Ir a contenido

GUERRA EN SIRIA

Deir Ezzor, la última capital del Estado Islámico

El grupo yihadista, cada vez más arrinconado, afronta la que será la batalla por su última ciudad

Adrià Rocha Cutiller

Fuerzas gubernamentales sirias en las inmediaciones de Deir Ezzor.

Fuerzas gubernamentales sirias en las inmediaciones de Deir Ezzor. / AFP / GEORGE OURFALIAN

En un principio, cuando nació el Estado Islámico (EI) en el 2014, todo se sucedió muy rápido: las grandes ciudades de la región iban cayendo en sus manos como moscas. Pero las cosas han cambiado enormemente durante el último año.

Primero Rusia y el régimen de Bashar al Asad les arrebataron Palmira. Después, tras meses de lucha, en julio, perdieron Mosul —la segunda ciudad más grande de Irak, después de Bagdad—, reconquistada por las tropas iraquís y kurdas. Luego ha venido Hawija, recuperada por Irak este jueves. La siguiente en caer, «en cuestión de días o semanas», debe ser Raqqa —la capital del EI en Siria—, ya en buena parte controlada por la coalición árabe-kurda de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF, por sus siglas en inglés), que lucha en la ciudad apoyada por la aviación de Estados Unidos y la coalición internacional.

Sin casi ya territorio tampoco en Irak, al EI solo le queda una ciudad importante. La siria Deir Ezzor: su último bastión.

Inicio de los combates

El régimen sirio, de hecho, ya ha empezado la campaña para intentar tomarla. Según la agencia de noticias oficial siria Saná, las tropas leales a Asad se encuentran a 45 kilómetros al sureste de la ciudad; mientras Rusia, la gran aliada de Damasco en la región, ya la bombardea.

Durante la madrugada pasada, asegura el Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, los cazas rusos han matado en un ataque a 48 civiles, entre ellos nueve niños. Según esta organización, con sede en Londres e informantes en Siria, los muertos intentaban huir de la ciudad.

«Aviones rusos han llevado a cabo una segunda oleada de bombardeos contra los barcos que huían a través del Éufrates, causando más víctimas entre los que se acercaron a rescatar a los supervivientes de los primeros ataques», ha explicado un líder tribal a la agencia Reuters.

De Estado a insurgencia

«Cuando caiga Deir Ezzor, el Estado Islámico pasará de ser un Estado a una insurgencia», relata en un artículo Nicholas Heras, investigador del Centro para una Nueva Seguridad de Estados Unidos. «Pero se resisten a ello. Desde que empezaron a perder territorio a inicios del 2016, especialmente tras la caída de Mosul y el sitio a Raqqa, el EI ha estado moviendo sus comandos y aparatos de gobiernación a Deir Ezzor y Al Mayadin», asegura Heras.

Podría ser en esta ciudad, de hecho, donde se esconda —si es que está vivo— el líder del EI, Abú Bakr al Bagdadi. En varias ocasiones se ha afirmado, confirmado y ratificado su muerte, pero justo hace una semana, los foros yihadistas compartieron un audio supuestamente suyo.

Además del régimen sirio y Rusia, la coalición de las SDF y Estados Unidos se acercan a Deir Ezzor: Asad y los suyos lo hacen por la orilla suroeste del Éufrates, mientras que la oposición siria y la coalición internacional avanzan por la orilla noreste. Qué pasará con Siria una vez se crucen, cuando hayan acabado con el Estado Islámico en la ciudad y, por ende, en todo el país, sigue siendo un enigma.