01 abr 2020

Ir a contenido

Crisis política en el país caribeño

Dos muertos en la huelga general de Venezuela

La oposición afirma que la protesta ha sido un éxito pero el Gobierno la minimiza

La tensión política aumenta a medida que se acerca el día de la elección constituyente

ABEL GILBERT / BUENOS AIRES

Sectores enteros de Caracas permanecen hoy cerrados al tráfico en seguimiento del paro general de 24 horas / RONALDO SCHEMIDT / VÍDEO: EFE

La “huelga cívica nacional” convocada por la Mesa de Unidad Democrática (MUD) se sintió con impacto desigual en una Venezuela cada vez más cerca del abismo político. La oposición, naturalmente, consideró que la protesta fue un éxito total. Hubo dos muertos y casi 200 detenidos en los cortes maivos que acompaañaron el paro

Algunas imágenes de Caracas, en especial los barrios de clase media, les daba la razón a las fuerzas que buscan anular la Asamblea Constituyente e incluso ir más lejos y desplazar al presidente Nicolás Maduro.

El centro de la capital se asemejó al de un día domingo. En varias avenidas se realizaron "trancazos (piquetes)" que impidieron pasar a los automóviles. Las carreteras amanecieron vacías. Parte del transporte adhirió a la medida de fuerza. Varias estaciones de metro se cerraron.Muchos comercios cerraron sus puertas. En Caracas, pero también en otros distritos urbanos, se replicó la escena: de un lado, las barricadas, del otro, los efectivos de la Guardia Nacinoal Bolivariana (GNB). La prensa reportó un muerto en el estado de Carabobo.

El olor a gas lacrimógeno se expandió por el aire. Se registraron en distintos sectores de la ciudad enfrentamientos entre manifestantes y la GNB. La oposición denunció arrestos. El presidente saliente de la patronal Fedecámaras, Francisco Martínez, dijo que si bien el empresariado no ha llamado a unirse a la huelga cívica nacional, si se sumó a la misma en calidad de "ciudadanos" que "acompañamos a los trabajadores en la medida de nuestras capacidades".

NO SE RINDE NADIE

Desde el Gobierno se restó importancia a la protesta llevada adelante por la MUD como parte de la "hora cero" para acelerar los cambios. El chavismo mostró en la televisión cómo las dependencias estatales trabajaron sin interrupciones. PDVSA dijo que la actividad de la petrolera de la que depende la economía del país fue "normal". Las acciones de la MUD, dijo el ministro de Información, Ernesto Villegas, "no son made in Venezuela, sino made in USA".

"Llamando a un paro este pueblo no se va a asustar, aunque tengan a su favor a los grandes medios de comunicación", aseguró el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, durante masivo acto en el estado de Anzoategui, a unos 400 kilómetros de Caracas. Maduro, en tanto, se hizo presente en otro acto oficial y, como maestro de ceremonias, mezclando comentarios musicales, entregó viviendas a gente humilde.

"Estamos preparados para ganar esta batalla", dijo sobre las elecciones constituyentes.  El presidente anunció además que el 30 de julio se podrá votar en cualquier centro electoral "legalmente". Cerca de los estudios de la hiper chavista Venezolana de Televisión (VTV)  se escucharon detonaciones. Maduro responsabilizó al alcalde del municipio al alcalde del municipio caraqueño de Sucre, Carlos Ocariz, por el "ataque" y ordenó su arresto. Luego apareció en las pantallas un niño en nombre de la “mini muchachada por la paz” y dijo: “Aquí no se rinde nadie”.

LAS CARTAS DE LA MUD

Los sectores más radicales de la coalición diseñan ahora su hoja de ruta. Fortalecidos por la consulta simbólica del pasado domingo en la que 7,1 millones de personas estamparon su firma contra la Constituyente, consideran que existen condiciones para alcanzar objetivos más ambiciosos. La 'hora cero' ya ha contemplado la elaboración de un “plan de Gobierno” post Maduro y en las próximas horas buscará juramentar a nuevos integrantes del Tribunal Supremo de Justicia, como si comenzara a crear una suerte de estado paralelo

 En los hechos parece haber naufragado un acuerdo secreto entre el chavismo y sectores más moderados de la MUD que se conoce como "la solución nicaragüense" y alude a la decisión en 1989 de los entonces sandinistas de ponerle freno a la guerra civil que financiaba Washington con un llamado a elecciones. Daniel Ortega fue derrotado en los comicios de 1990 por Violeta Chamorro y se inició una transición política de décadas.

En principio, señalan algunos analistas, el propio Leopoldo López habría participado de ese acuerdo y por eso el chavismo cambió su situación carcelaria por el arresto domiciliario. El éxito de la consulta simbólica ha echado por tierra esta opción. Freddy Guevara, el segundo de López, lo ha sobrepasado y expresa por estas horas el ala más dura de la MUD. La intransigencia de Maduro funciona por estas horas como la otra cara de la misma moneda que solo presagia penurias.

La música refleja la división

La gran división política de los venezolanos también se refleja en la música. El cantante Jesús 'Chucho” Rondón escribió la canción oficial de la Constituyente:  "Me postulo para escribir la historia", canta en nombre de “la clase humilde que trabaja a diario”. Pero le ha llegado la respuesta. “Están cortando las flores del jardín que florecía”, de Aquiles Báez se volvió viral en las últimas horas. Mientras Rondón exalta al chavismo, Báez habla de la violencia y la "muerte de los hermanos", arbitrariedad (“hablan de socialismo pero son materialistas”) e invita a la esperanza: "Luchemos porque mañana amanezca un nuevo día".

Al autor lo acompañan los cantantes Ana Isabel Domínguez, Trina Medina y Marina Bravo. Gustavo Dudamel, el director de la Orquesta Simón Bolívar, admirada en todo el mundo, y la filarmónica de Los Ángeles, puso su prestigio a favor de que se suspenda la Constituyente y se imponga en Venezuela la opción de un consenso para aventar el fantasma de la guerra civil. Las palabras de Dudamel vienen creciendo en intensidad en los últimos meses. Por tratarse de la gran estrella musical venezolana, sus intervenciones provocan un fuerte impacto en el medio artístico venezolano. La decisión de tomar partido en la crisis venezolana llegó también a Colombia, donde Carlos Vives, que recuperó su celebridad al grabar con Shakira 'La bicicleta', se presentó el pasado martes en Bogotá envuelto en una bandera del vecino país. La oposición hizo suyo su gesto del mismo modo que los chavistas hacen propios las muestras de apoyo de numerosos cantantes cubanos.