Ir a contenido

TENDENCIAS SOCIALES EN LA FEDERACIÓN RUSA

Stalin es para los rusos el personaje "más sobresaliente" del país

Vladímir Putin y el poeta Aleksándr Pushkin ocupan el segundo y el tercer puesto en un reciente sondeo, muy por delante del astronauta Yuri Gagarin y el escritor Tolstói

El Kremlin está acometiendo una revisión parcial del papel histórico del dictador, obviando las represiones y recordando los tiempos difíciles en que le toco gobernar

Marc Marginedas

Una manifestante comunista porta un retrato de Stalin en Moscú.

Una manifestante comunista porta un retrato de Stalin en Moscú. / JUAN MANUEL PRATS

"Si los años 90 están marcados por la divulgación de los crímenes de la época estalinista, en el nuevo siglo este tipo de crítica ha menguado". Con estas palabras ha valorado este lunes Alekséi Grazhdankin, director adjunto del centro de estudios Levada, los resultados de un reciente sondeo entre los ciudadanos rusos. Sobre una muestra de 1.600 encuestados, un 38% respondió con el nombre de Josif Stalin a la pregunta de quiénes eran los personajes "más sobresalientes" del país, independientemente del momento histórico.

En segundo lugar quedaron empatados el actual presidente, Vladímir Putin, y Aleksándr Pushkin, considerado el más grande poeta ruso de todos los tiempos, ambos con un 34% de menciones. La lista incluye también a Lenin y al zar Pedro I.

A mucha distancia ya se colocan personalidades como el astronauta Yuri Gagarin, el primer hombre en ser enviado al espacio, el escritor Lev Tolstói, autor de novelas como 'Anna Karénina', o el mariscal Georgui Zhukov, exitoso jefe militar durante la segunda guerra mundial, al cargo de la defensa de Stalingrado durante la batalla homónima. 

SONDEO ANTERIOR

En comparación con un sondeo anterior, realizado hace cinco años, la popularidad de Stalin se reduce en cuatro puntos, aunque se mantiene en cabeza como personalidad más relevante del país, mientras que el actual líder del Kremlin sube espectacularmente en la clasificación. Hace un lustro, este último ocupaba tan solo la quinta plaza con un 22% de menciones, doce puntos menos que en la actualidad.

Sigue siendo difícil, aún en la actualidad, determinar a ciencia cierta el número de personas que murieron o sufrieron como consecuencia directa de las represiones desencadenadas durante las tres décadas que ejerció el poder el dictador georgiano.

Según un estudio de Roy Medvédev, un millón de personas fueron encarceladas o forzadas al exilio entre 1927 y 1929, entre 9 y 11 millones de campesinos fueron obligados a abandonar sus tierras, y entre dos y tres millones, arrestados en el programa de colectivización masiva. Más de 6 millones murieron debido al hambre provocada por Stalin en Ucrania entre 1932 y 1934, y un millón de personas fueron ejecutadas en los años del Gran Terror, en 1937 y 1938; otros 6 millones, despachadas a campos de trabajo, 12 millones fueron deportadas de forma forzosa, y un millon adicional fueron arrestadas en el periodo comprendido entre 1946 y 1953, fecha de la muerte del dictador.  

Tras estudiar con detenimiento el periodo estalinista, algunos historiadores defienden la ampliación del delito de genocidio más allá de la eliminación de un grupo étnico o religioso. Norman Naimark sostiene que la eliminación de "clases sociales" o "grupos políticos" debería ser tipificada también como genocidio, y pone como ejemplo la persecución que sufrieron los 'kulaks' (campesinos adinerados con propiedades) por el poder estalinista.

En una columna publicada en RBK, el comentarista Iván Kurilla explica que la relativa rehabilitación histórica de la figura de Stalin en la Rusia actual se ha acentuado en los últimos tres años, coincidiendo con la anexión de Crimea y el estallido de la guerra de Ucrania, con el objetivo de "movilizar a los ciudadanos en apoyo de las decisiones" del presidente ruso 

Por el momento, la élite que gobierna el país solo intenta justificar la actuación del dictador, argumentando que le tocó gobernar el país en tiempos muy complicados, y no busca acometer una completa revisión de su figura. "El poder, por el momento, no pretende devolver a Stalin al panteón de los héroes", concluye Kurilla.