05 abr 2020

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Rescatados en siete días 10.000 inmigrantes en el Mediterráneo central

Más de 200 personas han desaparecido tras caer en las aguas

Irene Savio

El barco de rescate de Médicos Sin Fronteras llega con 1004 inmigrantes a bordo al puerto de Salerno.

El barco de rescate de Médicos Sin Fronteras llega con 1004 inmigrantes a bordo al puerto de Salerno. / CARLO HERMANN / AFP

Siete cadáveres, ya embolsados, desembarcaron ayer al puerto de la ciudad Palermo. Pocos días antes, el miércoles, habían sido unos treinta en llegar ya sin vida a Italia, mientras de otros 200 se sigue sin tener noticias, tragados por las traicioneras aguas del Mediterráneo Central. La crisis migratoria empeora y deja atrás a sus muertos, inmigrantes y solicitantes de asilo político, en su mayoría africanos, que viajan desde Libia cada vez más hacinados, en botes pateras de goma cada vez más frágiles.

La semana que acaba de transcurrir ha sido, desde el comienzo del año, una de las peores. Tan solo en la mañana de este domingo unas 1.040 personas, entre ellas al menos tres mujeres embarazadas y 15 niños, arribaron al puerto de Palermo. Mientras que otros 1.449, salvados por el personal del barco ‘Prudence’ de Médicos Sin Fronteras (MSF), han llegado al puerto de Nápoles, a causa de la prohibición de desembarcar en Sicilia durante el G7. Algo que además provocó que la nave de MSF se viera obligada a navegar casi tres días con casi el doble de las personas que puede albergar, tras auxiliar a 12 botes de goma y madera repletos de inmigrantes.

Una reunión, la del G7, en la que se discutió sobre las muertes en el Mediterráneo sin llegar a medida alguna de calado. Más bien al revés, como quedó demostrado por la desaparición --en la declaración final de la reunión-- del documento de cinco páginas preparado por el Gobierno italiano, con referencias a los refugiados y en el que se pedía más implicación por parte de toda la comunidad internacional ante esta tragedia. Es decir, que no se siga dejando a Italia que se haga cargo de la emergencia en solitario, ayudada únicamente por un puñado de oenegés, y que se pongan en marcha medidas alternativas a las empleadas hasta ahora. 

PETICIÓN DE AYUDA A MERCANTES Y PESQUEROS

Pues, incluso entre tanto los grandes del mundo discutían, los rescates han continuado, con los inmigrantes auxiliados frente a las costas de Sicilia, Malta y Libia. Una situación que ha provocado que, a pesar de las polémicas de las últimas semanas, la Guardia Costera se viera obligada a pedir ayuda no solo a las oenegés, sino también a barcos mercantes y pesqueros que se hallaban en la zona. 

La situación no era para menos. El último parte de guerra de los desembarcos en el Mediterráneo central dice que más de 10.000 migrantes han sido rescatados en alta mar en la última semana, la mitad de los cuales precisamente en los dos días del G7 de este pasado viernes y sábado en Taormina, en la isla de Sicilia. Donde la sensación es que un nuevo gran éxodo está a punto de producirse.

60.000 DESDE ENERO

“Estamos trabajando con los supervivientes”, informó el sábado la agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Todo ello mientras varios centros de acogida en todo el país manifestaban que ya ahora, cuando estamos al comienzo del verano, se encuentran al borde del colapso. Y esto pues, desde enero hasta mayo, a Italia han llegado casi 60.000 personas, una cifra que ha subido a 180.000 el número de inmigrantes alojados en centro para inmigrantes en toda Italia. Según ACNUR 

JUGEND RETTET

Imagen de la oenegé Jugen Rettet donde se ve a unos guardacostas libios apuntando a unos refugiados.

Una situación que además deja claro que los acuerdos de Italia con el Gobierno de primer ministro libio Fayez Serraj, que promueve la interceptación de inmigrantes en el mar por parte de los guardacostas libios, no están dando resultados. O mejor, no los resultados esperados. Tanto que, durante esta última semana, varias oenegés han difundido preocupantes imágenes de guardacostas libios que “intimidaban a los imigrantes y refugiados de las embarcaciones que se encontraban en apuros y dispararon tiros al aire, haciendo que muchas gente se lanzara aterrorizada al agua”, como denunció MSF.