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Putin ahonda en la guerra fría con EEUU tras decicir la expulsión de diplomáticos

Moscú ordena reducir el personal estadounidense y le clausura dos complejos vinculados a la embajada

Las autoridades rusas no creen que Trump pueda presentar batalla y vetar las nuevas sanciones aprobadas por el Congreso

Marc Marginedas

Un de los recintos de recreo de los diplomáticos estadounidenses.

Un de los recintos de recreo de los diplomáticos estadounidenses. / AP / ALEXANDER NEMENOV

El 28 de julio del 2017 pasará muy probablemente a los anales como la fecha de certificación de la nueva guerra fría entre EEUU y Rusia que marcará las relaciones internacionales en los años a venir. El Ministerio de Exteriores ruso ha exigido este viernes a Washington que a partir del 1 de septiembre reduzca significativamente su personal destacado en las distintas sedes diplomáticas y consulares norteamericanas, al tiempo que ha clausurado dos complejos vinculados a la embajada estadounidense en Moscú, un almacén y una casa de recreo empleada por funcionarios y colaboradores.

La decisión ha sido anunciada tan solo horas después de que ambas cámaras del Congreso de EEUU aprobaran de forma abrumadora una ley que refuerza las sanciones ya existentes contra Moscú y que limita significativamente los poderes del presidente norteamericano -investigado por posible colusión de su entorno con personalidades rusas durante las últimas elecciones presidenciales- para aliviarlas o cancelarlas. 

Atado de pies y manos

Es precisamente esta última provisión la que parece haber convencido definitivamente a la élite rusa, y en particular al presidente Vladímir Putin, de que Trump estará atado de pies y manos durante su mandato en lo que se refiere a las relaciones con el Kremlin, impidiendo esa mejora de los contactos bilaterales tan esperada por el poder ruso tras el triunfo del magnate neoyorquino en noviembre.           

En un comunicado de inusitada dureza, el Ministerio de Exteriores ruso ha considerado que el nuevo castigo constituye "una extrema agresión" de Washington "en los asuntos internacionales". "La aprobación de la ley demuestra claramente que las relaciones con Rusia se han convertido en un rehén de la lucha política interna en EEUU", ha valorado.

Moscú también ha advertido a Washington contra la tentación de responder con una ronda adicional de expulsiones de diplomáticos rusos, al tiempo que se ha reservado el derecho de aplicar "otras medidas que puedan afectar a los intereses de EEUU", en referencia a posibles sanciones comerciales o en otros ámbitos en el futuro. En opinión del Gobierno ruso, en EEUU existen círculos "bien conocidos" que están empujando a las autoridades estadounidenses a "una confrontación abierta". 

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha hablado por teléfono con el secretario de Estado, Rex Tillerson, y ha justificado la decisión en los "pasos hostiles" que, según su opinión, había adoptado Washington en los últimos meses y que ha enumerado durante la conversación: "la adopción de sanciones ilegales", la expulsión masiva de diplomáticos, "acusaciones calumniosas", y la "confiscación de propiedades". No obstante, el jefe de la diplomacia rusa ha querido dejar la puerta entreabierta para la cooperación en los desafíos globales más importantes y en "temas bilaterales" -en referencia probable a la cooperación contra el terrorismo y al desarme-, con lo que Tillerson se mostró de acuerdo.    

A vueltas con el número de afectados

No está claro el número de norteamericanos que se verán afectados por la decisión rusa. Se sabe que tras el verano, la cifra de personas autorizadas a trabajar en la embajada y los consulados de EEUU en Rusia no podrá superar los 455, que equivale a la cantidad de funcionarios y colaboradores de la misión diplomática rusa presentes en el país norteamericano. Según la agencia Ria Nóvosti, entre 200 y 300 ciudadanos norteamericanos tendrán que abandonar territorio ruso, mientras que Interfax también hablaba de "centenares". El canal de información permanente de la televisión rusa Rossiya-24, por su parte, ha calculado que unos 700 individuos deberían hacer las maletas. Será EEUU quien decida finalmente qué posiciones se verán afectadas por la expulsión masiva

A medida que la nueva ley sancionadora avanzaba en su trámite parlamentario, el lenguaje de Moscú hacia Washington iba adquiriendo un tono más agrio. El jueves, durante una visita a Finlandia, el presidente Putin justificó unas maniobras conjuntas navales en el mar Báltico con buques chinos, y aprovecho la ocasión para calificar al poderío militar de su país y el de China como un "factor de estabilidad y de seguridad" en el mundo.

La expulsión masiva de personal norteamericano da a entender, además, que Moscú no cree ya que Trump pueda presentar batalla y vetar la legislación sacionadora. El mayoritario respaldo que ha recabado el texto legal durante las votaciones en la Cámara de Representantes y el Senado permitiría a los legisladores superar con facilidad cualquier maniobra de censura por parte de la Casa Blanca.

El Congreso ata en corto a Trump en las relaciones con el Kremlin

La ley aprobada por las dos cámaras del Congreso estadounidense obliga al presidente Donald Trump a recabar el apoyo del Congreso si pretende limitar o cancelar las sanciones estadounidenses a Rusia, que hasta ahora habían sido aprobadas mediante una orden ejecutiva del expresidente Barack Obama que el actual líder de la Casa Blanca podía revocar con tan solo una firma. El texto legal, además, impone nuevas restricciones para la colaboración con Rusia en el sector de los hidrocarburos, e incluso afecta a un proyecto de gasoducto para aprovisionar el mercado europeo denominado Nord Stream -2, lo que ha suscitado preocupación en la UE. 

Rusia limita a 455 el numero de diplomáticos y colaboradores de EEUU

A partir del 1 de septiembre, tan solo 455 diplomáticos y colaboradores podrán trabajar en la embajada de EEUU en Moscú, y en los consulados de San Petersburgo, Yekaterinburgo y Vladivostok. Una casa de descanso en Seriabrenniy Bor, en la periferia norte de Moscú, junto al río Moskova, así como un almacén en la capital, serán clausurados. Hasta ahora, Rusia no había respondido al cierre de dos complejos de recreo para el personal ruso y a la expulsión de 35 diplomáticos ordenada por el expresidente Barack Obama en respuesta al pitateo y la interferencia rusa en las elecciones presidenciales estadounidenses.