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CRISIS DIPLOMÁTICA

Los grandes grupos de la Eurocámara vuelven a pedir la congelación de las negociaciones con Turquía

Juncker, Tusk y Tajani arremeten contra Erdogan por comparar a los nazis con los gobiernos europeos actuales

Silvia Martinez

El primer ministro de Malta, Louis Grech, en el Parlamento europeo.

El primer ministro de Malta, Louis Grech, en el Parlamento europeo. / JEAN-FRANÇOIS BADIAS / AP

No es la primera vez que el Parlamento Europeo reclama la congelación de las negociaciones de adhesión entre la Unión Europea y Turquía. Hace apenas cuatro meses el pleno aprobó por amplia mayoría una resolución en la que pedía la suspensión temporal de las conversaciones debido al deterioro político y la represión emprendida por el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, a raíz del golpe de estado del verano pasado. Desde entonces la situación ha cambiado muy poco. Es más, las acusaciones vertidas esta última semana por Erdogan contra Holanda Alemania han rebasado el aguante de las instituciones europeas.

“¿Qué va a pasar con Turquía? ¿Hay que plantearse si tiene sentido seguir con la adhesión? Hay que ser sinceros y decir que una adhesión no es una opción real en un futuro próximo. Hay que decírselo a los ciudadanos”, ha reclamado este miércoles el jefe de filas del Partido Popular Europeo, Manfred Weber, durante un debate con los principales dirigentes de las instituciones europeas. En su opinión, guste o no, lo que es evidente es que Turquía se está alejando de la Unión Europea. “Está muy bien que condenemos todo lo que está sucediendo en Turquía, pero hay que congelar las negociaciones de adhesión ya. Es lo único serio que se puede hacer. Y cuando vuelva a ser razonable, que no sé cuando será, volveremos a hablar”, ha añadido el líder de los liberales, Guy Verhoftstadt.

CRÍTICAS A ERDOGAN

A juicio del político belga, el presidente turco es un cínico que pide libertad de expresión para sus minisitros mientras mantiene encarcelados a periodistas europeos. “Hay todavía un periodista de 'Die Welt' (periódico alemán) que está en la cárcel en Turquía. Lo primero que tenemos que hacer es pedir que se le libere cuanto antes”, ha reclamado. Aunque el jefe de filas de los socialistas, Gianni Pitella, no ha mencionado durante su intervención este miércoles la crisis diplomática abierta con Turquía para no echar más gasolina al fuego, sí lo hizo el martes.

“Las palabras de Erdogan sobre Holanda son inceptables” porque “proceden además de una persona que está llevando al país hacia una deriva autoritaria”, criticaba. Más lejos todavía iba el holandés Peter van Dalen, del grupo de los Conservadores y Reformistas, quien ha abogado por cortar directamente las ayudas europeas que recibe Ankara en el marco del proceso de preadhesión.

EN DEFENSA DE HOLANDA

Ninguno de los dirigentes europeos, ni el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ni el del Consejo Europeo, Donald Tusk, han entrado a valorar estas peticiones, pero sí han arremetido contra la actitud del presidente turco calificando de “inaceptables” sus declaraciones comparando al régimen nazi con los gobiernos europeos. “Estoy escandalizado por lo que se ha dicho desde Turquía. Jamás aceptaré una analogía entre los nazis y los gobiernos actuales. Mi país fue ocupado por los nazis. Nuestro pueblo sufrió. A mi padre y sus tres hermanos se les obligó a inscribirse en el ejército alemán. Hacer comparaciones con lo que está sucediendo ahora es inaceptable”, ha recriminado Juncker, quien ha recordado que es Turquía la que quiere unirse a la UE y no la UE a Turquía.

Primero en inglés y después en holandés, su colega Tusk también le ha recordado a Ankara que “Holanda es Europa” y que “Europa son los Países Bajos, un lugar de libertad y democracia”. Un lugar con una ciudad, Rotterdam, la ciudad de Erasmo destruida por los nazis, que tiene un alcalde nacido en Marruecos. “Si alguien ve fascismo en Rotterdam es que está totalmente desconectado de la realidad”, ha añadido. La misma línea ha seguido el presidente de la Eurocámara, Antonio Tajani, quien ha advertido que ofender a los holandeses es hacerlo a “los ciudadanos europeos”.