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La juventud se entrega al izquierdista de toda la vida

Los votantes más jóvenes del líder laborista alaban su honestidad y su compromiso social

Montse Martínez

Jeremy Corbyn.

Jeremy Corbyn. / AFP / DANIEL LEAL-OLIVAS

Las redes sociales ardieron cuando el candidato laborista, Jeremy Corbyn, hace una semana, se acercó a saludar a los seguidores que le esperaban a la salida de un debate en la Universidad de Cambridge y, sin pensarlo dos veces, cogió una patata frita 'Pringle' que le ofrecieron y se la comió. Una mera anécdota que, sin embargo, refleja a la perfección el talante del hombre que se ha metido a la juventud británica en el bolsillo.

"Tiene principios, es una persona, es cercano". Así define Martha Greenestudiante británica de 21 años, al político de 68 años al que no solo ha dado su voto sino que lo ha hecho con entusiasmo porque -dice- se preocupa de los problemas reales de la gente y "no solo de recortar, recortar y recortar". El mismo entusiasmo de Martha se vive en el cuartel general de los laboristas en la capital británica, en la céntric Victoria Street, donde el 'ganador moral' de las elecciones ha sido recibido entre vítores el día después de la contienda.

El izquierdista de toda la vida, el mismo que soporta hace tiempo el sambenito de trasnochado, es el que ha logrado hacer trizas la desafección de los más jóvenes hacia la política británica. Un dato lo corrobora: el 75% de los jóvenes -entre 19 y 25 años- ha acudido a las urnas. Las colas para votar en las universidades de todo el país, convertidas en centros de voto el jueves, dan cuenta de ello.

El sindicato de estudiantes no ha tardado en facilitar el dato de que en las localidades donde hay recintos universitarios ha mejorado sustancialmente el resultado para los laboristas. El ejemplo más significativo en este sentido es Canterbury, donde se ubica la prestigiosa universidad, un feudo tradicionalmente conservador donde, por vez primera, se ha impuesto el partido de Corbyn. El laborista ha incluido en su manifiesto electoral la gratuidad de las matrículas, promesa por la que sus detractores le acusan de 'comprar' al electorado estudiantil para, llegado el momento, no poder asumirla.

EL "ROBOT" THERESA MAY

La imagen de honestidadhumildad y proximidad que transmite el líder laborista se repite en las respuestas de los electores más jóvenes que le han votado. En contraposición, al "robot" Theresa May, como define Lisa Whitehead, de 35 años, asistenta personal en naturopatía, a la líder conservadora precursora del 'brexit'. Lisa se ha escapado el viernes, literalmente, de su puesto de trabajo cercano a la sede del Partido Laborista al ver por televisión que su líder estaba a punto de llegar. "Estoy sorprendida y satisfecha", reconoce, para argumentar que la  "arrogancia" de la que ha hecho gala May durante la campaña le ha pasado factura. 

Yasmin Toussaint, de 24 años, ha terminado de estudiar no hace mucho y trabaja en una 'start up' del sector de la nutrición. "Los conservadores no ofrecen nada a los más jóvenes y, además, considero terrible la salida del Reino Unido de la Unión Europea", argumenta para añadir: "Es un gran paso atrás". Yasmin considera muy poco probable volver atrás y dejar el 'brexit' en papel mojado pero confían en que las condiciones de la salida se hagan más suaves.

PRESENCIA EN LAS REDES SOCIALES

No se puede pasar por alto el predicamento de Jeremy Corbyn entre los más jóvenes sin hacer una parada en su omnipresencia en las redes sociales. Una batalla que también ha ganado a la candidata conservadora por goleada. En este sentido, la organización Momentum, nacida tras la nominación de Corbyn como líder laborista hace unos años, ha podido dar sus frutos tras mucho trabajo en la sombra.

Su precursor, Adam Klug, insiste en que no se trata de un partido político sino de una plataforma para "movilizar a aquellos que propugnan una sociedad más demócratica, más igualitaria y más decente para todos". Con este mensaje, y siempre al servicio del laborismo y de Corbyn, ya cuenta con 24.000 seguidores, en su mayoría jóvenes que se mueven como pez en el agua por las redes sociales. Capaces de hacer un memes amables de su candidato a discreción que circule a la velocidad de la luz. No en vano, otra de las respuestas más comunes entre los jóvenes votantes de Corbyn es la beligerancia contra el 'mainstream mediático', al servicio de los conservadores. Poco después de abrir las urnas, jóvenes voluntarios de Momentum, iban puerta por puerta pidiendo el voto para Corbyn.