29 mar 2020

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AUDIENCIA NACIONAL

El fiscal se opone a la libertad del periodista preso en Brians y reclamado por Turquía

Considera que Hamza Yalçin no tiene arraigo para quedar libre mientras se resuelve la extradición

Suecia no ha solicitado a la Audiencia Nacional su entrega, a diferencia de Alemania en el 'caso Akhanli'

Ángeles Vázquez / Júlia Regué / Madrid / Barcelona

Protesta en Estambul contra la detención de Yalçin, el 13 de agosto.

Protesta en Estambul contra la detención de Yalçin, el 13 de agosto. / AFP / OZAN KOSE

La fiscalía de la Audiencia Nacional se ha opuesto a la libertad del periodista y escritor sueco-turco Hamza Yalçin, de 59 años, detenido el pasado día 3 en el aeropuerto de El Prat en virtud de una orden de detención internacional emitida por Turquía por delitos relacionados con terrorismo y que permanece en la prisión de Brians. 

En su informe contrario al recurso de apelación de la defensa de Yalçin, el fiscal Pedro Rubira reitera los argumentos por los que en su día pidió su prisión, acordada por el juez Ismael Moreno: como Yalçin fue detenido cuando hizo escala en Barcelona con destino a Londres, no tiene ningún arraigo en España, por lo que de quedar en libertad no tendría donde alojarse, y podría sustraerse de la acción de la justicia sin que se hubiera decidido en el procedimiento de extradición abierto si debe ser entregado a Turquía o no. 

Fuentes jurídicas señalan que las órdenes internacionales de detención no dejan margen para otra actuación hasta que se resuelva la extradición, que compete a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. De ahí que justifiquen que la fiscalía se oponga a la libertad sin entrar aún en el fondo del asunto. Turquía tiene un plazo de 40 días, que finaliza el 11 de septiembre, para aportar la documentación que entienda necesaria para justificar la entrega.

Además, diferencian su caso del del escritor de nacionalidad alemana Dogan Akhanli, arrestado en Granada y que se encuentra en libertad mientras se resuelve la extradición solicitada por Turquía, en que este compareció acompañado por personal de la embajada alemana, país que se ha opuesto a la entrega. En el caso de Yalçin, las autoridades suecas, pese al requerimiento formulado por la Fiscalía hace unos 10 días, aún no han comparecido en la Audiencia Nacional para oponerse a la extradición.

Su abogado lo tacha de "aberración jurídica"

Uno de los abogados de Yalçin, David Aranda, califica la decisión de la fiscalía de "autentica aberración jurídica" porque, según él, "es contraria a todos los principios que rigen la Unión Europea".

El letrado recuerda que el periodista tiene nacionalidad sueca desde el 2006 y que, por lo tanto, es ciudadano comunitario. Este hecho, según él, acredita "perfectamente" su arraigo dentro del territorio del espacio Schengen, por lo que considera que se le debe aplicar el "criterio de no discriminación", que se basa en la "imposibilidad de distinguir entre ciudadanos del Estado español y otros ciudadanos europeos". Ello permitiría que Yalçin, como ya ha dictado la Audiencia Nacional para Akhanli, quedara en libertad condicional, aunque se le decretasen medidas cautelares como la residencia obligatoria o la comparecencia periódica ante la Embajada de España en Suecia.

Entre otros argumentos, la defensa alega en su recurso –que la Sala de lo Penal debe resolver en breve– que la demanda de Turquía contra Yalçin, de origen kurdo y muy crítico con el presidente Recep Tayyip Erdogan, responde a motivos políticos, así como la "vulneración sistemática de los derechos humanos" por parte del Estado turco. "El Estado español debe evitar cualquier vulneración de derechos humanos más allá de las fronteras de su territorio", defiende Aranda, y añade que "el fiscal debería garantizar la protección de estos derechos".