Turquía decide si blindar o no a Erdogan

Las autoridades turcas aseguran que la victoria del 'sí' en el referéndum de reforma constitucional alumbrará "una Turquía más fuerte" y se zanjarán problemas como el terrorismo o la caída de la moneda local

El país eurasiático ha asistido a un declive de la libertad de expresión y una mayor instrumentalización de la justicia desde el acceso de Erdogan a la presidencia

Erdogan, en un acto de campara a favor del ’sí’ en la plaza Yenikapi de Estambul. / AFP / KAYHAN OZER

Erdogan, en un acto de campara a favor del ’sí’ en la plaza Yenikapi de Estambul.
Apoyo  8Erdogan se dirige a los manifestantes congregados en la plaza de  Yenikapi, ayer en Estambul.
Soldados turcos ante un cartel gigante de Erdogan en Estambull que pide sí para el referéndum de abril.

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Turquía elige este domingo si su democracia continúa cuesta abajo o se desvía por una pendiente aún más pronunciadaTurquía domingo. La oposición arguye que una victoria del 'sí' en el referéndum dará el golpe de gracia a un país que desde julio vive en un ininterrumpido estado de emergencia bajo la batuta del polarizante Recep Tayyip Erdogan, mientras que sus partidarios sostienen que dotarle de más poderes con la reforma en liza es la solución a todos los males que aquejan al país.

¿POR QUÉ SE VOTA?

Desde agosto de 2014, cuando Erdogan accedió a la presidencia de Turquía, el mandatario ha estado sobrepasando las competencias que le atribuye al cargo la Constitución. El propio presidente lo admite cada vez que dice que Turquía es ya una república presidencialista 'de facto', por lo que habría que convertirla en tal también 'de iure'. Una de las justificaciones que aduce es que su puesto es, desde 2014, de elección popular, y que obtuvo el apoyo de casi el 52% de los votos. Ankara expone que existe una bicefalia entre dos cargos electos: el presidente y el primer ministro. Las reformas constitucionales proponen, entre otros asuntos, suprimir el segundo de ellos y que el jefe del Estado asuma buena parte de los poderes de este.

¿QUÉ SE VOTA?

Unos 55 millones de turcos decidirán si se ponen en marcha o no las 18 reformas constitucionales propuestas. Aparte de la transformación del país en una república presidencialista (el presidente nombra a sus ministros y cuenta con amplios poderes, como emitir decretos ejecutivos en asuntos no regulados por la ley o decidir el estado de emergencia), aumentaría el número de diputados de 550 a 600, la edad mínima se reduciría de 25 a 18 años, se reduciría también el número de representantes del Consejo General del Poder Judicial, con una influencia mayor en la elección de sus miembros por parte del presidente. Asimismo, el presidente podrá pertenecer a un partido político, y los comicios presidenciales y legislativos se celebrarán el mismo día, lo que facilitaría gobiernos monocromos.

Basta una mayoría simple para aprobar (o rechazar) las reformas, que se aplicarían a partir de 2019. Con este nuevo sistema, Erdogan podría llegar a presidir el país hasta el 2.034, en caso de que el Parlamento convocara elecciones antes del final legal del segundo mandato de 5 años del líder.

¿EN QUÉ CONTEXTO VOTA TURQUÍA?

Aunque el día a día no haya variado demasiado para el turco medio, el país se encuentra bajo estado de emergencia desde el pasado 20 de julio. Desde la intentona golpista, purgas masivaspurgas masivas han terminado en el despido de más de 134.000 funcionarios 134.000 funcionarios (militares, jueces, médicos, profesores de todos los niveles de la enseñanza), 113.000 detenidos y, aún hoy, hay más de 47.000 personas en prisión preventiva, según los últimos datos del Ministerio del Interior. Además, 158 medios han sido cerrados y un número similar de periodistas está entre rejas.

Asimismo, las operaciones militares continúan en el sudeste del país, de mayoría kurda, y Turquía no logra sacudirse la amenaza terrorista, con el Estado Islámico haciendo un llamamiento a atentar durante la jornada electoral.

Además, la Organización Europea para la Seguridad y la Cooperación (OSCE) afirma que los partidarios del 'no' “se han topado con prohibiciones en la campaña, intervenciones policiales altercados violentos en sus actos”. Distintas figuras del Gobierno han relacionado a los votantes del 'no' con el terrorismo.

¿LA APROBACIÓN DE LAS REFORMAS TRAERÁ MÁS ESTABILIDAD?

Ese es el objetivo de la reforma, según Ankara. Pero tras la pérdida de la mayoría absoluta por parte del gubernamental Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, islamista y en el poder desde 2003) en las legislativas de junio de 2015, la reactivación del conflicto kurdo el mes siguiente y una serie de atentados de diversa autoría, la campaña para las elecciones legislativas de noviembre de 2015 llevada a cabo por el AKP perjuró que una victoria traería paz y estabilidad. Desde entonces, cuando el AKP recuperó la mayoría absoluta, el país eurasiático ha sufrido al menos una docena de atentados y un golpe de Estado. Además, el turismo ha caído en picado, al igual que la cotización de la lira turca.

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¿QUÉ APOYOS TIENE LA REFORMA?

El AKP ha promovido la reforma y cuenta con el apoyo de sus miembros, al menos de cara al público. Asimismo, el ala más dura de los ultranacionalistas reaccionarios del Partido del Movimiento Nacionalista (MHP) está del lado del 'sí' en el referéndum, aunque desacuerdos internos en este grupo político han provocado una partición, con varios miembros que optan por el 'no'. El opositor Partido Republicano Popular (CHP, socialdemócrata laico) ha hecho campaña en contra de las reformas, al igual que el izquierdista y pro-kurdo Partido de la Democracia de los Pueblos (HDP).