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CRÍMENES POLÍTICOS EN LA EXURSS

Un sicario se hace pasar por periodista para asesinar a una pareja de chechenos críticos con Putin

El agresor dijo a las víctimas que era un reportero del diario francés 'Le Monde' y disparó sin éxito contra ellos en Kiev

Marc Marginedas

Artur Denisultanov-Kurmakayev, el hombre que intentó asesinar a dos opositores de Putin en Ucrania.

Artur Denisultanov-Kurmakayev, el hombre que intentó asesinar a dos opositores de Putin en Ucrania.

Era la cuarta ocasión en la que se veían las caras el matrimonio compuesto por Adam Osmáyev y Amina Okuyeva, dos chechenos exiliados en Kiev críticos con Vladimir Putin, y un supuesto periodista del rotativo 'Le Monde' llamado Alex Werner, que incluso hablaba con acento francés. 

El pasado 1 de junio, la pareja recogió al reportero en su coche, y mientras se dirigían hacia la embajada de Francia en la capital ucraniana, éste les pidió que detuvieran el automóvil y se sentaran en el asiento trasero para recibir un regalo enviado por los editores de su medio de comunicación. Decía que quería inmortalizar el momento de la entrega con una fotografía, pero en cuanto abrió la caja, el asesino extrajo una pistola Glock y abrió fuego contra Adam.

Mientras los dos varones forcejeaban, Amina, la esposa de Adam, sacó a su vez un arma que llevaba bajo el abrigo y disparó varias veces contra el agresor. De acuerdo con su relato, difundido en una grabación de vídeo, el arma se encasquilló tras el tercer disparo. Para entonces, el periodista 'fake' ya se había rendido y ella se lanzó contra él con sus propias manos. Una vez logró que éste arrojara el arma, lo empujó fuera del coche y trató las heridas de su marido. Tal y como relató ella misma, también llevaba en su bolso un bote de agente coagulante Celox.

EL ASESINO, UN CHECHENO

En realidad, Alex Werner, era el nombre falso de Artur Demisultánov-Kurmakáyev, un checheno que llevaba viviendo en Kiev desde hacía un año, periodo durante el cual estableció contactos con políticos ucranianos y se integró en el mundo de los activistas contrarios al Kremlin allí instalados. Ha sobrevivido a las heridas sufridas durante la fracasada tentativa, y si acepta colaborar con las fuerzas de seguridad ucranianas, podría proporcionar información sobre posibles tentativas de asesinato patrocinadas desde Moscú contra sus oponentes políticos en territorio ucraniano.

En el último año, dos destacadas voces críticas con Vladímir Putin -el periodista Pável Sheremet y el exdiputado exiliado Denin Voronénkov- murieron en sendos atentados, el primero por la explosión de un artefacto y el segundo, acribillado a tiros junto a su guardaespaldas por un sicario que murió poco después en el hospital.

El diputado ucraniano y consejero del Ministerio del Interior Anton Gerashchenko se apresuró a acusar a los servicios de inteligencia rusos del fallido atentado. "Para la comunidad internacional, es muy importante que tengamos pruebas de que Rusia está cometiendo actos terroristas en otros países", ha declarado Gerashchenko. "Su lengua (la del Demisultánov-Kurmakáyev) puede ablandarse para explicarnos quién le ha enviado", ha continuado. Sin embargo, los servicios de inteligencia ucranianos admiten que aún no tienen evidencias suficientes de que fuera un agente enviado por Rusia. 

De hecho, el nombre del sicario frustrado también apareció vinculado con el asesinato de Umar Israilov, un checheno antiguo miembro de las fuerzas de seguridad de la república caucásica, cometido en Austria en el 2009. Israilov huyó de Chechenia y denunció cómo Ramzán Kadírov, el presidente checheno y aliado de Putin, torturaba a sus prisioneros con sus propias manos, tal y como explicó telefónicamente a EL PERIÓDICO entonces su padre, Alí Israílov, escondido en otro país europeo.

Según 'The New York Times', en el 2008, antes de la muerte de Israilov, Demisultánov-Kurmakáyev reconoció a la policía austriaca que había sido enviado por Kadírov para convencer al exiliado que regresara o en su defecto asesinarle, por lo que solicitaba protección en el país alpino.

DEMANDA DE EXTRADICIÓN

La pareja atacada es muy popular en Ucrania, y se ha granjeado una reputación de firme opositora al Kremlin. Antes de la revolución de Euromaidán, Rusia acusó a Adam de intento de asesinato contra el entonces primer ministro Vladimir Putin, pero la demanda de extradición fue vetada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

En el 2014, tras la caída del Gobierno de Víktor Yanukovich, fue excarcelado y junto a su esposa, ambos se integraron en una unidad militar de chechenos que luchaba contra los insurgentes prorrusos en el este, Adam como comandante y Amina como francotiradora. En mensajes en Facebook, ésta última ha agradecido todo el apoyo recibido. El rotativo 'Le Monde', por su parte, ha desmentido que tuviera a principios de junio periodista alguno destacado en Ucrania y ha condenado la suplantación de la personalidad por el sicario fallido.              

   

         

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