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ELECCIONES EN FRANCIA

Macron logra una cómoda mayoría absoluta en la Asamblea Nacional

La formación del presidente obtiene al menos 361 diputados en unas legislativas con una abstención histórica del 56%

Marine Le Pen y Jean Luc Mélenchon entran en el hemiciclo

Eva Cantón

Macron vota en Le Touquet.

Macron vota en Le Touquet. / REUTERS / CHRISTOPHE ARCHAMBAULT

Emmanuel  Macron dispondrá de una amplia mayoría parlamentaria en la Asamblea Nacional para aplicar en los próximos cinco años su ambicioso programa reformista. La República en Marcha ha logrado una clara victoria en la segunda vuelta de las legislativas francesas celebradas este domingo sin ningún entusiasmo por parte de los electores.

La abstención, que alcanzó el nivel récord del 51% hace una semana, ha escalado ahora hasta la histórica cifra del 56%. El partido del presidente francés y su aliado centrista, el Modem, han logrado, según las primeras estimaciones del Instituto Ipsos, 361 de los 577 escaños de la Asamblea Nacional, una cómoda mayoría absoluta.

Sin embargo, los electores han corregido el tiro y no han ampliado el número de votos de hace una semana para la formación del presidente. En la derecha, la derrota es menos dura de lo que se preveía. Aunque seriamente mermados, Los Republicanos se alzan como segunda fuerza del hemiciclo y pasan de 192 a 126 diputados. 

Su jefe de filas, François Baroin, ha considerado este resultado “suficientemente importante” como para erigirse en el primer partido de la oposición.

Los socialistas, laminados sistemáticamente en cada cita con las urnas, han visto confirmada la peor de sus pesadillas. De los 270 asientos que tenían en la anterior legislatura pasarán a tener 46 escaños.

El primer secretario del Partido Socialista, Jean Christophe Cambadélis, anunció su dimisión y la inminente puesta en marcha de una dirección colegiada para llevar las riendas del partido.

CAMBIAR LA IZQUIERDA

“La izquierda tiene que cambiarlo todo, la forma y el fondo, sus ideas y su organización. Debe abrir un nuevo ciclo. Se trata de repensar sus raíces, dado que sus dos pilares, el Estado del bienestar y la extensión de las libertades, están cuestionados”, declaró.

“Esta noche, a pesar de una abstención record, el triunfo de Emmanuel Macron es incontestable, y la derrota del PS, sin paliativos”, admitió.

Jean Luc Mélenchon, al frente de la Francia Insumisa, ha ganado su apuesta y podrá formar grupo parlamentario sin necesidad de recurrir a los 10 diputados del Partido Comunista, al haber conseguido 18 parlamentarios. El propio Mélenchon tendrá escaño tras imponerse en su circunscripción de Marsella a la candidata de LREM.

"HUELGA GENERAL CÍVICA"

Su primera reacción tras conocerse los resultados ha sido beligerante. “Nuestro pueblo ha entrado en una especie de huelga general cívica, demostrando el estado de agotamiento de las instituciones que pretenden organizar la sociedad con una minoría ajustada que tiene todos los poderes”, apuntó.

En el alto nivel de abstención ve Mélenchon una “energía disponible” para lanzar un combate social, prometiendo que no cederá un solo metro en este terreno y apelando a la creación de un “frente popular”.

También entra por primera vez en el hemiciclo la presidenta del Frente Nacional, Marine Le Pen, elegida con un contundente 58,7% de los votos en Norte-Paso de Calais.

Según las estimaciones de Ipsos, habrá en la Asamblea ocho diputados del Frente Nacional, seis más de los que tenía ahora. Aun así, Le Pen no alcanza su objetivo de formar grupo parlamentario propio.

Sonriente, Le Pen compareció en su feudo de Hénin Beaumont para proclamar que “frente a un bloque que representa los intereses de la oligarquía”, el FN será “la única fuerza de resistencia ante la disolución de Francia, de su modelo social y de su identidad”.

El número dos del partido, Florian Philippot, en cambio, ha sido derrotado, lo que augura nuevas tensiones en el seno de la formación ultraderechista sobre la línea política a seguir a partir de ahora.

El primer ministro, Edouard Philippe, ha señalado que, con su voto, los franceses han preferido “la esperanza a la cólera, el optimismo al pesimismo, la confianza al repliegue”. Philippe, que en los próximos días hará un ligero ajuste del Gabinete siguiendo la tradición, ha añadido que se abre ahora para el Gobierno “el tiempo de la acción”.