Ir a contenido

Macron se encamina hacia una mayoría absoluta en las legislativas

La oposición del presidente francés a Trump propulsa a su partido en las encuestas

Según las encuestas podría cuadruplicar los escaños de su principal oponente en la Asamblea Nacional

ELPERIÓDICO / PARÍS

Emmanuel Macron, saluda feliz desde el coches el día de la segunda vuelta de las presidenciales.

Emmanuel Macron, saluda feliz desde el coches el día de la segunda vuelta de las presidenciales. / REUTERS / JEAN-PAUL PELISSIER

Se avecina un seísmo en la Asamblea Nacional francesa, una auténtica recomposición del mapa político, y el partido del flamante presidente de la República, Emmanuel Macron, que concurre con la etiqueta "La República En Marcha" (LREM), tiene muchas papeletas para convertirse en una fuerza casi hegemónica.La ascendente popularidad del presidente francés ha abierto la posibilidad a su partido de obtener la mayoría absoluta en las próximas elecciones legislativas, lo que le daría la llave para poner en práctica su ambiciosa agenda de reformas.

Aunque en política interna su camino no ha sido tan expedito como podía esperar, su hábil estrategia de comunicación desde que fue elegido el 7 de mayo ha otorgado a Macron un capital que tratará de rentabilizar dentro de una semana, en la primera vuelta de los comicios.Y es que Macron ha decidido reinterpretar el rol que Charles de Gaulle llevó a cabo en la década de los 60 reivindicando para Francia el papel de superpotencia, bien fuera iniciando el camino de las pruebas nucleares o bien abandonando, en plena guerra fría, la estructura militar de la OTAN.

EL 'ANTI-TRUMP'

El joven presidente, de 39 años, por su parte ha jugado sus bazas sobre todo en la arena internacional para posicionarse como el 'anti Donald Trump', especialmente tras el anuncio del presidente estadounidense de que retiraba a su país del Acuerdo de París sobre el clima. Con el sencillo eslogan 'Hagamos nuestro planeta grande de nuevo', que parafraseó el lema electoral de Trump, Macron se ha establecido como la punta de lanza del movimiento global de rechazo al estadounidense. Y pocas cosas producen mayor placer íntimo a los franceses que ver a su líder plantar cara a la superpotencia.

No en vano, De Gaulle a parte, si Jacques Chirac goza de los mayores índices de popularidad entre los expresidentes galos se debe en gran parte a haber dicho 'no' a George Bush hijo cuando EEUU invadió Irak en 2003.

Así las cosas, la última encuesta, difundida el pasado viernes, recoge que el 'macronismo' se llevaría un 31 % de los votos en la primera vuelta, muy por delante de los conservadores Republicanos (22 %) y el ultraderechista Frente Nacional (18 %). Esas cifras no reflejan bien lo que puede suceder en la asignación de escaños porque el sistema a dos vueltas penaliza a la extrema derecha y dispara las opciones del partido que más se enfrente a los 'lepenistas'. En este caso a La República En Marcha.

Algunas proyecciones otrogan al 'macronismo' entre 395 y 435 diputados. La mayoría absoluta está en 289. La derecha conseguiría de 95 a 115 escaños. El Frente Nacional obtendría entre cinco y 15 representantes, por debajo incluso de los izquierdistas de La Francia Insumisa (10-20).