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El secretario general de la ONU pide eliminar el veto de Trump "cuanto antes"

Antonio Guterres asegura que no es efectivo, expande "ansiedad y miedo" y ayuda al reclutamiento de terroristas

Idoya Noain

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, y  la embajadora de EEUU ante la ONU,  Nikki Haley, el pasado 27 de enero.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, y  la embajadora de EEUU ante la ONU,  Nikki Haley, el pasado 27 de enero. / EFE / ESKINDER DEBEBE

Cuanto antes mejor”. Ese es el calendario sugerido por el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, para que la Administración de Donald Trump retire el veto impuesto a refugiados e inmigrantes de siete países de mayoría musulmana, una medida que el portugués ha denunciado no solo como contraria a valores y obligaciones internacionales sino también como “inefectiva”.

“Esta no es la mejor manera de proteger a Estados Unidos ni a ningún otro país en relación a la serias preocupaciones que existen sobre posibilidades de inflitración terrorista”, ha dicho el antiguo primer ministro luso en unas declaraciones a la prensa en Nueva York tras regresar de una cumbre de la Unión Africana en Etiopía.

Guterres ha subrayado también que se está lidiando “con una organización terrorista global muy sofisticada” y ha sugerido que “pRobablemente” los grupos terroristas no mandarían a EEUU personas con pasaportes de los siete países afectados por el veto de Trump (Irak, Irán, Siria, Libia, Yemen, Somalia y Sudán) sino “de otros más desarrollados” o reclutarían gente ya insalada durante décadas. Asimismo, ha asegurado que es “muy importante no adoptar medidas que expanden la ansiedad y el miedo porque se ayuda a desencadenar mecanismos de reclutamiento” de los grupos terroristas. “Defendemos medidas contundentes en la gestión de fronteras pero no discriminación por nacionalidad o etnicidad”.

REFUGIADOS

El secretario general de la ONU, que antes fue Alto Comisionado para los Refugiados de la organización, también ha puesto el acento en otro de los componentes clave del veto de Trump, que ha supendido por cuatro meses todo su programa de refugiados e, indefinidamente, el que ayuda a los sirios. “El reasentamiento de refugiados es en muchas situaciones la única solución posible”, ha recordado Guterres.

En sus declaraciones el luso ha alabado el histórico papel de Washington en la ayuda a los refugiados y ha mostrado su “firme esperanza de que EEUU sea capaz de restablecer su protección sólida y que no se excluya del proceso a los sirios”, que como ha recordado “son los refugiados que en este momento tienen necesidades más dramáticas”. Y se ha negado a opinar sobre la propuesta de crear zonas seguras en Siria, de la que Trump ha hablado en una entrevista pero que aún no está concretada. “El concepto tiene distintos sentidos en distintas situaciones”, ha dicho Guterres, que ha recordado que algunos ejemplos históricos tienen también un componente trágico, como Sbrenica. “No tengo nada contra la creación de zonas seguras pero en cualquier caso eso no puede minar nunca la capacidad de pedir asilo, no es aceptable”, ha dicho.

DIÁLOGO “CONSTRUCTIVO” CON HALEY

El veto de Trump, criticado internacionalmente, no es el único elemento que puede enfrentar a Guterres con Washington, desde donde han circulado rumores de que la nueva Administración podría recortar las aportaciones financieras a la ONU, las más cuantiosas para el organismo, y desde donde también se han impulsado pasos que ponen en peligro la lucha global contra el cambio climático. Pero Guterres, que este miércoles inicia su segundo mes en el cargo, y que ya se ha reunido con Nikki Haley, la embajadora de Trump en la ONU, ha demostrado sus dotes diplomáticas.

“Todas las cosas complicadas tienen una respuesta fácil y es ser firme en defensa de nuestros principios y abiertos al diálogo estratégico. Esta combinación es la que voy a intentar hacer efectiva con EEUU”, ha explicado, asegurando que el diálogo con Haley fue “una conversación muy constructiva”.

Guterres se ha negado a especular sobre los potenciales recortes, argumentando que  “a veces hablamos demasiado sobre cosas que no han pasado y cuando lo hacemos las desencadenamos”. Y ha concluido asegurando que su empeño es “hacer todo lo que puedo para probar el valor de la ONU, reconocer que hacen falta reformas, comprometerme absolutamente con ellas y creer que serán la mejor forma de mejorar el apoyo de todos los miembros, incluyendo EEUU y su nueva Administración”. Se ha mostrado dispuesto a ir a Washington y encontrarse con Trump pero también ha confirmado que no hay una fecha prevista ni una reunión agendada.