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TENSIÓN EN EL PACÍFICO

Corea del Norte dice que Seúl y Washington "están echando gasolina al fuego"

"Nadie puede garantizar que el ejercicio no acabe tornándose en un combate real", advierte Pionyang sobre las maniobras militares que inicia EEUU el lunes en la zona

El Periódico / Seúl

El líder norcoreano, Kim Jong-un, en un desfile militar en Corea del Norte. 

El líder norcoreano, Kim Jong-un, en un desfile militar en Corea del Norte.  / WONG MAYE-E

Corea del Norte criticó este domingo los ejercicios militares que iniciarán el lunes Corea del Sur y Estados Unidos y advirtió de que estas maniobras son como "echar gasolina al fuego" ante el actual ambiente de tensión. Horas después, el secretario de Defensa norteamericano, Jim Mattis, anunció una reducción de las tropas participantes en los entrenamientos, pero rechazó que se deba a los desencuentros con Pionyang. 

"El ejercicio conjunto es la muestra más explícita de hostilidad contra nosotros, y nadie puede garantizar que el ejercicio no acabe tornándose en un combate real", apuntó el régimen en un editorial del 'Rodong Sinmun', el diario oficial del partido único norcoreano. "Si EEUU fantasea con la idea de que una guerra en la península se situaría en el umbral de un país lejano al otro lado del Pacífico, está más equivocado que nunca", añade el texto en referencia a los misiles balísticos de alcance intercontinental que el Ejército norcoreano probó con éxito el mes pasado.

Decenas de miles de efectivos

Seúl y Washington inician el lunes en territorio surcoreano los ejercicios anuales Ulchi Freedom Guardian, que incluyen la mayor simulación computerizada del mundo y que suponen el despliegue de decenas de miles de efectivos. Este año, sin embargo, el número de soldados estadounidenses se ha reducido a 17.500, frente a los 25.000 del año pasado, según informó el Pentágono. Mattis explicó que la disminución se debe simplemente a que las maniobras de este año requieren menos personal.

El ejercicio, que dura 12 días, se va a ejecutar después de que a principios de agosto se viviera la mayor escalada de tensión verbal entre Pionyang y Washington que se recuerda en los últimos años.

Corea del Norte amenazó primero con atacar EEUU tras las sanciones de la ONU por sus pruebas de misiles, a lo que Donald Trump replicó con un tono inusualmente beligerante amenazando con responder a un ataque "con fuego y furia". El régimen de Kim Jong-un detalló entonces un plan para lanzar miles sobre la isla de Guam, que alberga importantes bases estadounidenses, aunque luego aseguró que esperaría para ejecutarlo.