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Los escoceses dan la espalda a un segundo referéndum de independencia

El SNP de Sturgeon pierde 21 escaños pese a seguir siendo la fuerza más votada

Los tories logran en la roja Escocia su mejor resultado desde 1979

BEGOÑA ARCE / LONDRES

 La líder del Partido Nacional Escocés (SNP), Nicola Sturgeon, tras conocer los resultados.

 La líder del Partido Nacional Escocés (SNP), Nicola Sturgeon, tras conocer los resultados. / ROBERT PERRY / EFE

En Escocia circula la broma de que hay más pandas en el zoo de Edimburgo (2), que diputados conservadores en el Parlamento británico (1). Desde este jueves ya no es así. El Partido Nacional Escocés (SNP) sigue siendo la fuerza política más popular y votada, pero los electores han castigado con dureza a los nacionalistas en estos comicios. La formación de la ministra principal, Nicola Sturgeon, perdió 21 de los 56 escaños que tenía en Westminster desde el 2015. Se queda en 35 diputados.

Han caído en ese golpe importes figuras del nacionalismo, como el número dos del partido y líder del SNP en la Cámara de los Comunes, Angus Robertson, que ha ejercido una oposición persistente contra Theresa May  y el exlíder histórico Alex Salmond. “Ha sido una bofetada”, reconoció este último. El sueño de celebrar un segundo referéndum de independencia queda por el momento archivado.

El SNP perdió el 30% de los votos que obtuvo hace dos años a manos de los partidos que quieren que el Reino Unido siga siendo un sólo país. Los conservadores les arrebataron 12 de esos escaños y consiguieron un total de 13 diputados. “El mejor resultado desde 1979”, subrayó su líder, Ruth Davidson. El laborismo se llevó otros seis escaños nacionalistas y los liberales demócratas tres. “La unión está más segura ahora de lo que estaba antes”, señaló el comentarista político David Torrance.

Decepción de Sturgeon

La ministra principal, Nicola Sturgeon reconoció sentirse, “decepcionada” y admitió que, “la cuestión del referéndum ha tenido un impacto en los  resultados”. Para Sturgeon, que sigue liderando la tercera fuerza política a nivel nacional, fue una victoria agridulce. “Escucharemos a los electores y reflexionaremos con mucha atención sobre la mejor manera de avanzar por el bien de Escocia”, afirmó.

Cuando el 62% de los escoceses rechazaran la salida de la Unión Europea en el referéndum del 'brexit', Sturgeon consideró que era el momento de pedir una segundo referéndum independentista. Un cálculo que ha resultado ser equivocado. El apetito por la consulta es ahora minoritario entre los escoceses, cansados de ir a las urnas. “El proyecto del SNP de celebrar un segundo referéndum ha sufrido un gran revés”, concluía el 'Herald Scotland'.

El progreso de los conservadores se debe en buena medida a la dinámica y enérgica personalidad de su líder, una antigua periodista, capaz de atraer el voto de las clases populares con una jovialidad desarmante. “Ha sido un resultado histórico para Escocia”, afirmó Ruth Davidson, si bien reconoció que en conjunto, los ‘tories se quedaron por debajo de lo que se esperaba”. 

La dirigente 'tory' da por “muerto” el proyecto secesionista. “Esta elección ha estado dominada por un tema. Nicola Sturgeon en marzo decidió pedir un segundo referéndum de independencia. Nosotros lideramos la oposición frente a esa petición. La gente habló”. Los últimos sondeos indican un descenso de los escoceses que desean la independencia. Sólo el 44% la apoyan. Sturgeon debe reinventarse para continuar en la cresta de la ola.