GUERRA EN IRAK

Las tropas iraquís se aproximan a la mezquita de Mosul donde el EI declaró el califato

Fuentes de inteligencia señalan que el líder de los yihadistas ha huido de la ciudad

Un comandante iraquí cree que la toma de la localidad marcará la caída del Estado Islámico

Soldados iraquís patrullan áreas reconquistadas a yihadistas del Estado Islámico, en el oeste de Mosul.

Soldados iraquís patrullan áreas reconquistadas a yihadistas del Estado Islámico, en el oeste de Mosul. / AFP / ARIS MESSINIS

1
Se lee en minutos
Javier Triana
Javier Triana

Periodista

ver +

El Ejército iraquí y sus aliados continúan el avance hacia el oeste de Mosul, y en dirección noroeste, la parte más poblada de la ciudad y último reducto del Estado Islámico (EI) en la urbe. La agencia de noticias Reuters asegura que, en el casco antiguo de Mosul, los yihadistas han desplegado francotiradores, usan cada vez más coches bomba y están utilizando civiles como escudos humanos.

A tiro de las tropas aliadas queda ya la Gran Mezquita de Al Nuri, desde la que Abubakar Al Baghdadi, el líder del EI, declaró en junio del 2014 el califato, se proclamó califa e hizo un llamamiento para su guerra santa.

Una guerra que, no obstante, él mismo no parece dispuesto a combatir. Fuentes de inteligencia iraquís y estadounidenses consultadas por Reuters y que forman parte de la ofensiva para recuperar Mosul señalaron que tienen indicios de que Al Baghdadi ha huido de la ciudad y se esconde en algún lugar del desierto.

AVANCE ACELERADO

El avance de los soldados iraquís y demás tropas aliadas se ha acelerado en los últimos días, aunque fuentes de la ofensiva indican que la batalla por esta plaza, la ciudad más grande que ha controlado el EI, se recrudecerá conforme vayan internándose en los sectores más poblados de Mosul. Para un comandante iraquí, la conquista de Mosul y el desmoronamiento del Estado Islámico irán de la mano.

Este miércoles, los aliados recuperaron el control de la cárcel de Badoush, donde el grupo fundamentalista suní llevó a cabo una masacre entre los presos chiís. Unos 600 fueron asesinados por el EI en un barranco del desierto, según un informe de la oenegé defensora de los derechos humanos Human Rights Watch.

MUSEO DESTRUIDO

Noticias relacionadas

Entre los últimos edificios simbólicos de los que el Estado Islámico ha perdido el control recientemente está también el museo de la ciudad, escenario de la destrucción de numerosas piezas históricas. La agencia AP constató que el sótano del edificio estaba lleno de cenizas, resultado de quema de libros antiguos y manuscritos. Las salas del museo estaban salpicadas con cascotes de lo que antes fueron esculturas.

Además, otro punto clave de los yihadistas también ha cedido a la presión militar de la alianza contra el Estado Islámico: la principal carretera que conecta Mosul con Tal Afar, otro fortín del grupo terrorista.