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La Comisión Europea urge a encerrar a los inmigrantes con orden de expulsión

La Comisión Europea recomienda a los gobiernos de la UE que agoten los plazos de detención para concluir los procedimientos de expulsión

Calculan que en los Estados miembros hay más de 1 millón de solicitantes de asilo que podrían ser repatriados

Silvia Martinez

 Inmigrantes reciben comida en el exterior de un almacén aduanero abandonado en Belgrado, Serbia.

 Inmigrantes reciben comida en el exterior de un almacén aduanero abandonado en Belgrado, Serbia. / REUTERS / MARKO DJURICA

La legislación europea –la directiva de retorno o 'directiva de la vergüenza' como se denominó en su día- permite a los Estados miembros encerrar hasta un plazo máximo de 18 meses a los inmigrantes sin papeles mientras se tramitan las órdenes de expulsión de aquellos que no cumplen con los requisitos para acceder a un estatus de refugiado. Pocos países, sin embargo, agotan los plazos. La Comisión Europea ha reclamado este jueves a los gobiernos de la UE que aumenten las expulsiones y expriman esta posibilidad para prevenir que escapen antes de ser deportados.

“Aquellos que no tienen derecho a un estatus de refugiado tienen que ser devueltos y mientras tanto tienen que estar en algún lugar bajo condiciones dignas para evitar que se fuguen”, justifica el comisario de Inmigración, Dimitrios Avramopolulos. La normativa fija un período de detención máximo de 6 meses aunque prorrogable hasta 18 en determinadas situaciones. “En algunos países el período máximo es mucho más corto -en el caso de España son dos meses- y el resultado es que el plazo de detención no es suficiente para completar el proceso de retorno. Los gobiernos tienen que utilizar la flexibilidad de la directiva”, urge el comisario.

Concretamente, Bruselas recomienda que “cuando haya riesgo de fuga” los inmigrantes sean siempre internados en centros de detención y propone el uso de varios criterios para decidir si existe riesgo o no: uso de documentación falsa, utilización de la fuerza, rechazo a cooperar con las autoridades o alojarse en lugares diferentes a los notificados. Cuando se habla de centros de detención, “no decimos que vayamos a crear campos de concentración”, asegura Avramopoulos rechanzado que haya propuestas para crear campos en países terceros. “Hubo ideas hace un tiempo pero no estamos ahí”, insiste.

LA TASA DE REPATRIACIÓN, EN EL 36%

La Comisión Europea justifica esta medida en la necesidad de aumentar y acelerar las deportaciones. En 2016, el número de inmigrantes que recibieron una orden de expulsión fueron 533.395, 33.000 más que en 2014. Los niveles de repatriación, sin embargo, siguen siendo extremadamente bajos y calculan que los Estados miembros podrían tener más de un millón de personas que podrían ser deportadas una vez terminado el análisis de sus respectivas solicitudes de asilo -en 2015 y 2016 se han presentado 2,6 millones con una tasa de reconocimiento del 57%- y sin contar a aquellos sin papeles que no han solicitado protección. “La tasa de retorno entre 2014 y 2015 pasó del 41.8% al 42,5% pero el porcentaje efectivo ha caído del 36,6 al 36,4%. Es más, si descontamos los retornos a los países de los Balcanes la tasa de retorno de la UE se reduce al 27%”, advierten.

La recomendación forma parte de un nuevo plan de acción para revisar la política de retorno y garantizar que sea “eficiente y creíble”. Medidas que no requieren ningún tipo de legislación pero sí un compromiso de aplicación. “La aplicación es clave. Si no aplicamos lo que acordamos no avanzaremos”, recuerda el comisario. Además de exprimir los plazos, Bruselas pide a los gobiernos europeos que mejoren de aquí a junio la cooperación entre “todas las autoridades y servicios implicados en el proceso de retorno”, una “reducción de los plazos de recurso”, la “expedición sistemática de decisiones de retorno sin fecha de expiración” y combinar las decisiones de finalización de una estancia legal con la emisión de la decisión de retorno.

COMBATIR ABUSOS DEL SISTEMA

También piden a los Estados miembros que “combatan los abusos del sistema” utilizando procedimientos acelerados al examinar las solicitudes de asilo e incluso en la frontera misma si hay sospecha de que se han utilizado documentos falsos para retrasar el proceso. “Muchas solicitudes de asilo infundadas se rellenan incluso horas antes de la deportación para retrasar el proceso. Esto supone una carga muy elevada para el sistema”, justifica Bruselas.

Además, proponen establecer plazos más breves para autorizar la salida voluntaria de inmigrantes y crear programas de ayuda operativos a partir del 1 de junio de 2017 para incentivar el retorno voluntario porque entienden que los inmigrantes irregulares serán más abiertos a aceptar un paquete de retorno voluntario si saben que no tienen otra alternativa y que quedarse no es una opción.

El presupuesto 2014-2020 prevé una dotación de 806 millones para apoyar el retorno en los Estados miembros aunque la Comisión Europea ha puesto a disposición de los Estados durante este 2017 otros 200 millones adicionales para aumentar las deportaciones. Más allá de los recursos o los problemas para identificar el origen de los inmigrantes, el problema de la UE son los acuerdos de readmisión. Bruselas trata de cerrar pactos con Nigeria, Túnez y Jordania y retomar el diálogo con Marruecos y Argelia.

Balance agrio en reubicación de refugiados

En una semana los jefes de estado y de gobierno de la Unión Europea volverán a reunirse en Bruselas y lo harán con un nuevo suspenso en la reubicación de refugiados. El plan para repartir a 160.000 personas de Grecia e Italia sigue haciendo aguas. Hasta ahora solo se han reubicado 13.546 personas: 3.936 de Italia y 9.610 de Grecia. Un balance pobre el comisario Avramopoulos ha vuelto a criticar. “No hay excusas para los Estados miembros que no cumplan. Es posible y viable reubicar a aquellos que cumplen los requisitos para septiembre. Depende de la voluntad política”, sostiene. Y a tenor de las últimas cifras sigue siendo de momento escasa. Solo dos países, Malta y Finlandia, están en camino de cumplir con sus compromisos mientras que otros, HungríaAustria y Polonia, siguen negándose en rotundo a participar y otros, ChequiaBulgariaCroacia y Eslovaquia, lo hacen de forma muy limitada. España mientrastanto, ha reubicado a 851 refugiados, poco más del 5% prometido. Pese a esta desgana Bruselas arrastra los pies y se resiste a lanzar procedimientos de infracción.