y las libertades, sino la economía, lo más importante para ella. Pero al mismo tiempo hay muchas organizaciones europeas que trabajan activamente por las libertades, y que me ayudaron, y cuya presión influye con éxito en las decisiones de los Gobiernos.

-En Turquía se acaba de prorrogar por quinta vez el estado de emergencia decretado tras el fallido golpe del año pasado. ¿Cuáles son los motivos de fondo?

-El golpe militar fue algo fabricado y manipulado. Erdogan quería dirigir el país con mano de hierro, y sabía que se iba a producir, por lo que lo estimuló y lo utilizó para luego declarar el estado de emergencia. Quiere comandar el país a su manera, crear un nuevo sistema, y eliminar por completo la democracia y el secularismo. Pretende instaurar una dictadura corrupta reprimiendo toda oposición. Para ello, si fuera posible, empezaría una guerra civil.