02 dic 2020

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La lucha antiterrorista

El jeque invisible

ABÚ BAKR AL BAGHDADI. El líder de la milicia yihadista Estado Islámico de Irak y el Levante es una figura sanguinaria y envuelta en el misterio.

Montserrat Radigales

Abú Bakr al Bagdadi.

Abú Bakr al Bagdadi. / AFP

En la página web del Centro Nacional de Contraterrorismo de EEUU hay una ficha a nombre de Abú Dua (http://www.nctc.gov/site/profiles/dua.html) con una oferta de una recompensa de 10 millones de dólares (unos siete millones de euros) a quien proporcione información sobre el citado individuo. Abú Dua es uno de los varios alias que supuestamente utiliza el líder del Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS), Abú Bakr al Baghdadi, otro alias por el que ahora es más conocido, el líder del grupo terrorista a quien los rusos aseguran haber matado en un ataque aéreo en mayo.

La ficha no es nueva.  El «buscado» aparece como líder de Al Qaeda en Irak (AQI), predecesor del ISIS, y en ella se relatan los sangrientos atentados, de los que se le considera responsable, cometidos en Irak como represalia en los días y semanas que siguieron a la muerte de Osama bin Laden (mayo del 2011). Se le conoce también como doctor Ibrahim Awad Ibrahim Ali al Badri al Samarrai, pero tampoco está claro que este sea su nombre real.

La verdad es que se sabe muy poco de Al Baghdadi.  Solo circulan dos fotos de él y no difunde mensajes, ni en audio ni en vídeo, como sí solía hacer Bin Laden o su sucesor al frente de Al Qaeda, Ayman al Zawahiri. Algunas informaciones aseguran que solo habla con los altos mandos del ISIS con el rostro enmascarado, por lo que se ha ganado el sobrenombre de«el jeque invisible». Su única aparición fue en la mezquita de Mosul cuando proclamó la creación del califato.

NACIDO EN SAMARRA

Al Baghdadi nació en 1971 en Samarra, una ciudad a unos 110 kilómetros al norte de Bagdad y uno de los feudos de la insurgencia suní tras la ocupación angloestadounidense de Irak en el 2003. Hay quien asegura que Al Baghdadi ya  era yihadista durante el régimen de Sadam Husein. Otros creen, sin embargo, que se radicalizó durante los cuatro años que permaneció encarcelado en Camp Bucca (una prisión de EEUU en el sur de Irak), tras ser detenido en el 2005. Una tercera versión señala que fue reclutado poco después de la invasión del 2003 por Abú Musab al Zarqawi (líder del entonces emergente AQI) y que se dedicó a reclutar combatientes extranjeros para que fueran a luchar a Irak. Al Zarqawi murió en el 2006 en un ataque aéreo de EEUU.

Sea como sea, Al Baghdadi pronto adquirió notoriedad por su brutalidad y no dudaba en ejecutar públicamente a cualquier sospechoso de colaborar con las fuerzas de la coalición liderada por EEUU.

Al Baghdadi no ha jurado lealtad a Al Zawahiri, quien ordenó al ISIL que concentrara sus esfuerzos  en Irak y dejara en paz a Siria, donde Al Qaeda considera al Frente Al Nusra como su filial. Pero Al Baghdadi hizo caso omiso. Una fuente de los servicios de inteligencia estadounidenses declaró recientemente a The Washington Post que, en la práctica, el verdadero heredero de Bin Laden es el líder del ISIL, más carismático que Al Zawahiri a los ojos del yihadismo más radical.